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Si algo hade suceder, que suceda. Generalmente eso es lo que comprendemos cuando leemos, escuchamos o hacemos uso de esa frase. Cuando nos encontramos ante un hecho que implica un punto de no retorno, una vez hecho tal o cual cosa no hay vuelta atrás.

La elección es un “proceso de toma de decisiones usado en las democracias modernas donde los ciudadanos votan por sus candidatos o partidos políticos preferidos para que actúen como representantes en el gobierno”. En nuestro país se hace cada cinco años y desde 1990 hemos visto pasar gobiernos de diversas ideologías neoliberales como el conservador de 1990-96, el liberal-depredador de 1997-2001, el liberal-conservador de 2002-2006. En 90, 96 y 2001 los demócratas sandinistas fuimos buscando cómo alcanzar el poder y en 2006 logramos revertir tres perdidas electorales continuas, en esa ocasión la mayoría de votantes tomó la decisión de optar por una opción, la del Frente Sandinista con Daniel de Presidente, de una amalgama de partidos políticos que compitieron. En 2011 existen al menos cinco opciones por las cuales el votante puede escoger una ¿esa es la democracia no?

El señor Hugo Torres y la agrupación política que representa están conscientes de que no tienen oportunidad alguna de lograr conquistar el poder, ni siquiera arañarlo como decimos los nicaragüenses, principalmente porque no son dueños absolutos de lo que denominan fuerzas opositoras; la otra mitad de lo que ha quedado del 42% de la oposición está en otra casilla (actualmente el sandinismo representamos el 58%). Desde ese punto de vista para ellos la suerte está echada. No lograron absorber a los seguidores de Alemán.

Pero hay más, el señor Hugo Torres nos sugiere que “el próximo seis de noviembre el pueblo de Nicaragua estará ante una encrucijada de trascendental importancia histórica”; o sea una opción con dos alternativas: 1) Dar el voto a Daniel para que el país siga prosperando o 2) Volver al pasado neoliberal de oscuridad ante la falta de energía eléctrica, desempleo, falta de salud y educación gratuita, a los buses chatarras; al no financiamiento a la producción, expropiación amañada de las tierras a los campesinos y a la falta de titulación rural y urbana; al desmejoramiento de la infraestructura de carreteras y caminos; al incremento de los niveles de pobreza y calidad de vida de los nicaragüenses; y en fin a la falta de decenas de programas sociales que han transformado por completo la vida de los nicaragüenses en general.

Pd. Por primera vez fui encuestado mientras esperaba abordar un bus nuevo ruso, el joven se identificó como trabajador de CID-GALLUP.  Antes de darme la boleta para marcar en secreto por quién votar me pidió le dijera mi preferencia, la tabuló en una hoja y me llamó la atención que encerró en un círculo una columna que casi llevaba llena y le interrogué del porqué, rápidamente me explicó que era la columna número tres que habían asignado al candidato Ortega (1 Alemán, 2 Gadea y 4 Otros), sigilosamente me confió que se les estaba haciendo común casi llenar la columna tres con la opción preferencial del encuestado por Ortega Presidente.

Aunque como dice Daniel la verdadera encuesta será el día de la elección, la suerte está echada para quienes saben que en está ocasión la mayoría de los votantes ya tiene por opción depositar su voto con la boleta marcada en la casilla dos.