Jorge Eduardo Arellano
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Recientemente “Los Aventados”, programa que se trasmite los domingos por canal 2 de televisión, estuvieron de gira por el departamento de Río San Juan, específicamente en El Castillo y San Juan de Nicaragua (conocido como San Juan del Norte y Greytown).

En su travesía sobre el majestuoso Río San Juan, avispados actores mostraron entre risas, bromas y chistes algunas realidades que se presentan a diario entre los pobladores, como es el tránsito migratorio de nicaragüenses a la hermana del sur en busca de mejores oportunidades y la sustitución de nuestra moneda por el colón costarricense en San Juan de Nicaragua.

La presencia del Canal 2 de televisión fue una oportunidad para presentar de forma más real e impactante la terrible situación del río, como río, y de Río San Juan como departamento. Lo que se presentó fue apenas una ínfima parte de la realidad respecto a la penetración costarricense.

El fenómeno de la migración, la sustitución de la moneda, la sustitución de nuestros productos y la penetración y presencia del capital maderero costarricense que arrasa indiscriminadamente nuestros bosques, destruyendo sin misericordia flora y fauna, son los aspectos más relevantes, pero hay otros más profundos, delicados y cuidadosos que merecen toda nuestra atención y preocupación, porque se trata de la soberanía nacional.

Los actores de “Los Aventados” no presentaron el desvío de las aguas del Río San Juan que han ocasionado los costarricenses para elevar el caudal del río colorado donde han construido plantas hidroeléctricas para producir energía en el país del sur.

“Los Aventados” parece que no se dieron cuenta o no quisieron filmar que 11 kilómetros antes de llegar a San Juan de Nicaragua el río está seco y que el caudal llega apenas al tobillo de una persona producto de la sedimentación que arrastran los ríos costarricenses afluentes del San Juan.

Estas dos realidades se presentan rumbo al este. Propiamente al sur, en el Refugio de Vida Silvestre “Los Guatuzos” se denunció recientemente la catástrofe ecológica en la finca “La Uva”, llevada a efecto por piqueros y empresarios que colindan con nuestra frontera sur.

Estos aspectos, los más relevantes, demuestran que debe haber mayor preocupación del nivel central por el resguardo de nuestra soberanía. Los presupuestos asignados al destacamento militar sur del Ejército de Nicaragua, así como al Marena, son irrisorios y no permiten realizar el cumplimiento de los objetivos estratégicos o fronterizos.

Necesita dotar al departamento de mayor capacidad operativa para la vigilancia y supervisión de la frontera, Helicópteros de patrullaje a lo largo de la frontera sur, lanchas rápidas que naveguen en las aguas de nuestro río, radares, fortalecimiento de la infraestructura de los puestos fronterizos militares, ubicación de agencias y/o puestos fronterizos migratorios son requerimientos necesarios para poder mejorar la salvaguarda y defensa de la soberanía nacional.

¿Por qué preocuparse solamente por la vigilancia del paralelo 82? ¿Acaso Río San Juan no es parte del territorio nacional? ¿Todavía no estamos convencidos del interés costarricense por el patrimonio del departamento?
Estas interrogantes se las hubiesen hechos “Los Aventados” antes de preparar su viaje a este lugar. Lástima. Refleja el desconocimiento que se tiene respecto a los problemas de Río San Juan, independientemente de los objetivos de los productores, editores y patrocinadores de dicho espacio televisivo.

Demostrar, aunque de manera chistosa, entretenida, sarcástica y alegre la situación de nuestra soberanía nacional, elevaría la conciencia y decisión de la necesidad del fortalecimiento y la presencia estatal en nuestro departamento que poco a poco va cediendo su soberanía a los intereses foráneos.

*Periodista, docente UPF, graduado en ciencias sociales en la ex – RDA.