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La destrucción del amamantamiento surgió en salas de maternidad. Las crías fueron separadas de sus madres al nacer y fueron alimentadas por el personal de salud. Las hoy convertidas en bisabuelas y abuelas perdieron la oportunidad de adiestrarse con los secretos ancestrales para criar exclusivamente al pecho. Dieron pecho y pacha, o sólo pacha.

Alimentación extrahumana, lactancia materna fallida. Aprendieron que es imposible alimentar exclusivamente del pecho. Con su cultura del biberón son incapaces de adiestrar  a otras en técnicas del amamantamiento. Su lluvia de mitos tiene empapadas hasta la médula a las actuales madres, quienes han construido un modelo de alimentación sustituyente de la leche humana.

Ese modelo altera el crecimiento y el desarrollo en la primera infancia. Los mitos y tabúes son los jinetes que cabalgan sobre la desnutrición crónica infantil. Algunos son: Mientras baja la leche, hay que alimentar con otra bebida. Falso: esto impide la succión al seno, que es lo que provoca la bajada de la leche. Quien aprende a succionar mamaderas,  imposible que agarre el pecho.  Aprendamos de los ganaderos: pegan el ternero a la vaca para ordeñarla.

La leche materna no se produce lo suficiente, o es muy aguada,  se queda insatisfecho. Falso: Inicialmente hay que amamantar seguidito para estimular la bajada y producción lácteas, sin pachas. La leche materna se digiere fácilmente. Las leches enteras son de difícil digestión, son para el ternero, con cuatro estómagos. Amamantando exclusivamente se produce más de lo necesario. Las propiedades de la leche materna son únicas para la especie humana, las fórmulas industriales son burdas imitaciones.

El atol es un gran alimento para los bebés.  Falso: Si los ganaderos alimentaran con atoles a los terneros de sus vacas, estos se morirían. ¿Un bebé no?

Antes de los seis meses es necesaria la introducción de fresquitos, agüita, comiditas. Falso: la leche materna es suficiente y eficaz en todos los aspectos para criar al ser humano durante los primeros seis meses de vida. La introducción precoz de  pachas o comidas disminuye la producción láctea hasta secarla. Es incapacitante para succionar del pecho. Favorece todo tipo de infecciones, conduce a la desnutrición crónica infantil.

A partir de los seis meses de edad se complementa el pecho con una alimentación gradualmente progresiva hasta llegar a la misma alimentación familiar a los doce meses y a un destete total alrededor a los dos años.

Hay causas ocultas muy antiguas sobre el origen de mitos y tabúes que están propiciando prácticas inadecuadas en esta etapa. Son  evidentes las presiones publicitarias más recientes que han dado desmedido prestigio a las leches de pote y a las comiditas industrializadas infantiles. El personal de salud se está involucrando como agente promotor. Las madres más pobres intentan asegurar a sus bebés lo que ellas asumen que comen los hijos de las clases pudientes. Aquí algunos mitos y tabúes:

La sopa de frijoles del primer hervor previene o cura la anemia. Falso: la sopa del frijol sólo contiene un colorante, tanino, que interfiere con la absorción del hierro por el intestino. Todos los nutrientes están en el propio grano del frijol. La sopa es agua con sabor y color.

Las sopas de cualquier carne y las sustancias son alimentos especiales para bebés. Falso: lo valioso de las carnes, las proteínas, no pasan a la sopa porque no se disuelven. Bebiéndola no reciben proteínas los bebés. Mito utilizado por la industria para vender  las sopas empacadas sugiriendo pollo en el sobre; en el interior sólo hay tallarines.

Reinvirtiendo un presupuesto semanal que gastan en cereales, galletas y estas sopas, las madres podrían alimentar con carne molida diario sólo a su infante, cocinándola y congelándola. Si lo/as bebés no aprenden a masticar y a tragar las carnes antes de los 8 meses, al llegar al año de edad, no se la tragan, sólo la chupan.

El frijol da diarrea. Falso: El frijol y la soya son  las mejores fuentes vegetales de proteínas y de hierro.

Introduciéndolos desde los seis meses se establecen hábitos saludables de alimentación para toda la  vida.

El huevo da enfermedades. Falso: el huevo de gallina es de fácil masticación y digestión. Es el alimento modelo de referencia para medir la calidad de las proteínas de todos los alimentos. Los alimentos de origen animal complementarios a la leche materna previenen la desnutrición crónica infantil durante el proceso del destete, entre seis meses y  un mil días de edad.

* La autora es Pediatra, Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria.