Guillermo Areas Cabrera*
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El costo promedio del KW hora domiciliar en los USA., ya con todos los agregados, es de ocho centavos de dólar. En mi casa de habitación el promedio que pago por ese mismo KW es de veinticinco centavos de dólar.

Cualquiera diría que en Nicaragua nuestra Asamblea se encuentra preocupadísima y desesperada por buscar cómo aliviar la demanda de consumo energético que tienen nuestras generadoras y otorgarle al pueblo los menos cortes posibles de racionamiento, así como las tarifas lo más racionables posible a la media de ingresos del pueblo.

Países económicamente más desarrollados que el nuestro y para quienes no sería el fin del mundo aumentar el valor de las tarifas de energía eléctrica, implementan programas que les permitirán a) alcanzar el objetivo de una menor dependencia petrolera b) liberar energía para que los menos favorecidos no sean sometidos a racionamientos energéticos c) afectar la industria lo menos posible y c) proteger al consumidor con las menos alzas posibles en la tarifa por servicios eléctricos.

En los USA si instalas un sistema solar en tu casa de habitación, programas federales y estatales te premian con lo que ellos llaman un “rebate”, o sea, un reembolso de US$ 4.00 por watt instalado hasta un máximo equivalente de veinte mil dólares, y si es para negocio el reembolso puede llegar hasta cien mil dólares.

La instalación de un aerogenerador eléctrico da lugar a un reembolso de US$ 2.50 por watt instalado, hasta los siete mil quinientos watts y US$ 1.50 por los adicionales watts, hasta llegar a 30 kilowatts. Todo lo anterior sin perjuicio que hasta el 30% del valor del sistema y su instalación sea deducible de tu impuesto sobre la renta.

Si compras electrodomésticos para uso doméstico o comercial, igual que computadoras, todos ellos con el distintivo de la Estrella de la Energía (Energy Star), programa aprobado por el Departamento de Energía y emblema, el cual indica que dichos productos son ahorradores de energía hasta en un 30 %, te otorgan reembolsos hasta de US$ 1000 dólares, dependiendo del valor y del número de productos comprados.

Casas y edificios comerciales son catalogados en este programa bajo la denominación de Casas de Energía Verde (Green Energy Homes) y les otorgan exenciones fiscales independiente de los reembolsos por los productos comprados Energy Star, tales como ventanas, insulación, pinturas reflectoras de energía etc., etc., y como resultado en 2006 el consumidor estadounidense se ahorró en recibos de energía eléctrica la bicoca de catorce billones de dólares. ¿Cuánto es eso en petróleo? ¿Cuánto alivio recibió la oferta de energía al amortiguarse la demanda?

El objetivo principal de esos reembolsos y deducciones fiscales no es ayudarle económicamente al que compra el bien, el objetivo primordial es liberar energía y consumir hasta donde sea posible menos petróleo o sus derivados, e ir preparando para el futuro una sociedad lo más libre posible de la esclavitud petrolera.

El Ingeniero Narciso Mayorga Pallais y el suscrito elaboramos un proyecto de ley, el cual los expertos dicen no entender, que tiene como objetivo facilitarle al consumidor nicaragüense la compra de sus productos ahorradores de energía libre de impuestos DAI, IVA e ISC y hacerlos más accesibles al público, y con su uso disminuir la presión de demanda que existe sobre la oferta de energía eléctrica, consumiendo así menos petróleo y obteniendo menos cortes de energía en los estratos menos favorecidos, que son los más afectados.

Dicho proyecto propone liberar de impuestos los bulbos ahorradores de energía. No puede ser que teniendo un costo promedio de US$ 1.15 dólar cada uno CIF Managua, éstos se vendan a cuatro dólares.

Quitar todo impuesto de introducción a los sistemas de energía renovable como paneles solares, aerogeneradores, hydrogeneradores, etc., y que la inversión en los mismos sea deducible en la declaración del Impuesto sobre la Renta. Que todos aquellos equipos ahorradores de energía bajo el Energy Star Program de los USA, hoy reconocido en Asia, Europa, Australia, entre otros, no paguen ningún impuesto, igual que todos aquellos productos ahorra energía como capacitadores reductores de corriente para equipos mecánicos con motores , filtros de harmónica para reducir el consumo de energía en los equipos electrónicos, sistemas computarizados controladores de demanda, motores eléctricos de alta eficiencia, sistemas de iluminación LED .materiales de insulación, aislantes reflectantes de temperatura, en fin, todo aquello que promueva el ahorro de energía.

Los financiamientos que se otorguen por el sistema financiero para la compra e instalación de estos equipos deben de ser a tazas preferenciales y premiar a los bancos que apoyen estas compras no gravándole fiscalmente los intereses generados por estas actividades crediticias.

Somos un país pobre, el cual no puede pretender darle reembolsos a quienes opten por ahorrar energía comprando e instalando sistemas y equipos de energía renovable y ahorradores de energía, pero sí podemos incentivar el uso de estos sistemas y equipos otorgando incentivos como exoneración de impuestos de introducción y premios fiscales a quienes los usen y faciliten su adquisición.

Necesitamos mayor visión social, socialismo siglo XXI creo que le llaman ahora, pues los beneficios que se otorguen a la clase que puede adquirir equipos y sistemas para ahorrar energía también son en beneficio del más necesitado. Cada watt liberado es un watt para el pobre.

Si les quitaran impuestos de introducción a estos equipos y sistemas y otorgaran un financiamiento a largo plazo, bajas tasas de interés y un crédito fiscal, conozco al menos diez amigos míos que estarían dispuestos cada uno a invertir en un sistema solar de cinco mil watts, liberando así cincuenta mil watts de energía disponibles para las clases menos favorecidas y un ahorro petrolero.

La promulgación de una ley de incentivos para promover el uso de sistemas de energía renovable y productos ahorradores de energía, para mañana es tarde. “A la libertad por la energía renovable”, sería un buen programa nacional tan bueno como el “hambre cero”.

gareas@cablenet.com.ni