Jorge Eduardo Arellano
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Frecuentemente leemos en los medios, titulares de este tipo: “Un padre precoz acusado por violación”, “Su padre la abusó desde que tenía diez años” o “Viola a tres hijas menores”… y uno se pregunta: ¿estos son padres de verdad? ¿Qué tipo de gente son estas? ¿Qué se puede hacer para que exista una verdadera responsabilidad paterna?
Tradicionalmente hemos visto a nuestros hijos e hijas como un objeto; un objeto que puede ser prestado, regalado, entregado, usado. Bajo este concepto es que muchas niñas y niños son victimas de abuso sexual. Así le pasó a la niña de 14 años que fue prestada a un predicador evangélico que la trasladó a Managua para violarla.

Este mismo concepto prevalece en los padres que han abusado de sus hijas; no importa si son una, dos o tres niñas, como sucede en las múltiples denuncias publicadas en los medios de comunicación, donde con lujo de detalles cuentan cómo estos “papás” hacen de las niñas sus víctimas por varios años.

¡Basta ya! Tomemos conciencia que una niña o un niño no son cosas, son personas. Respetemos lo que dice el Código de la Niñez en el Artículo 5: “Ninguna niña, niño o adolescente, será objeto de cualquier forma de discriminación, explotación, traslado ilícito dentro o fuera del país, violencia, abuso o maltrato físico, psíquico y sexual...”

Tomemos en cuenta que la niña, niño y adolescente tiene derecho a la protección de la Ley contra esas injerencias o ataques, y los que los realizaren incurrirán en responsabilidad penal y civil.

Siendo la familia el espacio fundamental para nuestro crecimiento y formación como personas, el Código de la Niñez y la Adolescencia establece que debe asumir su responsabilidad en el cuido, educación, protección y desarrollo de chavalas y chavalos. A su vez, las autoridades tienen que proteger a toda niña, niño o adolescente si sus derechos son violados.

Sin embargo, esto no se está cumpliendo; sólo en este trimestre (abril, mayo, junio) se han publicado noticias que reflejan que 42 niñas, niños y adolescentes, han sido víctimas de la más dolorosa forma de violencia, el Abuso Sexual; dos de ellas han procreado hijos, dos han sido hospitalizadas por la forma tan violenta del abuso al que fueron víctimas, y cinco de los casos han sido con más de un/a niño/a a la vez.

Cinco de estos abusos se dieron de parte de los padres biológicos de las niñas, es por ello que apelamos a la responsabilidad del Estado, de la familia, la comunidad, la escuela, quienes debemos brindar atención y protección especial a las niñas, niños y adolescentes que se encuentren en las siguientes situaciones:
* Cuando los tutores, abusen de la autoridad que le confiere la guarda y tutela de los menores, o actúen con negligencia en las obligaciones que les imponen las leyes.

* Cuando sean abusados y explotados sexualmente.

* Cuando sufran algún tipo de maltrato físico o psicológico.

* Cuando se trate de niñas y adolescentes embarazadas.

Se debe castigar duramente a los padres irresponsables, violadores que dañen para toda su vida la integridad física y emocional de las niñas y niños.

Apelamos a los padres responsables a que denuncien, que promuevan el castigo por la ley a los hombres que han cometido una violación de este tipo; no protejamos al violador sólo porque es amigo, vecino o pariente. Que se les aplique todo el peso de la ley. Olvidémonos de la solidaridad machista.

Son padres responsables aquellos que respetan a sus hijas e hijos, que no se amparan en la pobreza, el alcohol o las drogas para violentarlos/as, que aún con las limitaciones económicas que tenemos brindan protección y educación. Si vos son uno de ellos, felicidades.

Si sos padre abusador, ¡A LA CÁRCEL!
Movimiento contra el Abuso Sexual
hablemosde.abusosexual@gmail.com