Martha Mercado Ruiz*
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La cúpula del FSLN va a presentarse en la Plaza de la Revolución esta semana para rendir homenaje al fundador del Frente Sandinista. Sin embargo, durante todo el año ellos no mencionan su nombre. La verdad que fue su vida --y su muerte-- les da vergüenza. Lo que más molesta a los seguidores de Carlos y Sandino en la situación actual no son tanto los graves problemas económicos que sufrimos, sino la hipocresía y mentiras de la cúpula del FSLN. La verdad que vivía Carlos no tiene lugar en la vida de esta cúpula.

Lanzan gritos de antiimperialismo al mismo tiempo que cumplen a la letra lo que exige el Fondo Monetario Internacional; mantienen miembros del Ejército Nacional en la nefasta Escuela de las Américas; dan la bienvenida a contingente tras contingente de militares norteamericanos en distintos lugares del país. Mientras despotrican contra el genocidio de la conquista, ofrecen a Unión Fenosa alza tras alza en sus tarifas por un servicio que nos deja en la oscuridad. (El mismo día --12 de octubre-- en que comunidades de todas partes del país denunciaban, frente al Tribunal Permanente de los Pueblos, los constantes atropellos de Unión Fenosa, el Presidente “antiimperialista” anunció un alza de 20% en la tarifa cobrada por esta empresa). Poco le importa el ejemplo de Carlos: “. . . lo importante no es declamar frases de los grandes revolucionarios sino aplicar en la realidad sus enseñanzas” (Carlos Fonseca, 3 de noviembre, 1975).

Critican fuertemente al “capitalismo salvaje” mientras piden a Taiwan y al mismo Estados Unidos abrir más empresas maquiladoras en el país; insisten en pagar cada centavo de una deuda ilegal e inmoral a los banqueros nacionales, mientras profesores, enfermeras y médicos se quedan con migajas (en el mes de octubre, con más que 200,000 nicaragüenses damnificados como resultado del huracán “Félix” y cincuenta días consecutivos de lluvia, el gobierno “anticapitalista” pagó aproximadamente 300 millones a los bancos—END, 01/11/07); extienden las patentes de medicinas fabricadas por las grandes empresas farmacéuticas, para que los nicaragüenses no tengamos mejor acceso a medicinas genéricas más baratas; les caen encima a los panaderos por cobrar cinco córdobas más por una libra de pan, pero se callan frente a los grandes comerciantes cobrando hasta C$1,500 córdobas por un quintal de frijol, y abren las fronteras aún más a granos norteamericanos subsidiados, perjudicando así a nuestros productores nacionales.

La educación está declarada gratuita, pero en las aulas no existen materiales adecuados ni para profesores ni para estudiantes. Y los salarios de los profesores se mantienen en el suelo.

Salud también está declarada gratuita, pero en los departamentos los centros de salud y hospitales siguen sin materiales y medicinas. Y ¿los salarios de los médicos y enfermeras? Igual que los y las profesoras.

Mientras se jactan de cómo defensores y promotores de los derechos de la mujer imponen una ley que criminaliza los esfuerzos a salvar la vida de la mujer cuando su embarazo la pone en peligro de la muerte.

Y la lista de la hipocresía y las mentiras sigue . . . Pero la historia tendrá la última palabra. La cúpula del FSLN actual, a pesar de sus esfuerzos a lucirse como “líderes mundiales tercermundistas” en la sombra de Fidel, Hugo Chávez y ¡hasta Lenin!, se van a quedar como asterisco en la historia de Nicaragua. Volviendo a las palabras de José Coronel Urtecho, “Carlos, de pie, a la diestra de Sandino, guarda la entrada y la salida de la historia de Nicaragua. La Verdadera Historia del Pueblo Nicaragüense llevará su firma” (“Conversación con Carlos”). Carlos, ¡honor a la verdad ...!

*Grupo de Solidaridad-Arenal (GRUDESA)
grudesa@hotmail.com