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Han pasado unos días de las elecciones primarias de la Mesa de la Unidad (MUD) en Venezuela y muchos no salen de su asombro por los resultados.

Nadie esperaba que más de tres millones de votantes asistieran a las urnas para ejercer su derecho de elegir o ser elegido. Las opiniones no se hicieron esperar, tanto a favor como en contra del proceso electoral del pasado 12 de febrero, unos señalan que el MUD había culminado el proceso de modo “triunfal”, lo que hasta hace poco se reflexionaba como una “utopía” y otros le llaman “proeza”. Unos 160 observadores internacionales  y cerca de 200 periodistas internacionales fueron invitados al proceso.

En unas de sus primeras declaraciones después de su contundente victoria con el 64,22%, el candidato presidencial del MUD, gobernador del Estado Miranda, Dr. Henrique Capriles Radonski, un joven abogado de 39 años de linaje demócrata cristiano, sostuvo que “el gobierno está anclado en el pasado mientras que nuestra visión es el futuro.

Aquí hay un corte de cuentas”. Hizo énfasis en la autenticidad del respaldo de sus contrincantes. “Todos los que estaban en la carrera, sin que tuviera que mediar nada, reconocieron de inmediato el resultado, y se acercaron al Comando de Campaña Tricolor para dar una palabra de compromiso”. Insistió que la unidad de la que habla no se trata de unir a la oposición, sino a Venezuela. Un ejemplo fue el gobernador del Estado Zulia, Pablo Pérez, que obtuvo 30,28 %, declarando al aceptar su derrota, “cuente conmigo para ser presidente de Venezuela”.  

El presidente de la Asamblea Nacional y primer vicepresidente del Partido Socialista Unido (PSUV), Diosdado Cabello, negó que estos números “debiliten” al presidente Hugo Chávez. Afirmando que “los números de la oposición no tienen garantía del Consejo Nacional Electoral (CNE) y aseveró que el proceso de las primarias “está lleno de dudas e incógnitas”.

Asimismo llamó al candidato oficial del MUD, “El burguesito Capriles”, considerándolo “mentiroso” e “hipócrita” y le pronosticó “una campaña muy difícil”. Cabello perdió en 2008 por 8 puntos (53 a 46 %), la gobernación de Miranda, cuando se enfrentó a Capriles. El presidente Chávez, quien goza de popularidad y en las últimas encuestas aventaja entre 4 y 13 puntos a la oposición, prometió “barrerlo” y arremetió contra el discurso de la “unidad”.

Estas expresiones nos dan una imagen clarísima de que la campaña electoral por el sillón de Miraflores está al rojo vivo.

Mientras tanto, la presidenta del CNE, Dra. Tibisay Lucena, le restó importancia a los señalamientos sobre los resultados de la MUD. “Las organizaciones con fines políticos hacen sus aseveraciones, de todo tipo, y nosotros no queremos intervenir en estas diatribas”, “estuvimos involucrados en todas las actividades del acto de votación”, y garantizó la “transparencia y la confiabilidad del proceso”. El ministro para la Defensa, Henry Rangel Silva, felicitó a todas las mujeres y hombres de la Fuerza Armada Nacional que actuaron en el Plan República, para garantizar la seguridad en las elecciones primarias.

Un contratiempo que trae malos recuerdos es una orden de la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Estella Morales, que demandó de la alianza opositora le entregara las listas de personas que sufragaron al Plan República y que éste a su vez se las diera al CNE mientras resuelve la demanda de un precandidato a alcalde de Yaracuy, descontento con los resultados. La diputada María Corina Machado aseveró que los cuadernos de votación se encuentran “bajo la custodia del MUD y los vamos a defender”.

Las presidenciales serán el 7 de octubre, donde unos 18 millones de venezolanos estarán habilitados para votar. Tendremos tiempo para razonar posibles escenarios. Mientras tanto, podemos visualizar a priori lo que sucederá durante estos 8 meses de campaña, la que entre otras, ambos bandos se concentrarán en conquistar al ciudadano independiente, que representa el 33 p/c del electorado, los citados “ni-ni” (ni con unos ni con otros) y a los chavistas descafeinados, que son los que decidirán.

Los últimos datos frescos son de las elecciones legislativas del 2010, donde participaron 11.330,000.  La oposición logró una mayoría de 426 mil votos (52 vs. 48 p/c) en el sufragio popular y 66 escaños de los 164 miembros de la Asamblea Nacional, el PSUV  ganó 98. En la presidenciales del 2006, Chávez obtuvo 7.3 millones (62.8 %) de votos frente a 4.3 millones (36.9 %) del opositor y  ex gobernador zuliano Manuel Rosales.  

En los próximos meses manarán sondeos, pero podemos anticipar que esta contienda será... “La madre de todas las elecciones en Venezuela”. ¡Suena la campana!

* El autor es periodista.