Jorge Eduardo Arellano
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A excepción de los partidos FSLN y PLC, todos los nicaragüenses con o sin partido político, han repudiado y condenado la resolución de los Magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), quienes decidieron suspender como partidos políticos al Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y al Partido Conservador (PC).

Con esta decisión el CSE lesiona el principio constitucional de Pluralismo Político, consignado en nuestra Carta Magna (Arto. 5 Cn.), en el que descansa el Estado y la sociedad nicaragüense. Con la suspensión, el MRS y el PC no podrán participar en la contienda electoral municipal previstas para el próximo nueve de noviembre del año en curso.

Al partido MRS, los magistrados del CSE, lo decapita bajo el artificio de no tener establecidos sus Órganos Nacionales, Departamentales y Municipales, por irrespetar sus normas estatuarias internas, en cuanto a forma de elección y funcionamiento de la Juntas Directivas en sus diferentes niveles.

En el caso del MRS, el proceso administrativo lo impulsó de oficio el Tribunal Inquisidor, cayendo los magistrados en el prevaricato, pues ellos mismos declararán con lugar su propia denuncia, al tenor del Arto. 63 numeral 6), de la Ley Electoral.

En el caso del PC, la investigación es por denuncia del diputado PLC, Wilfredo Navarro Moreira, quien a la vez señala irónicamente al diputado del PC, Javier Vallejo, como la persona que le llevó la información de que el partido verde no estaba cumpliendo con la Ley Electoral. A esta agrupación política le aplicaron el inciso segundo del Arto. 82, de la Ley Electoral, ya que según el CSE, el PC no cumplió con el 80 % de las inscripciones de candidatos para las elecciones municipales.

En cuanto a la decisión de Suspensión de la personalidad jurídica de un partido político, es necesario aclarar algunos conceptos jurídicos que contiene la Ley Electoral.

Por ejemplo, no tiene los mismos efectos legales, la suspensión y cancelación. El capitulo III de la Ley Electoral, en los Artos. 72 y 73 numerales 1, 2, 3, 4 y 5, dispone que la Suspensión de un partido son por no cumplir con los numerales 1, 2, 3, 4 y 6 del Arto. 63. En otras palabras, el partido es sancionado por incumplir con la Constitución Política y las leyes; por no garantizar una mayor participación democrática en la elección de sus autoridades; por no ser transparentes en la administración del patrimonio; por incumplir las resoluciones del CSE; por no presentar ante el CSE la integración de sus órganos nacionales, departamentales y municipales. La suspensión prohíbe el funcionamiento del partido por un tiempo determinado.

La cancelación del partido político está contemplada en el Arto. 74 de Ley Electoral; se produce cuando la agrupación reincide en las infracciones contenidas en el Arto. 73; cuando se infringe lo dispuesto sobre financiamiento; por disolución del partido o por fusión con otro; por no participar en elecciones que se convoque.

La cancelación implica que el partido político queda disuelto, y no podrá constituirse con ese mismo nombre en un plazo no menor de cuatro años (Arto. 72).

De conformidad a los hechos ventilados al MRS y PC, su personalidad jurídica no le fue cancelada, sino que fue suspendida por un tiempo determinado.

En el primer caso, según los magistrados, la causal es porque incumplió con lo dispuesto el numeral 6), del Arto. 63 de la Ley Electoral.

Se aduce que el MRS no completó sus órganos nacionales, departamentales y municipales. Sin Embargo, la Dirección de Partidos Políticos, en base a lista de candidatos que cada partido presentó ante el CSE, el 12 de abril del año en curso, publicó en los medios de comunicación escritos la lista definitiva de candidatos de cada partido político, que participará en las elecciones municipales de 2008.

Me parece que con la resolución el CSE, puso la carreta adelante y los bueyes detrás, pues una vez que se hace la publicación definitiva de candidatos, el propósito es para que los partidos en general puedan impugnar al candidato o los candidatos del partido; pero ese trámite no es de ninguna manera para que se venga de manera despistada, desacertada y extemporánea a impugnar a un partido político, para sacarlo del juego electoral.

