•  |
  •  |
  • END

La preocupación mundial por la crisis alimentaria ha movido a la Red de Redes de la Sociedad Civil Internacional (Ubuntu), que preside el profesor Federico Mayor Zaragoza, ex Director General de la Unesco, ha pronunciarse sobre esta amenaza que se cierne sobre la humanidad, que podría generar una hambruna generalizada y transformarse en una verdadera hecatombe para el género humano, si no se toman las medidas adecuadas a la inmediato.

Según la Red Ubuntu, amenazas globales de este tipo, como lo es también el cambio climático, hacen urgente estructurar un sistema de gobernanza o gobernabilidad democrática mundial, en el cual participen todos los pueblos de la Tierra (la “Terre Patri”, según el filósofo francés Edgard Morin), ya que calamidades como estas, generadas por el apetito incontrolable del consumismo y la acumulación de riquezas, exigen una toma de conciencia mundial y el diseño de medidas en que todos los Estados participen, con equidad en la distribución de responsabilidades y sacrificios.

Tras la celebración de la 2ª Cumbre Mundial sobre la Alimentación Humana, en julio de 2002, el profesor Federico Mayor hizo públicas, entre otras, las reflexiones siguientes, que juzgamos oportuno reproducir:
“Se ha producido una situación que apela a nuestras conciencias: cuando mueren decenas de miles de personas por hambruna todos los días. Pero aún no se ha logrado adoptar las medidas necesarias para erradicar este auténtico “genocidio silencioso”, ni los países más desarrollados mostraron la voluntad política que se requiere para combatir las causas que lo originan”. … “¿Cuántas mujeres, niños y ancianos morirán por las decisiones no tomadas? Centenares de millones de seres humanos pasan hambre actualmente.

Mientras los países más poderosos incrementan las inversiones en armamento, gastos militares y de seguridad internacional, se niega a esta parte tan importante de la Humanidad los recursos de toda índole --incluidas la formación, el conocimiento y las tecnologías apropiadas-- necesarios para su supervivencia. Mientras las regiones más favorecidas protegen su producción agrícola con enormes recursos financieros, los países empobrecidos se ven forzados a liberalizar sus mercados agrícolas”... “Ninguna Nación está exenta de responsabilidad: es inadmisible que se transfieran ‘al mercado’ deberes morales y responsabilidades políticas que corresponden a los gobernantes democráticos. La necesidad urgente de unos códigos de conducta mundiales en el marco jurídico --ético de unas Naciones Unidas debidamente reformadas--, es, por cuanto antecede, una imperiosa exigencia”.

En concreto, dice el pronunciamiento de la Red Ubuntu, es necesario que dicho sistema mundial:

1. “Tenga la capacidad de poner en práctica decisiones globales en un marco realmente democrático. La producción y utilización de biocombustibles, la regulación de los distintos mercados globales, etc., no pueden continuar dependiendo únicamente de decisiones estatales, o peor aún, de los mercados de los países más prósperos y poderosos.

2. Dé prioridad, discriminando positivamente, a los intereses de los más pobres y necesitados del planeta, que son la inmensa mayoría de los habitantes de la Tierra. Ello supone impulsar un nuevo modelo, mucho más localizado y sostenible --social, ambiental y económicamente--, atendiendo en primer lugar a los países menos desarrollados del mundo, en todo lo que se refiere a la producción y comercio agrícola.

3. Nazca de una profunda reforma de las Organizaciones Internacionales actuales”.