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Sencillísimo: Porque “está con todos y por el bien de todos”. Y se trata de un proyecto de vida con él a la cabeza. Y esto no es una consigna nueva ni etérea. Es una verdad innegable que no solamente se refleja en las cifras ampliamente positivas que constantemente publican las diferentes encuestadoras, pero que también vive y está en la cimbra del ambiente electoral por reconocimiento del pueblo, sobre todo porque está en él; en el arraigo de ese dirigente auténticamente popular. En su vocación inquebrantable de servirle a la gente. Esa es su enseña e ideología, pues su vida entera la ha dedicado a ese fin con obstinación de hombre imprescindible en el esfuerzo por construir una Nicaragua mejor… y para todos, con honestidad a toda prueba y sin ambages ni trinquetes de carpa baratera.

Esto se trata de un proyecto sostenido en su desarrollo permanente. Por eso debe ser Daniel el que continúe en la conducción de ese proyecto ya comenzado y que se debe profundizar porque, insisto, se trata de un proyecto para el desarrollo con Daniel al Frente y el Frente Sandinista con el pueblo que lo apoya y que es presidente por su voluntad. La que es rediviva en sus aspiraciones y anhelo contenidas en su programa de triunfante   movimiento guerrillero, antes, y triunfante partido político de hoy. Lo que significa sandinismo histórico, actual e imperecedero.

En el caso de los jóvenes, por ejemplo, este proyecto de Daniel --que es un proyecto de restitución de derechos inalienables--, significa un futuro con mayores seguridades en todo. El que se nota y se ve si acaso lo quieres ver. Un horizonte franco que es palpable si en tu conciencia tienes la virtud de la honradez para verlo. Especialmente cuando hablamos de las cosas que más anhela un joven como es aprender a leer y a escribir para entrar al sistema de educación que hoy es gratuito, así como el 6% para las Universidades, gracias al gobierno solidario de Daniel. Lo que también es un hecho, así como el avance firme en las oportunidades de consecución de trabajo para sus padres, que son los soportes de la economía familiar.

Veamos aquí estos simples indicadores:
Índice de analfabetismo en el año 2006: 22%. Para el año 2010 se redujo al 3.33%, con una reducción de más del 18%. Esto no es promesa electoral. Es hecho y voluntad incuestionable en materia de derechos civiles.

Otro de los muchos e importantes ejemplos referidos a la educación es el primordial  Programa de Alimentación Escolar que en el año 2010 benefició a 966,647 niñas y niños con más de un millón y medio de raciones servidas, con un aumento del +23% respecto de 2009. Estos son Hechos. No estafas o furuyas de campaña.

A esto habría que agregarle el énfasis de género del proyecto. Porque Nicaragua es mujer en esta mar de restituciones. Pues la mujer también tiene lo suyo como cabeza de familia reflejado en los programas como  los del Bono Productivo y Usura Cero, el Programa Amor y en los más de 40 proyectos sociales y de restitución que se están  ejecutando. Pero también y sobre todo la repuesta de Daniel en defensa de la vida, como luchador de  primera trinchera en la discrepancia  y en contra de la propuesta de la derecha a favor del aborto que es una propuesta de muerte:

“No puede haber auténtica paz sin respeto de la vida, especialmente si es inocente e indefensa, como es la de los niños que todavía no han nacido”. Citaba recientemente Monseñor Montenegro al Beato Juan Pablo II.

Así, pudiéramos seguir aquí mencionado realidades muchas, si tuviéramos espacio. Porque la realidad está ahí en el avance de la nación en su conjunto. En los logros reconocidos en cuanto a la reducción de la pobreza y la pobreza extrema, igualmente en el avance del empleo, entre otros. Especialmente en el gran sector rural que ha sido el más abandonado de todos los tiempos, y… ¿gracias a quién?: ¡A Daniel!

En conclusión: Esto tiene que seguir y profundizarse. Porque ahora en verdad la nación está en pie y después de este “primer paso no pararemos de andar jamás”, ¿saben por qué? Porque está en la esencia del “Compromiso de Buen Gobierno” que comenzó el mismo día que Daniel Ortega reconquistó el poder para el pueblo, el que nos convoca a todos en una sola unidad fraterna sin precedente y que nos invita a trabajar por nuestra querida Nicaragua. Ese el compromiso y por eso:

¡Debe ser Daniel!!!

En Palmira.