• |
  • |

Conversando con una serie de personas que las podría ubicar entre los indecisos, y otros que de alguna manera son simpatizantes de la Alianza PLI-MRS; muchos de ellos relevan la importancia de que la actual oposición política muestre con hechos concretos que ellos sí sabrán marcar la diferencia con relación al triste papel que hicieron el PLC y la ALN.

Como escribí en otro artículo a raíz de las elecciones presidenciales, una cosa es votar por la Alianza PLI-MRS y otra es sentirse representado a través de sus actuaciones.

Aportando algunas ideas al respecto, si la Oposición y sus diputados quieren establecer una relación cercana con los ciudadanos y ganarse su confianza, sería bueno que hicieran propuestas ligadas a todo aquello que tenga un impacto moral, político y económico para la población, que la motive a su movilización, en este sentido, los diputados y los líderes de la oposición podrían:
Introducir iniciativas de ley que quiten los privilegios a los diputados, entre otros:

-Los 400,000 córdobas anuales, que de hecho son inconstitucionales
-Racionalizar la cuota de combustible
-Suprimir el seguro de salud, que cuesta mucha plata para el pueblo.
-Dedicarse de tiempo completo al trabajo legislativo.

Proponer leyes que beneficien a la población tanto en términos de desarrollo económico como disminución de la pobreza; además, promover a lo inmediato el instrumento jurídico que corresponda para prohibir que se otorguen pensiones a aquellos que están activos trabajando para el Estado.

Exigir, por ser una carga onerosa para los nicaragüenses, la reducción de:
-La Corte Suprema de Justicia, a los magistrados necesarios.
-El Consejo Supremo Electoral y convertirlo en un Instituto Autónomo, revisar la Ley Electoral, cambiar todo el tendido electoral, condición sine qua non, para participar en las elecciones municipales.

-La Contraloría a un solo director
-Luchar por la despartidización, una clara división de los diferentes poderes del Estado y contra todas las forma de corrupción para el restablecimiento de la democracia.

-Promover las sanciones administrativas y penales, y la destitución de los funcionarios que en el ejercicio de su cargo no cumplan con su responsabilidad o violen las leyes.

Todos los políticos de la oposición que tienen cargos en las estructuras estatales, sean estas en el Parlamento o en las municipalidades (alcaldes y concejales), deberían rendir cuentas sobre su desempeño en cumplimiento para lo cual fueron mandatados y presionar para que todos los funcionarios de las diferentes entidades estatales también lo hagan. Este esfuerzo debería ir acompañado de eficiencia en su gestión, transparencia, el libre acceso a la información y el respeto a la institucionalidad desde los espacios de poder que administran en contrapartida a modelos autoritarios. A partir de ese ejemplo y con la ayuda de las organizaciones de la sociedad civil, debería ser una bandera que estas prácticas sean retomadas por el gobierno y demás poderes del Estado.

Estar en comunicación permanente y retroalimentándose con las bases y con la sociedad en general. Desarrollar un proceso unitario de toda la oposición para construir una fuerza moral comprometida con la nación.

Reestructurarse de abajo hacia arriba, pasar a lo inmediato a formar y/o fortalecer las estructuras territoriales y darle paso de forma progresiva a nuevos liderazgos.

Protestar en las calles, al lado de la sociedad civil, contra las arbitrariedades y en defensa de las reivindicaciones justas y realistas que tengan que ver con las necesidades de la población. De manera especial, debe exigirse que se canalice la ayuda venezolana a través del presupuesto de la republica.

Estas diez propuestas son solamente algunas ideas de presupuestos básicos que pueden contribuir a que la oposición supere sus diferencias, fortalezca su liderazgo y forme un grupo sólido, capaz de ser una fuerza moral comprometida con los intereses de la población nicaragüense, la democracia y el estado de derecho.

Sin duda, hay muchas cosas más que se pueden hacer.

* El autor es sociólogo.