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Convocados por un buen número de organismos de la sociedad civil, amplios sectores del pueblo nicaragüense se disponen a marchar por las calles de Managua este sábado 3 de diciembre, en repudio al escandaloso fraude electoral, perpetrado por los magistrados de facto del CSE, en connivencia con el partido gobernante. A la convocatoria de la sociedad civil se han sumado todos los sectores políticos que integran la Alianza PLI-UNE, encabezados por don Fabio Gadea Mantilla, líder de la oposición al fraude.

La convocatoria se fundamenta en el derecho que tiene la ciudadanía de manifestarse públicamente, derecho que nos garantiza la Constitución Política de la República en su artículo 54, que literalmente dice: “Se reconoce el derecho de concentración, manifestación y movilización pública de conformidad con la ley”. Y el artículo 53 establece: “Se reconoce el derecho de reunión pacífica; el ejercicio de este derecho no requiere permiso previo”.

Sobre la realización de la marcha ya está informada la Policía Nacional. Al momento de presentar la respectiva comunicación a la Policía Nacional, nadie había expresado la intención de realizar una marcha ese mismo día. Los organizadores de la marcha confían en que la Policía Nacional, en atención a sus responsabilidades constitucionales como encargada de resguardar el orden público interno, la seguridad de los ciudadanos y de prevenir actos de violencia, no permitirá ninguna otra marcha en la ciudad de Managua ese mismo día, en la misma hora y con igual recorrido.  Es lo que aconseja la prudencia de que debe hacer gala la institución policial.  Además, la Constitución Política establece que la Policía Nacional debe regirse “en estricto apego a la Constitución Política, a la que guardará respeto y obediencia” (Art. 97 de la Constitución). Siendo que los marchistas al movilizarnos estaremos ejerciendo un derecho garantizado por la propia Constitución, la Policía Nacional deberá impedir que los ciudadanos que participen en la marcha puedan ser agredidos por quienes no estén de acuerdo con sus planteamientos. Si la Policía lo permite, actuando pasivamente, como ya lo hemos visto en otras oportunidades, estaría incumpliendo con sus responsabilidades constitucionales.

Si la Policía Nacional actúa correctamente, el civismo se impondrá a la violencia, desde luego que las marchas convocadas por la sociedad civil siempre han sido eminentemente cívicas y pacíficas. Hasta ahora ningún acto de violencia ha provenido de quienes participamos en estas marchas. Otros son los que han hecho alardes de violencia y de carencia de civismo al agredirnos.

Apelar a la violencia es reconocer que se carece de argumentos, así como recurrir al fraude fue evidenciar que no se tenían los votos suficientes para ganar las elecciones. Si el orteguismo fuera mayoría, como pretende, no se hubiera embarcado en la nefasta aventura de realizar un fraude tan burdo. El cúmulo de irregularidades, trampas e ilegalidades que caracterizaron el reciente proceso electoral, han sido reconocidas en los informes de los observadores de la Unión Europea, la OEA, Ética y Transparencia, Ipade y Hagamos Democracia.

La ciudadanía ya demostró en el pasado que no se deja intimidar, por lo que estamos seguros atenderá masivamente la convocatoria de la sociedad civil. Es hora de ciudadanía. Demostremos, asistiendo a la marcha, que somos ciudadanos y ciudadanas conscientes y responsables, que queremos heredar a nuestros hijos y nietos una Nicaragua mejor, con instituciones democráticas que garanticen el desarrollo necesario para superar la pobreza y el desempleo.

En su convocatoria del 24 de noviembre, la sociedad civil nicaragüense expresó lo siguiente: “Como ha sido señalado por distintas organizaciones sociales, políticas y económicas, existe la voluntad ciudadana a  la resistencia y a la lucha  cívica para hacer respetar y hacer valer la voluntad popular y para continuar movilizados en contra de la dictadura.  Hacemos nuestras las palabras de la Conferencia Episcopal: Si hay que exigir a las instituciones que cumplan con su deber y a los poderes del Estado que respondan a sus obligaciones, a través de todo tipo de manifestaciones públicas y privadas y en el marco de los derechos humanos, hay que hacerlo siempre en modo pacífico”.

Convocamos a toda la ciudadanía a la movilización nacional el próximo 3 de diciembre en Managua, para decir no al fraude y exigir nuevas elecciones en las que si se respete el voto popular, organizadas por un nuevo Consejo Supremo Electoral y con la presencia de observadores nacionales e internacionales.

La ciudadanía, que está convencida que su voto no fue respetado y que los resultados proclamados por el CSE de facto no reflejan la auténtica voluntad popular, tiene el deber cívico y moral de hacerse presente en la marcha del próximo sábado, con la que se dará inicio a una Jornada encaminada a lograr el restablecimiento de la Democracia en nuestro país.