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El domingo 13 de noviembre me dispuse en solo la mañana a leer mi periódico preferido, END, como lo hago a diario. En la página de Opinión se publicó un artículo del señor Jagdish Bhagwati, erudito de Economía en los Estados Unidos, presidente de un grupo de personalidades eminentes de países en desarrollo de la economía mundial.

Me llamo mucho la atención ya que el titulo decía: ¿Reduce la pobreza la redistribución de los ingresos? En su exposición esta eminencia en Economía nos vende la premisa de que no sirve de nada redistribuir los ingresos, que todo esta en el crecimiento económico, que si un país tiene crecimiento económico por ende aumenta los ingresos del Estado, y este puede beneficiar a la población.

Pero, esta comprobado que no es así, la estabilidad macroeconómica, el crecimiento del PIB, ya sea per cápita o no, que el PNB aumente, que las exportaciones aumenten, que las reservas internacionales aumenten. Eso está muy bien como nación demostrarle al FMI, al Banco mundial que estamos creciendo que vamos por buen camino, pero el ciudadano mortal, común y corriente no percibe eso en su vida diaria, me atrevo a decir que muchos de los ciudadanos no saben lo que significa PIB o RINA, pero sí saben lo que es hambre, vivir en una casa de cartón hacinados, que sus hijos no tengan acceso a un sistema de salud gratuito, que tengan una educación gratuita para sus hijos.

Digo esto de manera general y no solo hablo el caso de Nicaragua sino de Latinoamérica, ya que nos une la misma coyuntura. Menciono estas realidades del hambre, la salud, la educación y la casa de cartón ya que para medir la pobreza se dice que es pobre aquel que con sus ingresos no cubre el total del costo de la canasta básica, el que no tiene una vivienda digna con todos sus servicios básicos: agua, luz, aguas negras, etc., aquel que no tiene acceso a educación y a un buen sistema de salud.

Pobreza es igual a la ausencia de condiciones mínimas de subsistencia, no lo digo yo, lo dicen las Naciones Unidas y es más, economistas como el antes mencionado.

El señor Jagdish nos dice que los izquierdistas desconfían de la idea de que el crecimiento económico ayuda a reducir la pobreza en los países en desarrollo, y que están apostando al emergente sistema “desarrollo humano o economía social. Entonces, yo le hago una pregunta: ¿Las Naciones Unidas son izquierdistas? Lo digo porque las Naciones Unidas han venido enseñando este modelo a todos sus países asociados.

Acabo de terminar un curso en el cual fui becario de las Naciones Unidas, y me enseñaron a fondo la utilidad de este modelo y que el crecimiento económico no lo es todo, aparte de tener buenos indicadores macroeconómicos se necesitan los indicadores de desarrollo humano o bien llamado Índice de desarrollo humano que emiten las Naciones Unidas. El señor Jagdish los menosprecia en su escrito y nos dice que esa es una fuente controversial, será porque el desarrollo humano lo que busca es consolidar las condiciones necesarias para la realización del potencial humano, que el Estado trabaje poniendo primero a la persona y no las cifras, hacer que el ciudadano se sienta incluido como actor principal en el escenario económico, que no vea la economía política lejana, que pueda formar parte en la elaboración de políticas publicas de forma indirecta o directamente, que sienta que está siendo beneficiado por el Estado, pero no de la forma paternalista de siempre, si no siendo parte de esa correlación de fuerza.

En 1996 el señor James Wolfenson, en ese entonces, presidente del Banco Mundial, dijo en un discurso: ¡”Sin desarrollo humano concomitante nunca habrá un crecimiento económico satisfactorio”! ¿Este señor era izquierdista? No lo creo.  

Tenemos ejemplos de economías sociales en Latinoamérica como lo es Brasil, Argentina y Chile, ya sea de izquierda o derecha el gobierno que implemente este sistema tiene buenas notas con la comunidad internacional y con sus ciudadanos, tal fue el caso de el señor Lula da Silva que se reeligió y sus ciudadanos lo apoyaron dándole la confianza con su voto. También está el caso de los Kitchner que han estado liderando la nación por cuatro periodos y con un margen grandísimo de aceptación, con una oposición casi inexistente, ¿pero a que se debe? Al desarrollo humano, el ciudadano se siente parte de su desarrollo y se siente beneficiado por el Estado.

En Porto Alegre, Brasil, se creó un presupuesto participativo que se tardó años en materializarse, pero se hizo, se generó un diálogo genuino entre los actores, desde el más pequeño hasta el más grande, siempre actuando con equidad. Ahí se sentaron a analizar la coyuntura que los articulaba, y de esa misma manera buscaron soluciones a la misma, dejando a un lado sus diferencias y actuando en consenso.

El desarrollo humano local es un apéndice del desarrollo humano, se puede empezar por el barrio, por el distrito o municipio y así hacerlo llegar a toda la nación, por medio de la organización social.

Es por eso que el desarrollo humano o economía social tiene tres vértices que son:
1) Desarrollo económico, 2) Organización social y 3) Gobernabilidad. Esto es desarrollo humano, no solo cifras de los indicadores macroeconómicos sino también usar los indicadores del desarrollo humano. En Educación se usa por ejemplo: tasa de analfabetismo, tasa de matrícula, tasa de deserción escolar etc. En Salud: tasa de mortalidad infantil, etc. Aparte se toman en cuenta los índices de gobernabilidad y participación ciudadana estos van de la mano con lo económico, si no, no se puede ejecutar una buena economía social.

Para terminar, el señor Jagdish dice que el crecimiento económico no es tan malo si se proclama un menor exceso y un mayor acceso, si se hiciera así sería bueno pero no es así, creo que para realizar una buena redistribución del ingreso se tienen que hacer reformas a la Ley fiscal en sí como política pública, siempre actuando con equidad y consenso cobrándole al que puede pagar lo que debe y lo que es, y protegiendo al pequeño, en  equidad, dejar de proteger a los que tienen demasiado y pueden pagar más, reforma tributaria es lo que se necesita en muchos casos de Latinoamérica.

Solo de esa manera impositiva se puede hacer, ya que la famosa Responsabilidad Social Empresarial no es suficiente, se tiene que hacer y se puede, en ponderarnos como ciudadanos y hagamos valer nuestras voces organizándonos socialmente y cívicamente.

Para mí gana la economía social o desarrollo humano en contra del solitario crecimiento económico. Leamos más sobre este tema, se está implementando en muchos países del mundo sean de izquierda o centroderecha y está resultando. Me pongo a la orden para ayudar en lo que fuera posible sobre este tema.

*Postgraduado en Ciencias Políticas y Administración Pública.