Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

Hay países que son impensables sin algunas mujeres: Argentina sin Evita, México sin Frida, Cuba sin Celia, Estados Unidos sin Hillary. Nicaragua es impensable sin Dora María Téllez, y ella desde el cinco de junio en huelga de hambre indefinida.

La gota que derramó su impaciencia fue el anuncio de la cancelación de la personería jurídica de su partido, el Movimiento de Renovación Sandinista. Pero en la amarga copa que causa la protesta, está la falta de atención a los problemas del pueblo, la imposición del bipartidismo y el consecuente cierre de espacios para partidos independientes y la sociedad civil. “Por un gallo pinto con democracia”, dice la manta en la entrada de su champa de plástico negro, en donde permanece.

En 1979, Dora María, con un Estado Mayor compuesto casi por mujeres, dirigió la toma de León, y en agosto se cumplirán 30 años de la toma del Palacio Nacional, acción que lideró como segunda al mando. Veinteañera, su fotografía simbolizó a la juventud nicaragüense alzada en armas ante el cierre de espacios, el hambre y la represión brutal.

García Márquez escribió un relato sobre la preparación de la acción, incluido el corte de su cabellera por Daysi Zamora, para que pareciera soldado de la dictadura.

Debe ser por su pasado de combatiente que una de estas noches, un taxista bajó la velocidad e hizo un saludo militar. También lo hizo un silencioso policía. Y siendo que muchos taxistas saludan con su bocina la protesta de la Comandante Guerrillera, puede ser la solidaridad de ex compañeros de armas, en una coyuntura en donde las armas son cívicas, porque para eso fue que murieron miles y miles de bandos opuestos, que hoy, siguen igual hambreados y marginados.

Hay mucha preocupación por la salud y la vida de Dora María entre la población; tan acostumbrada está la gente a la indiferencia de los gobiernos. Van tres y ninguno responde a las víctimas del pesticida Nemagón, aunque los protestantes se mueren en las champas que montaron frente a la Asamblea Nacional.

Igual pasa con las mujeres que innecesariamente mueren a consecuencia de embarazos, y las que son víctimas de feminicidas.

Según la Procuraduría de la mujer, en este año, 858 mujeres fueron amenazadas de muerte, 59 asesinadas por sus parejas; mientras que, dos mil 492 fueron lesionadas.

Si ya se sabe al gobierno “indiferente al dolor de tanta gente”, si ya algunos declararon que no importa que Dora Maria muera en su huelga, porque lo más que conseguiría sería un funeral pomposo; quienes no han abrazado la falta de humanidad y de vergüenza, están solidarias con Dora María Téllez, y sus demandas. Al fin, manifestando públicamente nuestra solidaridad, fortalecemos la esperanza por paz, pan y libertad.

Un verdadero movimiento social se está gestando, no es necesario tener afiliaciones, ni esperar consignas; cada quien solidaria con Dora María, hace lo que pueda, donde pueda, como pueda. Rodrigo Peñalba intervino la imagen de Dora La Exploradora, le puso un uniforme azul y blanco, un Sandino azul en el pecho y la leyenda “Yo apoyo a Dora”, que bien podría reenviarse como pantalla de celular. Todo vale. Otras personas dieron hacer camisetas, algunas se pasaron dando a hacer la mantota que con la leyenda “Quién dijo Miedo”, cubrió el mega rótulo del “Pueblo Presidente”. Otras elaboraron sus pancartas, convocaron a sus grupos de oración, o llevaron a la marcha su disfraz del Guegüence controversial, símbolo de identidad nica.

Pero, por si faltan ideas, para compartir, se ha creado un espacio virtual en Facebook que se puede visitar en http://www.facebook.com/home.php#/group.php?gid=15028309892. Pero para quienes tienen dificultad cibernética, aquí se transcriben algunas de las acciones sugeridas: asistir a la rotonda, apuntarse en roles de permanencia, hacer calcomanías, camisetas, llevar la bandera azul y blanco en los carros, pasar por la rotonda y pitar, escribir artículos en los periódicos. Aquí va el mío.