Jorge Eduardo Arellano
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Parece ser que algunas autoridades gubernamentales de este gobierno, en este caso las autoridades del INSS, desconocen los medios de comunicación. Les recuerdo que existe la TV como medio más difundido, la radio y los medios escritos. Por educación, respeto y consideración, hubiesen hecho saber a los jubilados, una semana antes del 20 de julio, que habían decido cambiar la fecha de entrega y la sucursal BAC del Centro Comercial Managua por otra sucursal. Cuando retiraron al Banpro del mismo Centro Comercial adujeron razones humanitarias, es decir, evitar que fuésemos tratados como ciudadanos de tercera clase. Muy buena intención, pero no necesariamente cierta, pues con los cambios actuales en fecha y local, aunado a la falta de comunicación, nos sentimos casi limosneros sin tener donde quejarnos.

¡Que hicimos para ser tratados de manera tan indigna!
¿Y ahora qué pasó con el BAC? En esa sucursal jamás recibimos mala atención, todo lo contrario, siempre pusieron a nuestra disposición tres cajas para cambios, dos filas especiales y un personal muy atento para evitar la impaciencia de sus hermanos mayores.

Y mi molestia no es porque nos cambiaron del BAC, aunque para mí estaba excelente, sino porque muchos viejitos y viejitas muy mayores, que llegaban sin compañía, portando únicamente el dinero del pasaje de ida, no sabían que se encontrarían con el odioso aviso de que sus pensiones iban a ser entregadas en otra sucursal. Aunque en el rótulo se indicaba la nueva dirección, la mayoría no tenía ni idea del lugar, y si conocían, no contaba con dinero para pagar un taxi. Afortunadamente, no pasó conmigo, pero fue muy triste ponerme en sus zapatos.

Esto es un acto irresponsable, cuyas consecuencias la pagan los adultos mayores con enfermedades crónicas, y especialmente, aquellos que solamente cuentan con sus pensiones como único ingreso y muchas veces como aporte al presupuesto familiar. Somos merecedores de respeto, consideración y sobre todo ser tratados con dignidad. He tratado de entender y de aceptar los cambios, pero este abuso por parte de las autoridades del INSS, cuya razón de ser se debe a la protección de los jubilados que cotizaron durante sus años mozos, es completamente inexplicable. No es justificado ni con mil razones. Hay que envejecer para entenderlo mejor.

Una información en tiempo y forma evitaría muchos malos entendidos, sólo que en este caso lo único que se puede hacer, al menos, es darnos una explicación y pedir disculpas, por este atropello, si eso fuese posible, y procurar dejar establecidas de forma permanente las sucursales para evitar cambios inútiles que sólo acarrean confusión e inconformidad. La ubicación de la nueva sucursal que reemplazará al BAC es enfrente de Datatex, contiguo a Lafise. Por ese lugar no hay recorrido de transporte colectivo, muchas personas jubiladas no tienen acceso al pago de taxis, es muy solitario y estamos expuestos a ser asaltados. Además, que una buena parte de ellos caminan con dificultad o con aparatos especiales. ¡Que Dios nos bendiga!!!!
Espero que la vida continué dándome bríos para protestar por lo que me parece injusto e indigno, pero también espero que en el futuro cercano se corrijan los abusos y arbitrariedades por parte de quienes nos consideran carentes de derechos. Hoy por mí mañana por ti.


Cédula 001-030145-0016D.