Jorge Eduardo Arellano
  • |
  • |
  • END

El español en tierras americanas, sin perder su unidad esencial con el europeo, experimenta poco a poco un proceso de diferenciación. Así va perfilando su propia fisonomía, es decir, su manera particular de ver el mundo y de expresar ese mundo con las palabras que mejor le parece.

Veamos, en el terreno lexical, algunos ejemplos de esa diferenciación. Empecemos por las voces que, aun cuando se conocen o se usan esporádicamente en nuestras tierras, tienen una estructura totalmente diferente. Pasto (español) es también de uso en Nicaragua, especialmente el sustantivo repasto y el verbo repastar, que tienen matices diferentes en nuestro país. Pero se usa con frecuencia zacate, desconocido en España, y que aquí tenemos una variedad: alemán, anglenton, asia, brisanta, colonial, estrella, gamba, guinea, taiwán y el más común de todos, el jaragua: “El jaragua echa sus chilillos siempre al doble de su altura”. (Vogl Baldizón, Alberto (2006: 257): Nicaragua con amor y humor). O el saltamontes, que los nicas preferimos chapulín: “La única manera de prevenir las afectaciones del chapulín es aplicando veneno. (END/06/03/04)
La fregona (utensilio para limpiar y dar brillo al piso) de la jerga en el español de España, es el lampazo nuestro y el de Argentina: Un solitario lampazo en el techo de la sede del Partido…parece advertir que lo que más necesita ese partido es una limpieza… (L.P/01/10/003).

Hay voces que, aclimatadas ya en nuestros territorios, adquieren un significado diferente. Es el caso de terminal, un sustantivo que significa ‘lugar de destino o última parada del recorrido de autobuses y otros vehículos colectivos’: Se emitió un bando municipal en el que se ordenaba el traslado de la terminal de buses. (L.P/26/07/03). Coso en el español supranacional es la ‘plaza, sitio o lugar cercado, donde se corren y lidian toros y se celebran otras fiestas públicas’. Pero coso en nuestro país tiene una significación muy restringida: toril, sitio contiguo a la barrera donde se tienen los toros que se van a lidiar: …lo fue a traer a la orilla de la puerta del coso, lo montó en su caballo, lo paseó a lo largo del palco… (L.P/10/08/03). En el español peninsular, novelero es el ‘amigo de novedades, ficciones o cuentos’. Pero en nuestro país se refiere al individuo ‘dado a ver telenovelas: Roban televisor a “novelera”. (END/15/09/03).

Algunas palabras se forman por derivación. La mula (= persona contratada para trasegar droga) de la jerga en el español de España se hace mulera en Nicaragua: El diputado Nelson Artola consideró que las llamadas muleras, contratadas para trasegar drogas, debieran ser objeto de indultos. (B de N, 19/05/03, p. 3). Otras se diferencian por la sufijación; por ejemplo, en el español de España, el ‘hedor que emana de un cuerpo en descomposición o de una agua estancada’ es la tufarada, y en Nicaragua es la tufalera: (END/11/11/03).

El cambio en algunas palabras se advierte en el género: la vuelta, la bombilla, etc., se hacen masculinos en nuestro país: “Buseros “dan vuelta” con el vuelto. (LP/24/12/03); “Quebraron los difusores y el bombillo de diez luminarias”. (END/08/01/04). Igualmente, la sartén del español de España: El proceso consistió en quemar el sartén durante siete horas con aceite, cebolla y ajo para que ésta tomara olor y sabor. (LP/14/09/03). El o la hojaldre de España es la hojaldra de Nicaragua y en general de Hispanoamérica: … esa señora sólo hacía perrerreque y unas hojaldras… (LP/23/05/04). La troj o troje de nuestros campos para guardar los cereales - especialmente los frijoles, el maíz, el trigo y el ajonjolí- , se usa solamente en la forma femenina: Guardate los sacos de frijoles en la troja para que no se mojen en el invierno. En ocasiones, el masculino en España (el gato) se vuelve femenino entre nosotros: la gata: “… se le había llevado la gata del camión”.(END/0307/03/)
Otras veces, el género se mantiene pero el término experimenta una ligera modificación que no pasa de una vocal o una consonante. En el caso de la rampa (plano inclinado dispuesto para subir o bajar por él), en nuestro país mantiene el género pero se hace rampla. Ha dicho que a toda costa va a evitar la construcción de la rampla. (END/22/08/03). El chipote del español estándar y el chichón de los mexicanos se hace en nuestro país chichote: … con un velo espeso le tapó el enorme chichote. (L.P/03/08/03). El rijo (‘propensión a lo sensual’) del español estándar, se hace en nuestro país rigia o rigio. En las actividades de la ganadería se llama rigia o rigio a la ‘energía y actividad del caballo’: “El caballo con rigia es excelente para el campo (RML (1982: 115): Léxico de la ganadería en el habla popular de Chontales”. En el lenguaje coloquial se refiere a la lujuria de una persona. De ahí se ha formado el adjetivo rigioso (= rijoso, lujurioso): Es una mujer de esas rigiosas que dicen no lo voy a dejar ir para que esté conmigo. (END/ 03/9/03). La chirona (cárcel) de España es la chirola nica: Que las metan en la chirola. (L.P/28/09/03, EAS).

El idioma no es solo un medio de expresión o de comunicación, sino –como afirma el lingüista Sergio Valdés- un “componente esencial de la cultura de un país y un medio de su desarrollo”.

rmatuslazo@cablenet.com.ni