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¿Donde estaban los reclamantes de hoy 2011 en las elecciones de 1996?  Lo que es bueno para el ganso es bueno para la gansa.

Partamos de que no existe sobre la faz de la tierra absoluta pulcritud en el ejercicio de  sistemas de elecciones democráticas y mucho menos exactitud  matemáticas. Gore vs. Bush, por nombrar un caso y en el país supuestamente más democrático y “pulcro” en  conteos de votos, la Corte Suprema de Justicia decidió al ganador, contra los votos de  Gore.

Si negamos que la mayoría del pueblo nicaragüense apoya a quien lo ayuda y lo toma en  cuenta, aunque sean con esos programas criticados por los adversarios: vaso de leche,  usura cero, plan techo, bono productivo, casas para el pueblo, bono solidario,  congelamiento en pasaje de bus, el amor por la vida, entrega de títulos, el crecimiento económico que todos aplauden, en fin, en términos prácticos: un buen Gobierno y muy reconocido por ser muy atento a solucionar a la población sus problemas ante los desastres naturales que nos visitan. Si a todo esto le agregamos el vigor palpable de la participación de la juventud que fue invadiendo con su involucramiento dentro de la  campaña electoral, del FSLN, muy bien articulada, pues solo un ciego, de los que no  quieren ver, puede negar que Daniel le ganó limpiamente a Fabio y con creces.

Todo esto hace indiscutible la victoria de Daniel, también es cierto que Fabio, hombre de radio, un político desconocido, en entrada edad, logró como la espuma obtener un alto porcentaje de votos, lo cual es un gran mérito para su imagen, eliminó al PLC, al PC, al ALN y al ridículo APRE. Pero, negar su derrota, es otra cosa, es no saber  reconocer su pobre organización que a última hora aun estaban cambiando sus listas de  miles de fiscales en el CSE, de lo que significó el apoyo al aborto de su Vice, pónganlo como lo pongan, además que un gran porcentaje de su campaña la dedicó para el PLC (que era necesario, un purgante), lo que confirma que sin unidad no había chance, por ser desgastador abrir dos frentes, más en una organización nueva, con viejos políticos, que contradice lo nuevo. Todo esto lo confirmaban las encuestas.

Hay que saber ganar y más aun saber perder, y no pretender desgastar las energías del  país, en luchas bizantinas, porque no aprenden a reconocer la derrota, o acaso no  recuerdan 1996, cuando no hubo fraude, sino robo descarado a vista y paciencia del  mundo, cuando aparecieron nuestros cauces llenos de cajas enteras desparramando los  votos del pueblo, que casualmente eran votos del pueblo sandinista, porque todas esas  cajas eran de mesas de votación de barrios muy definidos de compañeros sandinistas.

¿Quiénes levantaron voz de reclamo? ¿Dónde estaban los “acompañantes”?
¿Los organismos internacionales? Todos ahí estaban, pero como el robo y desorden en  las JRV los beneficiaban, estaba bien que así fuera. Nadie reclamó ni atacó al CSE de ese tiempo, su actuación fue perfecta para ellos, a pesar de las toneladas de votos en los cauces, pero el FSLN, en una digna actitud patriótica, hizo sus trámites normales de  protesta ante el CSE, y aceptó su “derrota”.  Sólo Daniel sabe perder. Ahora Daniel también sabe ganar, porque sabe que mientras gobierne en beneficio de sacar al país día  a día, de la pobreza, con programas sociales sin descuidar el aspecto económico de crecimiento, con una organización partidaria que gira unida como una máquina hacia el  objetivo trazado de desarrollar del país para el beneficio de todos, el FLSN seguirá por  más victorias, victorias del mismo pueblo, para beneficio del mismo pueblo, quien en  carne propia siente los beneficios que ofrece y da sólo Daniel.

Hay que estar claros que en toda contienda hay ganadores y perdedores y que poco a poco se va construyendo la democracia y unos de sus causes y a lo mejor el más importante cause, es saber perder, cosa que no han aprendido ni quieren hacerlo los adversarios de la democracia que viene avanzando desde las elecciones de 1984, gracias  al FSLN.  Para saber ganar hay que saber perder. Por Nicaragua aprendamos a perder.

El Dr. Mauricio Mendieta honestamente coincide que estas elecciones ampliamente las ganó Daniel, aunque difiere en los porcentajes, pero fueren los que fueren, la gran mayoría inevitablemente voto por Daniel.

*Publicista