Jorge Eduardo Arellano
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Tres prestigiados médicos integraron en la década de los sesenta un grupo musical que pusieron por nombre “Los bisturices armónicos”. ¿Por qué usaron el plural “bisturices”? Hagamos un breve recorrido, en forma didáctica, por el fenómeno de la pluralización de algunas voces.

La diferencia formal entre gato y gatos es el morfema /s/. Desde el punto de vista del significado, gato expresa un individuo solo de la especie de los felinos, y gatos indica varios individuos. Esta forma diferente de especificar la unidad o la multiplicidad se llama número, que puede ser singular o plural.

¿Cuáles son las leyes que rigen la formación de los plurales? Observemos el siguiente cuadro:
De acuerdo con el cuadro, existen cinco maneras de formar el plural.


* Primera regla: cuando el singular termina en vocal no acentuada, se le añade una -s: mesa-mesas, carro-carros, cohete-cohetes, cheque-cheques (ing. check). Chele (en Nicaragua y en general en todo Centroamérica es el extranjero que no es español o el peliblanco) pluraliza igualmente cheles. La erupción que aparece en puntos aislados del cutis y generalmente crónica, conocida como herpe (del lat. herpes y, este del gr. herpe) se usa más en plural: herpes (el herpes, los herpes).

* Segunda regla: cuando el singular termina en -e acentuada, se le añade s; así, canapé (del fr. canapé: escaño acolchonado para sentarse o acostarse) pluraliza canapés. Te (letra del alfabeto, regla para dibujar, elemento de tubería) se atiene igualmente a la regla: tes. Y lo mismo con paté-patés (del fr. paté: pastel de carne o pescado). Corsé (del fr. corset, dim. de corps, cuerpo: prenda interior que usan las mujeres para ceñirse el cuerpo) se atiene igualmente a la regla: corsés.


* Tercera regla: cuando el singular termina en vocal acentuada que no sea e, se le agrega la sílaba -es; así, rondó (del fr. rondeau, composición musical) pluraliza rondoes. Papá-papás, sofá-sofás y mamá-mamás constituyen importantes excepciones. Y lo mismo ocurre con jacarandá (o jacaranda), la planta americana, que pluraliza jacarandá (o jacarandas) rajá (del fr. rajah y radjah y éste del sánscrito raja, rey: soberano índico) es rajás.

Hay muchos polisílabos agudos terminados en las vocales -á, -í, -ú que han adoptado dos formas para el plural: -es y -s, aunque la primera parece gozar de mayor prestigio literario que la segunda, común en el lenguaje coloquial y espontáneo. Veamos.

En -á: bajá (título honorífico en algunos países musulmanes) pluraliza bajaes, su forma culta, aunque es más frecuente el plural bajás; y el plural de Curbasá, el dulce de frutas preparado a base de mangos, marañones, jocotes y dulce de rapadura, y que generalmente se come en Semana Santa, puede muy bien pluralizar en las dos formas: curbasaes y curbasás.

En cuanto a los sustantivos en -í citamos algunos casos de particular importancia: frenesí (delirio furioso, violenta perturbación del ánimo) pluraliza frenesíes y frenesís. Casos similares son también: maniquíes y maniquís, rubíes y rubís, jabalíes y jabalís. El plural de esquí es esquís; y el plural de popurrí (del fr. pot pourri, composición musical formada de fragmentos o temas de obras diversas) es popurrís. En cuanto a hurí ( “cada una de las mujeres bellísimas creadas, según los musulmanes, para compañeras de los bienaventurados en el paraíso”) pluraliza huríes, como puede verse en el recuadro.

Referente a los sustantivos en -ú, señalamos los siguientes casos: bambúes y bambús, tabúes y tabús. Tisú, la tela de seda entretejida con hilos de oro y plata y que menciona Darío en su poema “A Margarita Debayle”, pluraliza también de dos formas: tisúes y tisús. Pero hay dos nombres de uso muy frecuente que se emplean de modo casi exclusivo con el morfema -s: champús, menús.


Cuarta regla: cuando el singular termina en consonante, se le agrega la sílaba -es: corazón-corazones, bondad-bondades, tos-toses. Igualmente, patatús (congoja o accidente leve), pluraliza patatuses. La danza de origen alemán vals (del al. walzen, dar vueltas) y que en Nicaragua y resto de América se dice valse, se ajusta también a la regla: valses.


Quinta regla: cuando se trata de una palabra grave o esdrújula terminada en -s, el plural no se modifica: el martes- los martes, la sífilis-las sífilis, el énfasis-los énfasis, el éxtasis-los éxtasis. (Observemos que el número se distingue por el artículo.)

Volvamos al término bisturices que aparece en el título de este trabajo. Bisturí, como se sabe, es el instrumento en forma de cuchillo para hacer incisiones. Se trata de un sustantivo terminado en -í y de acuerdo con lo que hemos explicado en la tercera regla, pluraliza de dos formas: bisturíes y bisturís. Los tres médicos que en un tiempo integraron el grupo musical “Los bisturices armónicos” convinieron en emplear intencionalmente el plural bisturices.


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