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El pasado 27 de junio se llevó a cabo el lanzamiento público de la Valoración de la Agenda Ambiental Nacional (AAN) durante el período 2007-2011 del actual gobierno, la cual estaba centrada en tres ejes fundamentales: 1) La Gestión Socioeconómica, 2) la Gestión de Recursos Naturales y 3) la Gestión del Marco Jurídico.

Según los hallazgos mostrados por el Movimiento de Jóvenes Ambientalistas, la sensibilización ambiental en su mayoría es nula, insuficiente, muy pobre o no se conoce. En el caso de Managua, solamente se enfatizan los desechos sólidos y las prioridades de conservación ambiental son también nulas, desconocidas y es mínima la información al respecto.

En cuanto a la Socialización de Instrumentos, SINAP, el progreso y nivel de gestión es desconocido, así como también se ignora el proceso y la gestión del Incentivo para la Conservación, el cual es relativo a la reforestación y turismo agropecuario en zonas de amortiguamiento y aledañas a áreas protegidas.

Por otro lado, en el ordenamiento de cuencas predomina otra gran incomprensión, donde la gestión y el desarrollo son limitados. Los resultados positivos sólo se arrojan con respecto de la restauración de acuíferos, la inversión en energías renovables y el fortalecimiento de sistemas municipales. Se reconoce, paralelamente a esto, el poco progreso y gestión en la reducción de plaguicidas con un marcado estancamiento en la percepción de los mismos.

En general, el informe valora como regular o insuficiente los logros del actual parlamento, ya que se necesita que el gobierno central se comprometa más y fortalezca el marco legal que sostiene las leyes de tipo medioambientales. Entre los lineamentos que propone el Club de Jóvenes Ambientalistas, se destaca impulsar, apoyar y realizar de manera sistemática y sostenida la Sensibilización Ambiental Dirigida, enfatizando las particularidades y problemáticas de cada municipio.

Otro de los lineamientos propone invertir mayores recursos para la información técnica, especialmente a la comunidad ambientalista, con el fin de apropiarse y hacer expedita su aplicación efectiva. Se sugiere dedicar también los esfuerzos necesarios a fin de que la socialización de los instrumentos de planificación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y en la Estrategia de Biodiversidad se lleven a cabo y se concreticen en los territorios con los actores pertinentes, así como la reducción efectiva en el uso de plaguicidas que requieren de urgente revisión del marco regulatorio y de su aplicación.

Los resultados del informe revelan la falta de fortalecimiento económico y técnico del gobierno para el establecimiento de infraestructuras ambientalmente sostenibles; falta de Políticas nacionales integrales para la sensibilización ambiental dirigida, enfatizando las particularidades y problemática de cada municipio. Las prioridades establecidas por el marco jurídico nacional aún no son coherentes con la práctica para la definición de prioridades de conservación.

Tampoco es evidente que hayan sido renovados los instrumentos de planificación del SINAP producto de la consulta popular y existe una gran falta de continuidad y cobertura nacional para incentivar la conservación de áreas naturales y restauración de zonas degradadas con especies nativas con especial énfasis en las cuencas hidrográficas.

Se evidencia una dispersión por la falta de cobertura nacional para el Ordenamiento Territorial (con enfoque de cuencas hidrográficas); no hay acciones de restauración de acuíferos; sigue siendo disperso el fortalecimiento de los sistemas municipales e intermunicipales de manejo integral de residuos sólidos y la desactualización de los plaguicidas prohibidos.

Ante estos vacíos se recomienda fortalecer las instancias encargadas de la infraestructura y transporte; educación; Sistema Nacional de Áreas Protegida; agro y forestal; energía y minas; municipalidades y Marena.

Así pues, la agricultura que es una de las actividades principales del Sector Primario, el cual representa un promedio del 20% del PIB en la actualidad, ha captado la preocupación del MARENA quien ha desarrollado un trabajo con los productores alrededor de las buenas prácticas ambientales, principalmente en el uso de plaguicidas, el manejo de fuego en la preparación de la tierra, entre otros.

Estas acciones no son suficientes si tomamos en cuenta que la forma y métodos de producción están asociados a fuertes patrones culturales no amigables con el medio ambiente. El Movimiento de Jóvenes Ambientalistas propone un mayor ingreso en los proyectos de gestión medioambiental del país, ya que la asignación del presupuesto nacional de la República a los sectores de salud y educación es desproporcional a la escasa inversión en los temas de biodiversidad.

Si no se hace nada al respecto, empezando por una educación ecológica en las escuelas, Nicaragua seguirá siendo un país altamente tóxico por los altos niveles de plástico que contaminan sus calles.


*grigsbyvergara@yahoo.com