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Pobre Nicaragua. En la frente te pegaron el rótulo de “cristiana-socialista-solidaria”. La verdad es que, siendo como sos, es difícil creer que, sin una dirigencia decente y honesta, eso no llame a risa. Nuestras actitudes muestran a un país en el que campea la marrulla, el  arribismo, las influencias indebidas.  

Y no es exagerado. No es sólo en el danielismo. Vean el ejemplo de los diputados “recién electos”: con un descaro inaudito van a sus curules a hacerle el juego a Daniel. Y ni Mundo, ni Fabio los pueden parar. Van a llegar. De esta “trastada”, ¿podría hacerse algo menos malo? Claro.

Si fuéramos “cristianos y solidarios” y quisiéramos “restituir” a los pobres-pobres su derecho a vivir con algo de justicia, podríamos hacer algo que tendría un enorme efecto social y educativo, no formal.

Por ejemplo:
Soñemos crear un Fondo de Ilusión para Viejitos (FIV), para favorecer a pordioseros, enfermos que pululan en Nicaragua. ¿Cómo?

Que los diputados ganen “sólo” US$ 4.000/mes. Ahorramos US$ 90.000 al mes, ergo: US$ 1.080.000/año… C$ 23.760.000.

 Que los C$400.000/año que indebidamente recibe cada diputado, vayan al FIV (400.000.00)… C$ 36.000.000. Total para el FIV, C$ 59.760.000

Si le diéramos C$ 1.500.00/ mes a cada viejito pordiosero (C$ 18.000/año) estaríamos “restituyendo” el derecho a vivir, cada año y por los cinco desdichados años que, parece, va a pasar este gobierno, serían 39.840 viejitos los favorecidos.

Sigamos soñando. Algo constructivo y enormemente educativo: quitar para siempre esa denigrante práctica de ensuciar el sistema educativo que obliga a maestros y alumnos a “rotondear”. Las escuelas parecen vulgares centros de politiquería, donde los CPC mandan más que los devaluados maestros.

Esto debería incluir a Rectores, decanos y tuti cuanti que, descaradamente, hacen política partidaria.

En este non  grato año, la educación ha sido golpeada casi de muerte. Ya no es asunto de dinero, sino de los valores que han sido pisoteados con zapatos llenos de caca… Con dinero no se construye la honestidad ni la felicidad. Un juez o un magistrado que delinque es como un torturador: está contento de su obra, pero no puede estar feliz. Un ladrón de bancos, al gozar del fruto de su delito estará contento, pero no estará nunca feliz, porque la felicidad es cualidad del alma, el resto es sentido de estar lleno, aunque sea de… cochinada.

¿Cuánto tiempo pasará para que tengamos jóvenes probos, que crean que están siendo formados para ser abogados, contadores, economistas honestos, que se van a servir únicamente de su capacidad, sin amiguismo, ni jueces y  magistrados corruptos que los induzcan a manchar, como ellos, a sus hijos, esposas, padres, madres y amigos?

La educación casi ha desaparecido. La antieducación, los antivalores, campean en el ambiente. Y desde el más alto cucurucho de la historia, Platón reclama la atención de los padres de familia sobre lo que sucede con sus hijos. Lamentablemente, hoy, son incapaces de incidir en este pérfido sistema.  

Tengo un sueño: que cuando se mueran todos los que se han prestado, entre otros Antivalores,  a este cochino fraude, Dios los pasee en una vitrina por las calles, avenidas y nubes del argentino cielo para que las almas de sus abuelos, bisabuelos y recontratatarabuelos se avergüencen de ellos, ya que, aquí en la tierra, sus hijos no lo hacen. Pero, en la vitrina deben ir no sólo los del danielismo, sino los que fueron cómplices, como un amigo “liberal” de Chiquilistagua que se prestó para andar para arriba y para abajo en un bus del MTI, haciendo “ votar” unas diez veces a 57 personas que, evidentemente, andaban cédulas al por mayor. Y este ejemplo se dio por miles…

Ya lo he dicho otras veces: no pensemos en el 7%, o el 20% para Educación. Eso es forma. Los valores están heridos casi de muerte. Primero hay que poner buenos maestros en el sistema educativo; que sean no sólo capaces en la técnica, sino probos y reconocidos como tales. ¿El danielismo los tiene? Fíjense que yo creo que si lo quisiera, los encontraría.

Usted responda.

*Maestro.