Jorge Eduardo Arellano
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En la década de los 80, específicamente allá por 1987 (ya hace un poco más de 20 años), surgió la estrategia de desarrollo socio-económico para Río San Juan, dentro del contexto del Sistema Internacional de Área Protegida para la Paz, conocido por sus siglas SI A PAZ.

Esta estrategia contenía los planes de desarrollo económico, social, de infraestructura (carreteras, caminos) y demás de cada municipio. Se trataba de una estrategia de desarrollo sostenible conjugando la del rubro económico de la ganadería y extensiva a sus derivados, los productos del trópico húmedo como pejibaye, quequisque, coco, palma africana en equilibrio con la naturaleza, la flora, fauna y biodiversidad. La experiencia, aunque de poco tiempo, dio resultados positivos.

A partir de 1990, cuando llegaron al poder los gobiernos de derecha y la embestida de la restauración libero-conservadora, el SI A PAZ languideció hasta fallecer a pesar del gran esfuerzo, empeño y dedicación del doctor Jaime Íncer Barquero.

Con el regreso del FSLN al gobierno, la experiencia del SI A PAZ puede ser retornada e incorporada a la nueva realidad que se presenta. Elaborar un mapa económico que permita la implementación de la experiencia de los polos de desarrollo (pero con una visión económico-social y no demagógica), más la producción, cultivo, procesamiento e industrialización de los productos propios del trópico húmedo, constituyen los ejes fundamentales para desarrollar al sureste de Nicaragua.

Llama poderosamente la atención que desde el tiempo de los gobiernos neoliberales, (Alemán-Bolaños) se ha desatado el “boom” del turismo como eje fundamental del desarrollo económico del departamento. De forma mal intencionada o por desconocimiento, se hace caso omiso a la experiencia del SI A PAZ como elemento integrador de los componentes o ejes de desarrollo, que deben articularse para el despegue socio-económico de forma coherente e integral.

Considero que debe profundizarse más en la implementación de la estrategia turística. ¿Qué tipo de turismo responde más a nuestra realidad? ¿Cómo concatenar y armonizar los ejes del desarrollo socio-económico con el turismo? ¿Se debe implementar el turismo científico tal como lo planteó alguna vez el cooperante austriaco de gran recuerdo para nosotros, Peter Kaltenegger, quien empeñó todo su esfuerzo para la creación del centro Konrad Lorenz, en la reserva biológica “La Esperanza Verde”?
Estas y otras preguntas son obligadas tomando en consideración que el acuerdo de la VI Reunión de la Comisión Binacional (Costa Rica-Nicaragua), realizada en Granada los días 13 y 14 de marzo, señala en su acápite d): “…desarrollar el turismo rural, turismo rural comunitario, agro-turismo y turismo social”.

Igualmente el acápite e) expresa: “Elaborara un plan estratégico del desarrollo turístico, sostenible y responsable, que promueva un mejoramiento en la calidad de vida de los habitantes de la zona fronteriza”.

Además, el acápite f) señala: “Desarrollar la infraestructura y servicios, para lo cual ambos países buscarán, dentro del espíritu binacional, fuente de financiamiento de manera coordinada”.

Los puntos antes mencionados reflejan que es dentro del marco binacional que se implementará la estrategia de desarrollo económico, teniendo como punta de lanza el turismo. Sin embargo, la zona norte de Costa Rica está avanzada y desarrollada en cuanto a los rubros turísticos mencionados en el acápite d), y quiere imponer dichas experiencias, lo cual está bien, pero debe considerarse la realidad del departamento.

Desde hace más de 3 años se elaboró el proyecto de “la ruta del agua”, considerando como el despegue socio- económico del departamento y la varita mágica para paliar la pobreza extrema, la marginación, el aislamiento e incomunicación de Río San Juan.

Mientras el “boom” turístico se promociona con bombos y platillos, el ministro del MTI no informa por ningún medio de comunicación sobre la carretera Acoyapa-San Carlos (a pesar que señala la infraestructura vial de casi todo el país).

La carretera ha sido --y sigue siendo-- el sueño de los riosanjuaneños, y a pesar que el diputado Edwin Castro y Carlos Fernando Olivas informaron a un medio local desde la Asamblea Nacional, la aprobación del
préstamo para la construcción de dicha carretera, ha pasado año y medio y el proyecto duerme el sueño de los justos.

La pista de aterrizaje presenta condiciones deplorables que sólo las pipilachas de La Costeña pueden utilizar, con el riesgo de un accidente lamentable en el cualquier momento.

Los “barcos rápidos” que surcaron raudos y veloces las aguas del Gran Lago en su travesía Granada- San Carlos (2 horas 55 minutos), no se mencionan por ningún lado.

Quienes no tenemos los $100 dólares para volar en La Costeña, estamos condenados al calvario de las 15 horas que tardan los barcos de pasajeros y carga, propiedad de ENAP. ¿Será posible que una flotilla de “barcos rápidos” entren en servicio con la presencia de Edén como delegado de la presidencia en Río San Juan?
Otra realidad que se presenta como obstáculo para la implementación de la estrategia turística en el departamento, es el problema del agua potable. El racionamiento del vital líquido en San Carlos es desesperante (3 horas cada día).

Paralelo al racionamiento, el agua potable es de pésima calidad por su alta concentración de coliformes fecales (algunos dicen que no es apta para el consumo humano).

La visión del proyecto Ruta del Agua es que: “La población del departamento de Río San Juan mejora su calidad de vida mediante el desarrollo turístico ordenado; preservando y fomentando una ruta turística sostenible, económica, sociocultural y ambiental a lo largo del Río San Juan”.

Esta visión no es más que un componente o eslabón de la cadena económica y socio-productiva, la cual debe integrarse a través de una amplia discusión de todos los sectores como Ejecutivo, Alcaldías, ONG’s, campesinos (as), jóvenes, mujeres; con el objetivo de organizar los demás ejes de desarrollo, su ubicación geográfica, la búsqueda de fondos económicos, así como la integración de los aspectos complementarios como la educación, que proporcione la fuerza técnica y capacitada para, de forma equilibrada, armónica y coherente, promover el
desarrollo integral de este paradisíaco pero empobrecido lugar.

*Periodista, docente UPF graduado en ciencias sociales en la ex RDA.