Jorge Eduardo Arellano
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Volvió Caresol a la carga: “Menos mal que la semana pasada el de Masatepe nos explicó quienes, a pesar del lemita demagógico El pueblo presidente, no pueden ser presidentes de Nicaragua. Cuando el de Managua me llamó Señor Presidente, no se pueden imaginar lo creído que me sentí. Hasta llegué diciéndole mi primera dama a Melina y pidiéndole que de desayuno me sirviera salmón rosado. Aquí el único rosado sos vos Danielito, me contestó con sorna, por lo que después de comerme unas deliciosas morongas negras del barrio San Judas, me senté a imaginar que tenía un avión presidencial desde el que llamaba preguntando por la situación del país: ¿Y la huelga de hambre de la Dora María? Hambre cero, me contestaron. ¿Y el estado de las carreteras, el paro de transporte y la canasta básica? Cero a la izquierda, me respondieron. ¿Y el petróleo? Ceros a la derecha, musitaron al otro lado del mundo, allá en Nicaragua. Entonces me puse a revisar con la Chayo un inmenso maletín lleno de medallas-Ordenes Carlos Fonseca Amador, para ser repartidas entre los hermanos de la izquierda internacional. Porque eso sí, hay que ser equitativo en eso de las órdenes: Las de Carlos Fonseca para el exterior, y las de la Independencia Cultural Rubén Darío para el interior. Sin percatarme y por estar pensando babosadas, me había dormido cuando Melina me despertó: Ahí te buscan los del CPC para que te preparés a recibir la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío junto con Danilo Aguirre, Alberto Novoa, Sergio García Quintero y Guillermo Suárez Rivas el próximo 19 de julio. Deciles que estoy dormido, contesté desde un sopor que antes me había hecho creer que había despertado.”

Watson hasta saltó meneando el rabo: “De verdad que me habías asustado creyendo que les habías aceptado a los del CPC la dichosa Orden. Más bien lo tuyo fue una pesadilla, pues comenzaste repartiendo órdenes para acabar amenazado con recibirla. Te felicito, pero decime una cosa: ¿Ya despertaste? Porque lo que aquí falta es que todos nos despertemos con la conciencia clara de que la huelga de hambre de Dora María es para que comencemos a excavar para salirnos del túnel de la ignominia en que nos tienen. A unos se les pretende sepultar bajo órdenes y medallas; a otros con prebendas y beneficios económicos que provienen de privar a otros de los mismos. Porque hermanos, no todo el pueblo es presidente, y para que los incondicionales lo sean, para los monarcas es imprescindible que el resto no lo sea. Dicho en otras palabras, quienes enarbolen el estandarte de la dignidad están destinados a mantener económicamente a quienes enarbolen el estandarte de la docilidad.”

¡Elemental, nuestro querido Watson!, corearon todos, y de inmediato el de Masatepe tomó la palabra: “Les cuento que por pendejo sometí a consideración del Consejo de Notables adherir al Principado de Masatepe al Reino Socialista de Nicaragua, tal y como les había contado que haría, y casi me linchan y con toda razón. Por último adujeron el irrespeto que significaría al gesto heroico de Dora María en huelga de hambre y que era absurdo que mientras ella arriesgaba su vida para que todos nos salgamos de la corrupción y el engaño, nosotros siquiera pensáramos en adherirnos a esa inmundicia. Colofón, caso cerrado y yo convencido y contento de ser parte del pueblo que no puede ser presidente. Eso sí, se habló de los que son y pueden ser pueblo presidente, por innegables méritos propios, tanto políticos como económicos, como Payo Solís, Lenín Cerna o Bayardo Arce; anillo de oro que protege y alienta la gestión monárquica. Para poder ser pueblo presidente hay que disponer de aviones, como Roberto Rivas, Pueblo Presidente del CSE, o como los mismos monarcas; señores de los cielos por gracia de Dios. Si hiciéramos una lista de quiénes por sus virtudes y capacidades son o merecen ser pueblo presidente, además de los anteriores no podrían faltar: Gerardo Miranda, Señor de Tola; el Inca Tomás Borge, aunque ya sólo sea un vocero oficioso; el plenipotenciario y potentado Francisco López, Tesorero del Reino y Duque de TECNOSA, ALBANISA Y PETRONIC, además de Conde de TESA; Mario Salinas, Archiduque de SINERGIA; Edén Pastora, cero a la derecha en ARDE, y ahora cero a la izquierda en el Reino, pero Barón de San Juan del Norte; y por supuesto, no podía faltar, el Par del Reino y complemento del Rey, el sin par Príncipe de la Huaca, su excelencia Arnoldo Alemán Lacayo, antiguo carbonero, quien con esfuerzo propio y sembrando aguacates, ascendió hasta el privilegiado lugar que hoy ocupa gracias a los nuevos conceptos de moral y ética, y después de haber sido Pueblo Presidente del Pueblo.”


luisrochaurtecho@yahoo.com

Jueves, 12 de junio de 2008.