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La señora Evelyn Martínez, en su artículo publicado en EL NUEVO DIARIO el pasado 30 de diciembre, dice que no tengo idea de lo que significó para los jóvenes de familias pobres de los 60 y 70 el no poder bachillerarse porque había que buscar cómo trabajar y olvidarse de estudiar en la universidad, por un lado, y por otro lado, los universitarios eran asesinados por la guardia genocida de Somoza si no portaban consigo el carnet del Partido Liberal, mejor conocido como “La magnífica”.

Yo le recuerdo a doña Evelyn que para no repetir los errores del pasado, es necesario tenerlos siempre en cuenta, y por lo tanto, el Gobierno actual no debería amedrentar a los jóvenes que piensan diferente a su partido ni aplicarles violencia, golpes y morterazos para obligarlos a estar a su favor, ya que si se manifiestan abiertamente en desacuerdo, luego son tildados de “burgueses”, “culitos rosados” o “derechistas”.

También le recuerdo a doña Evelyn, para que vayamos poniendo los pies sobre la tierra, que el Gobierno actual no le está haciendo ningún favor a “sus bachilleres” regalándoles mil cordobitas para alinearlos en sus filas, sino todo lo contrario, está volviendo hacia atrás con sus medidas totalitaristas donde lo que le interesa es perpetuarse en el poder y comprar a los jóvenes de escasos recursos con “bonos solidarios” y otras políticas públicas clientelistas.

Doña Evelyn dice que yo no tengo idea de lo que significó para los jóvenes de familias pobres que en los 80, el Gobierno sandinista haya incluido en la Constitución Política la educación gratuita que les permitió estudiar una carrera universitaria, no solamente en Nicaragua, sino en el exterior.

Yo no sé porqué doña Evelyn compara el proyecto sandinista (y no Orteguista) de los años 80, con lo que se está haciendo ahora, donde el presidente Daniel Ortega habla de brigadas de alfabetización y de lucha contra la pobreza cuando Nicaragua es el segundo país más pobre del hemisferio después de Haití.

La señora Evelyn Martínez compara también (de forma muy ambigua, además) los logros cubanos con los logros nicaragüenses, cuando en realidad, Cuba es el único país de Latinoamérica libre de desnutrición infantil, donde el 100% de los niños tiene la escolaridad completa hasta el noveno grado y donde se especula que para el año 2015 será un país libre de pobreza.

Nada que ver con Nicaragua, donde según el informe reciente del PNUD, cerca de un millón de adolescentes y jóvenes nicaragüenses, es decir, la mitad del total de la población juvenil de Nicaragua, es considerada pobre en varias dimensiones (educación, salud, empleo y condiciones del hogar). Nótese la pág. 16 del resumen ejecutivo.

Cabe informarle además a doña Evelyn que según la Encuesta de Medición de Nivel de Vida (EMNV 2009), cuya base de datos finalmente fue publicada por el Inide por exigencia del BID, solo el 12.5% de la población nicaragüense dice haber sido beneficiaria de los programas sociales del gobierno Ortega-Murillo y por el contrario, el 87.5% de la población dice no haber sido beneficiaria.

Entre otras cosas, doña Evelyn me cataloga en su artículo de “atrevido y de ignorante” por mis comentarios “desacertados, ofensivos, despreciativos y lamentables” en relación al “bono solidario” para los bachilleres del 2011 ya que, según ella, el gobierno que preside el mandatario a quien le rinde culto, unción y pleitesía, fue “ratificado” en estas elecciones para un nuevo mandato por el 62.8% de la población.

Me parece a mí que nuestra destacada actriz está pasando por un trance desinformativo, donde prima el fanatismo antes que la objetividad y la cordura. Yo pienso que no le vendrían mal unos cursitos de humildad para que su ego no nuble su prodigiosa inteligencia y por eso mismo, la invito a revisar el informe de la UE, Ipade y Ética y Transparencia, los cuales no tienen nada de “atrevidos ni de ignorantes”, para documentarse sobre los escabrosos resultados electorales del pasado 6 de noviembre.

Así pues, doña Evelyn Martínez, a quien de seguro le sobra brillantez ya que se jacta de ser “La primera actriz nacional”, “Orden Independencia Cultural Rubén Darío y Medalla de la Excelencia 2008” (solo le falta ganar el Óscar), quizás mirando más de cerca las cifras antemencionadas, algún día abra bien sus ojos ofuscados por tanto reconocimiento y se atreva a contemplar de frente la miseria existente en un país cuyo proyecto político es “comida para hoy, hambre para mañana”.

Feliz año nuevo. ¡Vamos por más victorias!

*grigsbyvergara@yahoo.com