•  |
  •  |

Parece que la historia que aprendimos y ahora enseñamos es falsa de toda falsedad. En ella se enseña que Díaz, marino portugués descubrió el Cabo de Buena Esperanza en 1488, que Cristóbal Colon descubrió América en 1492 y Magallanes circunnavegó el mundo en 1519.

Sin embargo, ya había aparecido un rival de esta teoría pues Érico El Rojo, navegante vikingo, vino antes al Nuevo Mundo llegando de previo a Groenlandia. Esto no era tan grave. Pero resulta que ahora los chinos afirman que el almirante Cheng He vino a este  valle de lágrimas en el temprano año de 1405. Todo rigurosamente documentado en un  libro aparecido en China en 1418 y reproducido recientemente. El libro hace referencia  a un mapa que confirma las descripciones que se hacen.

Veamos cómo se cierran las pinzas. Liu Gang es un abogado de las casas comerciales de  Shanghai que entretiene sus ocios coleccionando mapas y paisajes. Un buen día en un  anticuariado se encontró un mapa que de primas a primeras llamó su atención. Lo compró en 500 dólares y el vendedor estuvo la mar de contento. Sin embargo, le asaltaba  la duda de que la carta geográfica fuera una superchería. Buscó unos coleccionistas más  experimentados que examinaron cuidadosamente la pieza y le confirmaron no solo la  autenticidad de la misma, sino que le garantizaron que tenía más de 100 años de  antigüedad.

Con las buenas artes de la CIA los directivos de la Librería del Congreso de los Estados  Unidos conocieron del caso y de inmediato le ofrecieron comprar el mapa en 10 mil  billetes verdes con el águila calva. Esto confirmo más a Liu Gang de la joya que tenía  en su poder. No solo se negó a venderlo sino que dijo: Este mapa es parte de mi vida y  por nada del mundo me separare de él. Sin embargo requerido por el Museo Marítimo  de Beijing accedió a que una copia del mapa fuera puesto a disposición del público de  los ojos rasgados y uno que otro turista con inclinaciones culturales.

Los expertos internacionales que han visitado el museo coinciden que los detalles del  mapa son extraordinarios y razonan que no puede dudarse de su veracidad.

Desde luego  le han encontrado lunares. Por ejemplo California aparece como una isla y no hay rastro  de la Gran Bretaña. Pero en general las anotaciones que contiene en magníficos  caracteres de mandarín son apegados a la realidad de los países visitados por el almirante Cheng He.

Las consecuencias del descubrimiento de este mapa son considerables. Lo sentimos mucho por Colón y los portugueses que pierden sus primacías y quedan después de tantos años bastante mal parados. Les aviso a mis colegas del área. La historia va a tener  que reescribirse. Pero lo peor es que ya no tendremos el asueto del Día de la Raza para  gloria de Subtiabas, Misquitos y Mayagnas que no le veían ninguna gracia al bendito  día que vinieron a rejoderlos.