Jorge Eduardo Arellano
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Al viajar por el Caribe y Latinoamérica por los últimos veinte meses como comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, he tenido la gran oportunidad y el privilegio de conocer de todo lo que este hemisferio ofrece. Durante mis viajes he tenido el honor de reunirme con presidentes, ministros, líderes de defensa, dignatarios, embajadores y otros funcionarios dedicados a la seguridad, estabilidad y prosperidad de sus conciudadanos. Como estudiante de la rica cultura y el gran patrimonio cultural de este hemisferio, he visitado las antiguas ruinas de Machu Picchu en el Perú, las sagradas catedrales de Colombia, y maravillas modernas como el Canal de Panamá. He tomado la oportunidad durante esta jornada para disfrutar las comidas y vinos típicos de Buenos Aires, Santiago, Brasilia, y de toda la región. He visto la arquitectura histórica y otros monumentos de orgullo nacional en Managua, Guatemala, Tegucigalpa y San Salvador. He hecho una prioridad de no solamente aprender, sino también conversar en los idiomas de la región. Ahora, más que nunca, es plenamente claro que los Estados Unidos tienen mucho en común con los otros 45 países, territorios y protectorados de esta región vital del mundo.

En todo lugar por el que he viajado, y con toda persona que llego a conocer, comunico este punto clave: las Américas son nuestro hogar compartido. Estados Unidos tiene mucho en común con nuestros países compañeros de la región; compartimos muchos intereses y somos interdependientes en muchas maneras. Los vínculos geográficos, económicos, políticos e históricos que unen a todas las naciones de las Américas son numerosos y convincentes.

Siento gran pasión por estos vínculos compartidos. En el Comando Sur nos dedicamos a entender mejor estos nexos, y creemos firmemente que nuestra región se une inextricablemente al tejido económico, político, cultural y de seguridad estadounidense. Entenderlos nos ayuda a utilizar nuestros recursos de mejor manera para apoyar la seguridad de los Estados Unidos, y contribuir a la paz y la prosperidad de toda la región. Quizás la conexión más importante que compartimos es el respeto a la democracia, a la libertad, a la justicia, a la dignidad humana, a los derechos humanos y a los valores humanos. Somos afortunados en que todos los países de la región, menos uno, gozan de un gobierno democráticamente electo.

A lo largo de nuestro hemisferio existe el entendimiento común que los desafíos regionales que enfrentan la seguridad y la prosperidad, son la mayor amenaza a la paz y la estabilidad. Eliminar la plaga de las drogas ilícitas, la pobreza y la violencia de las pandillas criminales, requiere soluciones cooperativas. Estos no se pueden superar por una nación sola. Se requiere de la cooperación entre las fuerzas de seguridad, las agencias internacionales y los grupos de asistencia humanitaria de toda la región, para establecer una alianza de “Amistad y Cooperación por las Américas”.

Permítanme compartir unos ejemplos de estos esfuerzos cooperativos y sus beneficios:
*El verano pasado, el buque hospital USNS COMFORT visitó a 12 países de la región, en una gira de entrenamiento médico y asistencia humanitaria. Trabajando en sociedad con varios Ministerios de Sanidad y organizaciones no gubernamentales, los 800 tripulantes prestaron más de 400 mil servicios médicos durante un período de cuatro meses.

*Después de un gran temblor en Pisco, Perú, que causó daños catastróficos, varios países de la región prestaron ayuda inmediata para paliar el sufrimiento de los damnificados.

*Esfuerzos regionales e internacionales de asistencia humanitaria se movilizaron otra vez en Belice y Nicaragua, después que esos países fueron impactados por huracanes de mayor intensidad. El Sr. Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, personalmente agradeció a los soldados estadounidenses que prestaron sus labores en esta ocasión de gran necesidad.

*Trabajando con socios por toda la región, casi 500 toneladas de cocaína se interceptaron en el Caribe y en el Pacífico.

*Frecuentemente se refiere al Canal de Panamá como el “pulso económico de las Américas”; tan importante es al bienestar de nuestro hemisferio.

*El año pasado las armadas de más de 25 naciones participaron en PANAMAX 07, el mayor ejercicio de seguridad marítima del mundo.

Me animan éstos y los muchos más ejemplos de cooperación en la región. Estos son esfuerzos duraderos que prosperarán por mucho tiempo.

Apoyar la cooperación regional ha sido un punto clave de nuestra estrategia por muchos años, y un objetivo principal por los últimos cuatro. Superando los desafíos que enfrentan a la seguridad y prosperidad, nos permite realizar la gran promesa de las Américas: un hemisferio seguro, próspero y democrático que trabaja unido para superar las amenazas a la paz y a la estabilidad.


* El autor es Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos de América.