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El 10 de enero de 1812, las Cortes Generales y Extraordinarias reunidas en Cádiz, expidieron el Decreto CXVI, en virtud del cual se crea la Universidad de León, “con las mismas facultades que las demás de América”. Por eso, este 10 de enero del año 2012 se celebró el bicentenario de la Universidad de León, la hoy Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-León, con lo cual al mismo tiempo conmemoramos y celebramos los 200 años de la Universidad Nicaragüense. Tan importante fecha histórica debe comprometernos para poner cada vez más la universidad a tono con las demandas de la época que nos toca vivir.

La Universidad de León se formó en la transición histórica del llamado Feudalismo al Capitalismo, del colonialismo a la independencia de las colonias europeas en América, imbuidas de las ideas de la ilustración, las ideas libertarias y modernas, que exigían la superación del sistema arcaico venido del colonialismo y que en el caso de Nicaragua comenzó a ser superado a fines del siglo XIX, cuando la Universidad jugó un papel fundamental en el llamado proceso de modernidad, de conformación del Estado Nacional en la transición del siglo XIX al siglo XX.

Hoy la Universidad se encuentra en una nueva etapa histórica, en la llamada transición del capitalismo al socialismo, en la que la Universidad debe estar comprometida y debe aportar a las exigencias científicas, éticas y axiológicas de este momento, que exige cambios que hagan justa, igualitaria y solidaria a la sociedad y al mundo en que vivimos.

La UNAN-León celebra sus 200 años de existencia con una importante jornada de celebración, reconocimiento y compromiso, del 15 al 17 de enero del año 2012. De dicha Jornada deben salir mayores compromisos para la “refundación de la Universidad”, tal como se ha comprometido la  comunidad universitaria de la UNAN-León, y que implica –entre otros aspectos- trabajar por el continuo mejoramiento de la calidad en todas las funciones de la Universidad, la adopción de nuevas metodologías en el proceso de enseñanza aprendizaje, consolidar la formación integral y alcanzar una mayor pertinencia social.

Dichos compromisos son  también los desafíos de toda la universidad nicaragüense, que debe mejorar sus procesos internos para incidir con más calidad y pertinencia en la formación profesional, en el desarrollo científico y las exigencias del desarrollo social, institucional y medioambiental del país.

En esta fecha especial debemos rendir homenaje a todas las personas (académicos, estudiantes, autoridades y trabajadores administrativos) y a los actores colectivos, que contribuyeron a la formación y desarrollo de la universidad, y siguen contribuyendo con sus aportes en la etapa actual.

En especial al Padre Rafael Agustín Ayestas y al Presbítero y Doctor Tomás Ruiz, constructores y forjadores iniciales de la Universidad; a los universitarios que lucharon desde los años 40 del siglo XX por una Universidad libre, autónoma y popular; a los mártires del 23 de julio de 1959, los estudiantes Sergio Saldaña, Mauricio Martínez, Erick Ramírez y José Rubí, asesinados por la dictadura somocista y que se convirtieron en referentes de la lucha universitaria nicaragüense y contra la dictadura somocista; al Doctor Mariano Fiallos Gil, Rector y Padre de la Autonomía Universitaria; al Frente Estudiantil Revolucionario (FER) y al Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN) , que aportaron de manera decisiva a la beligerancia de la Universidad y su compromiso con la lucha del pueblo nicaragüense, sobre todo en la lucha contra la dictadura somocista y por un cambio social en Nicaragua; a la Asociación de Profesores Universitarios Leoneses (APUL) surgido en 1971, que es antecedente de la Asociación de Trabajadores Docentes (ATD) y del Sindicato de Profesionales de la Educación Superior (SIPROES), que junto al CUUN y el Sindicato “Alí Abarca Meléndez” (SAAM), conforman la expresión organizada de la comunidad universitaria, y que participan –junto a las autoridades institucionales- de la gestión democrática de la UNAN-León.

Hoy debemos recordar los inmensos  aportes científicos, profesionales y sociales que  en 200 años ha hecho la Universidad en beneficio de Nicaragua y de los centroamericanos que se formaron en ella; a los miles de profesionales y líderes formados que han aportado y siguen aportando al desarrollo de Nicaragua. Felicitamos a los Universitarios de la UNAN-León, y les decimos que su celebración es también nuestra, porque es de todos los universitarios nicaragüenses, de toda Nicaragua.

* El autor es profesor de la UNAN-Managua. Cientista Social e Historiador.