Lo antes expresado está claramente señalado en el Arto. 85 de la Ley Electora, que dice: “Una vez finalizado el periodo de inscripción, el Consejo Supremo Electoral inscribirá y registrará de manera definitiva a los candidatos y publicará las listas de estos en los principales medios de comunicación escritos una sola vez, con el fin de que las organizaciones políticas participantes en el proceso electoral puedan impugnar dentro de tercero día dichas candidaturas. Una vez trascurrido el término y no se interpusiese recurso alguno o habiendo interpuesto fuere resuelto, el Consejo Supremo Electoral mandará a publicar la lista definitiva de candidatos en La Gaceta, Diario Oficial, y en diarios de circulación nacional”.

Ahora bien, la Ley Electoral en el Arto. 83, contempla que los partidos a través de sus representantes podrán sustituir sus candidatos en una o varias, o todas las circunscripciones en el periodo señalado o en la prórroga que les conceda el Consejo Supremo Electoral.

En el caso del PC, si hubo renuncias de candidatos, por el canibalismo político practicado por Movimiento Vamos con Eduardo, de acuerdo a la ley, dichos candidatos podían ser repuestos por el partido, ya que la Ley Electoral así lo establece. Pero de aquí a suspender la personalidad jurídica, es una medida que no se ajusta a las disposiciones de la ley, por el contrario, lo resuelto es un acto que violenta el pluralismo y un derecho político que ya tenía el PC.

En cuanto al MRS, este partido tenía todos sus candidatos debidamente inscritos, su lista salió publicada en los diarios el 12 de abril, pero el Juez Electoral quiere justificar la suspensión por supuestamente no tener completos sus órganos nacionales, departamentales y municipales.

Los magistrados del CSE de oficio, revisan y deciden inquisitorialmente sancionar al partido, mandándole a suspender por no cumplir supuestamente con sus normas estatuarias internas. Ante esa beligerancia mostrada por los Magistrados Electorales, todo mundo cuestiona el por qué el CSE no ha suspendido al partido FSLN, agrupación política que en forma abierta y reiterada ha violado sus propios estatutos, en particular el Arto. 81, que dispone que la selección de candidatos a cargos públicos se hará bajo los principios democráticos de la Consulta
Popular.

En el año 2005, Daniel Ortega Saavedra salió como candidato a la Presidencia para las elecciones de 2006, no por haber ganado la Consulta Popular, sino que por decisión del reducido grupo de miembros, llamado Congreso, el que se realizó en la ciudad de León.

Todos se preguntan por qué el CSE no ha tomado medidas de suspender al FSLN, como agrupación política, pues órganos como la Asamblea Sandinista desde hace tiempo no se reúnen, como lo establecen los Estatutos.

Situación similar tiene el órgano Dirección Nacional, que es inexistente dentro del Frente; igual ocurre en los departamentos, donde no funcionan las Asambleas Departamentales y Municipales, las que deben reunirse cada seis meses según los estatutos del partido. Sin embargo, dichas estructuras no funcionan.

La suspensión de los partidos políticos MRS y PC por los magistrados del CSE, obedece a una orden dictada por los caudillos de los partidos FSLN y PLC, ya que en la ciudad de Granada, tanto el MRS como el Partido Conservador, son fuertes y todo hacía indicar que cualquiera de ellos podía ganar la Alcaldía, desplazando a los partidos pactistas.

En la plaza Managua el MRS es uno de los partidos que tenía todas las posibilidades de ganar la Alcaldía, siendo un evidente y manifiesto perdedor Alexis Argüello. Por manera a las embrionarias paralelas históricas, poco a poco se vieron sumidas en un estado de terror y pánico. Por ello deciden suspender a los dos partidos, sin impórtales el costo político y las repercusiones nacionales e internacionales que tendrá la decisión. Eliminan a dos partidos políticos, que saben que van en ascenso en muchos municipios del país, dejando correr a agrupaciones políticas como Alternativa por el Cambio (AC), Partido Resistencia Nicaragüense (PRN) y Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), quienes irán a la contienda, pero que no le quitarán el sueño a Daniel Ortega ni a Arnoldo Alemán.

*El autor es abogado y notario.