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La brutalidad llegóantes que la inteligencia, esto nos da a los nicaragüenses una idea de un largo e interminable trayecto, que con un coro cómplice y siniestro ejecutan los instrumentos institucionales, para sonar la canción del top ten “Reelección indefinida y cntinua”.
A este coro, además de la iniciativa privada, del tripartidismo zancudo “opositor” y el Ejército, se le suma oficialmente la Policía orteguista, aunque ya era un secreto a voces que los soldaditos en este juego pertenecen a una familia.
La iglesia  representada en la Conferencia Episcopal ha mantenido una posición más digna, costándole hostigamiento, persecución y asesinato de sus sacerdotes; los medios de comunicación independientes son censurados, amenazados, marginados, y nadie cuestiona el exilio de una valiente periodista que se cansó de exigir justicia ante la burla de las instituciones orteguistas.
Al estilo kafkiano se abren procesos contra los que denuncian la dictadura, pero sin ningún fundamento real o legal, los jueces actúan como esbirros mediante sentencias leguleyas acatando órdenes; hemos entrado en un proceso de deterioro moral inaugurando una sociedad cerrada sin llaves ni candados.
El carcelero está en todos los anuncios, está en nuestras pesadillas diarias cuando  observamos las ruinas humanas, desde el niño que limpia el vidrio y muere desnutrido en la oscurana debajo de un anuncio millonario donde ríe el dictador, hasta la prostituta que se vende al poder, deambula en todos los medios de comunicación con su discurso hueco y cínico de absoluto poder.
“Dice Ignacio Ramonet que cuando te invaden de información, es una forma de  censura. El cerebro, la mente, no puede captar tanto, y vos dejás de interesarte en lo fundamental...” (Murillo). Así es señora, primera vez que coincidimos. ¿Por eso es la urgencia de adueñarse de todos los canales de televisión y de los principales medios escritos? El fascismo se caracteriza por la centralización de la propaganda y la creación del miedo.
La sociedad es el espejo de nuestra educación, a través de ella se educa la conciencia  cívica, se aprende a planificar, se libera la voluntad, ya que a mayor educación menos manipulación, a menor educación total sumisión.
De ahí el interés de adoctrinar y no educar desde los colegios, despojar de la autonomía  universitaria con un discurso incoherente borrando años de lucha contra dictaduras pasadas, con el objeto irónicamente de fundar una nueva y peor.
En esta enciclopedia del fraude debemos distinguir entre  los profesionales de la mentira  que imitan el canto de las sirenas desde sus hamacas, los rufianes de la palabra mal hablada con su nueva Nicaragua y los simuladores ineptos.
Debemos unir esfuerzo, como diría Darío: “Únanse, brillen, secúndense tantos vigores  dispersos; formen todos un solo haz de energía ecuménica”. Esto pasa por la concienciación y la voluntad que unidos somos más que dos!
Opongamos a esta dictadura en pleno desarrollo, nuestra terca necedad de soñar, nuestro compromiso histórico en noviembre, la obsesión por lo difícil, la consecución de lo complicado, nuestro amor por lo aparentemente imposible, no seamos cautivos de nuestras cómodas cabezas.

Porque si esto no es una dictadura… ¿Qué es?

*Poeta, narrador, ensayista y abogado