• |
  • |

Como se sabe, la mayoría de las palabras son polisémicas, y no siempre se conocen los diversos usos dialectales. Pendejo, según parece, nos viene del latín y tiene un significado que ni siquiera imaginamos: “Pelo que nace en el pubis y en la ingles”. Pero el pendejo propiamente nicaragüense (‘tonto’) es el mismo idiota (‘falto de entendimiento’) de los guatemaltecos, hondureños, dominicanos y venezolanos, y el mismo ‘inútil’ de los españoles, y el ‘cobarde’ de los ticos, cubanos, colombianos y mexicanos. Un argentino, un chileno o un uruguayo nos pregunta en casa si nuestros hijos ya son pendejos (adolescentes). Pero un pendejo de marca mayor lo encontramos en Perú y Bolivia: persona astuta, taimada.

Un boludo en Nicaragua es un tipo que tiene las gónadas grandes y pesadas. Un haragán, también de México y Honduras, que apenas empuja la carretilla donde lleva las bolas. Un holgazán hasta para pensar: “Somos demasiado boludos para tratar de cuestionar y pensar por nosotros mismos” (END/14/12/2003/ suplemento El Alacrán). Individuos de esta misma ralea los encontramos también en Costa Rica y en muchos países de América del Sur, como Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Paraguay y Argentina. Para los ticos, un boludo no es un indolente sino un tonto, un falto de razón o entendimiento; y para los cubanos, un boludo es el calzado de puntera redonda. En Uruguay podemos presenciar un juego de futbol entre boludos (jóvenes); y en El Salvador podemos conversar, de pura casualidad, con un boludo de peso completo: un hombre adinerado.

La papaya es un exquisito fruto del papayo. En nuestro país tiene también una connotación sexual: órgano sexual de la mujer, como en El Salvador. Pero aquí, también significa ‘cabeza’. De manera que una expresión como ‘Le dieron en la mera papaya” es exactamente como el ‘papayazo’ de los nicas. (Para los salvadoreños, un ‘papayazo’ es un trago grande de licor, como el farolazo nuestro).

Papaya, decíamos, no tiene en nuestro país la fuerte connotación sexual que se percibe en Cuba, en donde lo sustituyen por fruta bomba. Sin embargo, escuchar a una joven colombiana decir que le va a dar papaya a su enamorado, no se sorprenda: simplemente, quiere darle una oportunidad, aunque no sabemos qué.
Una polla es una gallina nueva; de ahí lo de ‘mujer joven’, que los ticos consideran ‘guapa’. En El Salvador significa ‘esputo’ (pollo, en Nicaragua). En Costa Rica, ‘aflojar el pollo (pagar o contribuir) no tiene nada que ver con ´’echar el pollo’ (irse o marcharse) en Chile ni con ‘echar el perro’, que en nuestro país significa ‘vomitar’. En Ecuador, ‘polla’ es el papelito lleno de apuntes que el estudiante esconde para usar durante el examen (la ‘piedra’, de los estudiantes nicas y la ‘chuleta’ de los españoles. Los mexicanos llaman polla a una bebida con leche, huevos, canela y licor (el ponche nuestro). En Nicaragua una polla es la novia; y aunque tiene una connotación sexual (pene), no tiene la fuerza semántica del uso peninsular. Por eso, si usted oye en España decir comer la polla, no piense en un asado de pollo, pues significa la estimulación bucal del miembro viril.

Un chingado en nuestro país, como en Honduras -además de ser un individuo despreciable´’- es una ‘persona que molesta mucho’. En El Salvador es un tipo bien jodido, maldito, perverso. Pero Chingada es un sustantivo que en Nicaragua se usa sobre todo en construcciones fraseológicas: Este reloj anda por la chingada (marcando la hora alocadamente); Esta raya te quedó por la chingada (torcida); La novia lo mandó a la chingada (cortó relaciones sentimentales); Este tipo piensa por la chingada (tiene ideas desacertadas); Vive por la chingada (lejos). También es usual la expresión coloquial para despedir a alguien con desprecio o enfado: Andate a la chingada grande. En México, chingada es ‘prostituta’, y un desagrado lo matizan con la expresión “a la chingada”. En España no se emplea este término, pero si una persona oye decir ‘hijo de la gran chingada’, es exactamente como ‘hijo de la Gran Bretaña’, y nunca debe creer que lo confundieron con un inglés.
Del chibcha nos vino la voz chivo, la cría macho de la cabra; de ahí el cabrón de los cubanos, uruguayos y venezolanos. En la jerga de los estudiantes guatemaltecos se llama ‘chivo’ así al papelito con los apuntes para usarlo subrepticiamente en los exámenes. La “piedra” de los estudiantes de Nicaragua. En Cuba llaman chivo también a la bicicleta, y a un fraude, una malversación, un negocio ilícito. Entre salvadoreños, es un juego de dados. Los ticos llaman chivo al hombre mantenido por su mujer o compañera. En el nivel popular de Nicaragua significa, como en El Salvador, ‘hombre que convive con una prostituta’: “No hay que confundir a los animalitos de Dios, porque el que es chivo es chivo y el que es cabro es cabro” (Jimmy Avilés Avilés, LP/22/01/2005). Ahora bien, si usted es un hombre de gran prestigio, un venezolano se lo diría en su lengua con deferencia y especial amabilidad: ¡Usted es un gran chivo!

Culillo en nuestro país –como en los demás países centroamericanos, así como en Colombia, Ecuador, Puerto Rico y Venezuela- significa ‘miedo, temor’. También lo empleamos con el significado de ‘preocupación, inquietud’: ¡Ya dejate de culillos! (LP/29/02/04/EAS). En Cuba se usa como sinónimo de ‘prisa, impaciencia’; y en República Dominicana denota ‘rabia, ira, enojo’. No se conoce en España este término, pero si un cubano o un dominicano le dice a una española ‘me preocupa tu culillo”, ella entenderá quizá que se refiere al fundillo de los nicas, mexicanos y venezolanos. Lo que en nuestro país se le llama también chiquito. Y otros más, como el raro ‘busiete’, el eufemístico ‘culantro’, el económico ‘centavo’, el chisporroteante ‘chispero’, el sonoro ‘cereguete’, el armonioso ‘cupertino’, el metafórico ‘rosquete’, el curioso ‘sanjuliana’. Pero el más usado es el inofensivo ‘chiquito’, hasta el punto de que un amigo -después de escuchar una larga conferencia- exclamó ante una dama: “!Hombré: ya me duele el chiquito de estar tanto tiempo sentado!”.

rmatuslazo@cablenet.com.ni