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El aborto está claramente definido en las Normas y Protocolos para la Atención de las Complicaciones Obstétricas del Ministerio de Salud de Nicaragua, en la página 18 en el capítulo de los Aspectos Conceptuales numeral 1, y en el numeral 22 de la página 20 se menciona al aborto como causa de Endometritis.

En esta misma norma se menciona que: “El proceso de atención del aborto, en cualquiera de sus formas clínicas, será garantizado por personal médico, capacitados y certificados por el órgano rector”, además indica: “La evaluación del desempeño del personal de salud será igual o mayor al 90%”.

Menciono esto y doy la referencia para los que quieran profundizar en el tema del aborto tengan una bibliografía responsable y basada en evidencia, como son las normas de nuestro Ministerio de Salud. Si tomamos como antecedentes del tema de salud abordado por los medios de comunicación, como el de las mal llamadas “negligencias médicas”, que sin existir el término en la legislación y en las normas de auditoría de la atención, fue mencionado por medios de comunicación que por “informar”, hacían todo lo contrario, reforzando un término incorrecto y dando un mal conocimiento a la población; en otros ejemplos recientes puedo mencionar, cuando un medio dice o escribe, “trata de blancas”, para referirse a la trata de personas, cuya definición está aprobada por nuestra legislación, y coincide con la de los expertos.

En el tema del aborto se ha creado una esfera de temor y miedo, de sentimiento de culpa, ya casi es una mala palabra, y para no ser señalado negativamente muchas personas repiten que “están en contra del aborto”, sin más argumentos y sin conocimiento de que el aborto es una complicación médica del embarazo. En ese sentido, decir “estoy en contra del aborto” es estar en contra de una enfermedad, si es así, yo podría participar de la lucha que disminuya las causas del aborto, y al igual que se hace en la lucha contra el cáncer de mama, o la lucha en contra de la epidemia del VIH, deberíamos implementar medidas de prevención para erradicar o disminuir la enfermedad llamada aborto, seguir las recomendaciones del órgano rector de la salud, entre otras: “Control y seguimiento del aborto en general (Normas y Protocolos para la Atención de las Complicaciones Obstétricas del Ministerio de Salud de Nicaragua, página 115), detección y tratamiento de la anemia, se recomienda prevenir embarazo en los seis meses subsiguientes en dependencia de sus condiciones obstétricas y de las complicaciones asociadas al aborto, iniciar anticoncepción post-aborto (hormonas, condones) de forma inmediata a la finalización del evento obstétrico, el Dispositivo Intrauterino, DIU, y la oclusión tubárica bilateral no deberá indicarse en los casos de abortos sépticos, detectar oportunamente los signos de infección, consejería y apoyo (Rehabilitación emocional)”. Además se debe de trabajar en función de la educación sexual y reproductiva desde tempranas edades, y la transmisión de valores que se enmarquen en el resguardo de la salud de todos y todas, en forma preventiva.   

Las frases “Estoy en contra del aborto”, “Estoy en contra del aborto terapéutico”, o “Abortar es matar”, son frases sesgadas, llenas de confusión, ya que mezclan conceptos de una enfermedad que no es culpa de nadie y que debe de ser atendida a tiempo, caso contrario, la evolución natural de la enfermedad le causará la muerte a la mujer que la padezca; mezcla conceptos del procedimiento de interrupción del embarazo; mezcla términos inexistentes en nuestra legislación como es “aborto terapéutico”; y mezcla la acción de “matar” como sinónimo de la acción de abortar, esto es incorrecto, ya que el 10% de los embarazos terminará en aborto (Normas y Protocolos para la Atención de las Complicaciones Obstétricas del Ministerio de Salud de Nicaragua, Pagina 102), y eso no significa que estas mujeres con esa complicación obstétrica definida como aborto, estén ejecutando la acción de matar.

Los medios de comunicación tienen la obligación de informar, deben de expresarse técnicamente, así lo exige la ciencia médica, deben de consultar con los expertos, no pueden repetir conceptos, frases o expresiones equivocadas, sobre todo si se sabe que quien dice estos términos carece del conocimiento científico que el caso amerita. Los medios de comunicación están obligados a investigar la forma correcta de hacer la cobertura periodística en el tema de salud, sobre todo en aspectos tan sensibles, como  la complicación obstétrica de la primera mitad del embarazo, definida como aborto.

*Ginecólogo-Obstetra
Master en Salud Pública