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El jefe de la Misión de Observación de la Unión Europea Luis Yánez en un informe preliminar (que más que informar desinforma) a la vez que señala una serie de anomalías en el proceso electoral acepta que según el balotaje y las actas de escrutinio el presidente Daniel Ortega es el ganador de estas elecciones, resulta ridículo para cualquiera no aceptar estos resultados.

Estas elecciones son históricas, cerca de tres millones de nicaragüenses salimos a votar sin miedo, el porcentaje con el que gana el Frente Sandinista no tiene precedente en elecciones libres y observadas, doña Violeta Barrios logro el 54% en las elecciones del 90. Esto significa que los nicaragüenses hemos madurado y sabemos discernir, ya no nos dan atol con el dedo con la campaña sucia del miedo a la guerra, al servicio militar obligatorio, las confiscaciones  y todos esos errores de los ochentas,  algunos por inexperiencia de los guerrilleros que se estrenaban de gobernantes  otros por necesidad, por el bloqueo y la guerra impuesta por los Estados Unidos.

Aunque parezca  trillado, la reconciliación se está dando, de ese 63% de votos logrados por el FSLN existe un porcentaje fuerte de ex contras, liberales, conservadores, somocistas, independientes  en fin de todas las tendencias. Los sandinistas tenemos que madurar también, tenemos que ser generosos en la victoria, no podemos dejar que lo  abrumador de la victoria se nos suba a la cabeza y nos llenemos de arrogancia y soberbia ya que como dije anteriormente esta victoria es de todos los nicaragüenses.

Ahora hablemos de los aguafiestas, los malos perdedores, que esperaban que el Güegüense contradijera todas las encuestas que daban a Daniel Ortega como ganador por amplia diferencia y el Güegüense apareció pero solo para aumentar la diferencia y premiar al gobierno pos su buena andanza y por enfocarse en los sectores más desprotegidos. Analicemos individualmente estos perdedores.

T     PLC: Al borde de la desaparición, sus partidarios le pasaron la factura a Alemán, unos votando por Gadea y otro porcentaje por Ortega. Los liberales constitucionalistas perdieron su mayor arma, la negociación, al quedar con solo 6 diputados y el frente con mayoría absoluta, son prescindibles, no les queda más que gritar fraude.   

T     PLI: Eduardo Montealegre pierde por tercera vez y hablo de Montealegre  porque él era realmente el candidato que iba a manejar las riendas del país si ganaban, al estilo de Antonio Lacayo. Sin importarle desestabilizar el país, alegan fraude sin mostrar actas y sin usar el recurso de ley que es impugnar juntas. Dicen que hubo fraude para justificarse con sus patrocinadores por ser en efecto perdedores.

T     MRS: El caso del MRS es especial por el pésimo manejo político que han hecho, piensan más con el hígado que con la cabeza. Su odio visceral hacia el presidente Ortega y la cúpula sandinista los ha hecho venderse pero además de esto tomar las decisiones equivocadas. Si  el MRS logro ~200,000 votos~ en las elecciones del 2006 en estas elecciones solos no hubieran logrado ni 50,000 (menos del 2%)  ya que los sandinistas que los seguían los abandonaron cuando estos se quitaron la máscara de sandinistas y mostraron su cara de liberales. Entonces su peso político ha desaparecido y ellos lo saben, lo único que les queda para seguir en la palestra política son sus rabietas políticas de chavalitos malcriado y sus llamados a la violencia desconociendo los resultados de las elecciones generales.

T     La mal llamada sociedad civil: Para estos actores políticos de oposición con salario proveniente del extranjero es una derrota sencillamente porque se demuestra que  la verdadera sociedad no los escucha  a pesar de  muchos campos pagados y sus apariciones en los medios de comunicación, la gente no les cree.

T     Iglesia Católica: Que porcentaje del más de millón y medio de personas que eligió a Daniel Ortega como presidente será católico?, no lo sé, pero me imagino  que es alto. El pueblo al que la iglesia se debe, sus feligreses los que respetan mucho sus autoridades eclesiásticas pero establecen diferencia entre sus líderes religiosos y líderes políticos. La famosa carta electoral no tuvo el eco que la iglesia esperaba en sus ciervos.
Por el bien de Nicaragua sean buenos perdedores, como nosotros lo hemos sido en el pasado, escuchen el llamado a la reconciliación y a la paz y por favor no nos sigan llamando turbas, delincuentes, piñateros, orteguistas, que nos llamamos sandinistas y somos mayoría.
Quien gano: Nicaragua,  la democracia, el pueblo, la economía, la estabilidad y la paz.

adiactirias@yahoo.com