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En un dialogo entre el escritor italiano Giovanni Papini y el creador de la industria automovilística Henry Ford, este le dijo lo siguiente: ¿Que hace aquí usted tan solo señor Papini? y le dijo: Estoy admirando a New York, me parece inconcebible que todo esto haya sido creado por la humanidad. “Usted se equivoca señor Papini, le dijo el señor Ford, esta ciudad no ha sido construida por los hombres, sino por los aseguradores, sin los aseguradores no tendríamos rascacielos, porque ningún obrero se arriesgaría a trabajar a tales alturas, estando sujeto al peligro de sufrir un accidente mortal y dejar a su familia sumida en la miseria.

Sin los seguros, ningún financista pondría a disposición sus millones para construir un edificio”, y así por el estilo prosiguió el famoso creador de la marca automovilística dándole más ejemplos de lo trascendente de esta importante industria financiera, sorprendiendo al notable escritor.

Eso mismo ocurre en Nicaragua, con el aporte que la industria del seguro ha hecho históricamente y en la actualidad, a la economía del país y en lo personal, a muchas personas de distintas categorías sociales, oficios y profesiones.

Traje a colación esta anécdota, ahora que en Nicaragua se celebró el pasado 28 de octubre en Montelimar, el 45 Aniversario de la Asociación Nicaragüense de Agentes Profesionales de Seguros, ANAPS, en donde se debatirá sobre la importancia de este rubro como motor de la economía y del beneficio familiar, y en el cual, se impartirán conferencias magistrales sobre las perspectivas, logros y ventajas del seguro en Nicaragua y en el mundo.

La historia de los Seguros en nuestro país se inició en 1940, o sea que tendremos 71 años de tener el “milagro financiero” desarrollado por el hombre, para garantizar el patrimonio y la vida de nuestros ciudadanos. Veamos un ejemplo: los Seguros que garantizan los riesgos de incendio tuvieron como origen el gran fuego de Londres, del domingo 2 de septiembre hasta el martes 4 de ese mes en 1666, un hecho que marcó profundamente la necesidad de proteger los bienes y vida de las personas. Este incendio de Londres destruyó 13,200 casas, 87 iglesias y 44 salones incluyendo la Catedral de San Pablo.

El desarrollo de los seguros en Nicaragua fue producto de los daños causados por el terremoto del 31 de marzo de 1931 y por el del 23 de diciembre de 1972, que dejó más de 10,000 muertos y 20,000.00 heridos, cuyas desgracias y percances humanos aún padecemos muchos nicaragüenses.

Hasta 1979 operaban seis compañías nicaragüenses y seis extranjeras, entre ellas: Seguros La Protectora, La Nacional de Seguros, La Capital de Seguros, Nicaragüense de Seguros, British American, Pan American Life etc. y el 16 de octubre de ese año conforme al Decreto Nº 107 de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, nace el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros, Iniser, en el que se nacionaliza las actividad aseguradora con personaría jurídica, patrimonio propio y capacidad legal para adquirir derechos y contraer obligaciones.
En 1996 se aprueba la reforma a la Ley General de Instituciones de Seguros y se da paso a la liberación del mercado de seguros, cancelando el monopolio ejercido por Iniser desde 1979.

Actualmente los seguros que tienen mayor demanda en Nicaragua, son los de origen patrimonial como: seguro de incendio y líneas aliadas, automóvil o flota vehicular, colectivos de vida y accidentes, seguros de salud, vida, individual, fianzas y equipo de contratista, teniendo cada año mayor conciencia el tomador de pólizas o asegurado en garantizar a través del mecanismo del seguro su patrimonio, su vida y el de su familia.

Podemos concluir que la institución del seguro es uno de los más eficaces instrumentos financieros contra la incertidumbre y que su presencia en nuestra sociedad es un paso hacia adelante para llegar a la meta, generando un clima de seguridad que nos permita desarrollarnos adecuadamente.

*El Autor es Presidente de Anaps