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El Sistema Único de Compensación Regional (Sucre), que está siendo impulsado por los países del ALBA para el pago de sus transacciones comerciales, no es más que la adopción del mecanismo que utilizaron los cinco países centroamericanos para el pago de su comercio regional en los años 60 y 70 del siglo recién pasado. El principal objetivo del Sistema Centroamericano de Pagos era ahorrar el uso del dólar norteamericano para el pago de las importaciones y exportaciones entre los países del área centroamericana, y de este modo promover el comercio regional. Un objetivo similar es, aparentemente, el que persiguen los países promotores del Sucre.

El Sistema Centroamericano de Pagos fue creado bajo el Tratado General de Integración Económica que suscribieron los cinco países del área en el año 1960. Como parte del marco institucional se creó la Cámara de Compensación Centroamericana, donde se compensaban las transacciones comerciales y se establecía el saldo neto deudor o acreedor de cada país.

La contabilidad de las transacciones entre los países estaba a cargo de la Secretaría General de la Cámara de Compensación Centroamericana, la cual notificaba oficialmente a cada país los resultados de la compensación (Importaciones menos Exportaciones).

Las transacciones se expresaban en una unidad de cuenta que no tenía existencia física: el peso centroamericano.

Esta moneda transaccional mantenía una paridad igual a la del dólar norteamericano. Una vez efectuada la compensación, el saldo neto deudor a cargo de un país podía ser con uno o con varios países del área centroamericana, quienes a su vez eran los acreedores por dicho saldo.

El país deudor tenía que efectuar, en un plazo breve, el pago en dólares correspondiente a dicho saldo neto. Con este mecanismo de compensación había un ahorro en el uso del dólar, ya que el país solamente desembolsaba el monto correspondiente al saldo neto deudor resultante en la compensación, en lugar de tener que pagar el 100% de sus importaciones procedentes de los otros países del área centroamericana.

El mecanismo de pago del comercio regional descansaba en el Convenio de Compensación y Crédito Recíproco suscrito por los Bancos Centrales miembros de la Cámara de Compensación Centroamericana. Dentro de este esquema, los bancos centrales deudores podían documentar mediante un pagaré a corto plazo los montos correspondientes a los saldos deudores resultantes en la compensación.

La suspensión del pago de los saldos deudores netos, por parte de Nicaragua, debido al problema de escasez de divisas que se agravó a partir del año 1978, fue, precisamente, el origen de la Deuda Externa del Banco Central de Nicaragua con los Bancos Centrales de Guatemala, El Salvador, Honduras y Costa Rica. En la actualidad sólo con estos dos últimos países hay todavía deuda externa pendiente de pago o negociación.

El mecanismo de pago centroamericano requería también la participación de los bancos comerciales. En cada país el importador o exportador tenía que acudir a su banco comercial para la contrapartida en moneda local de su transacción y generar un comprobante de la misma, copia del cual era enviada por el banco comercial a su respectivo Banco Central, y por éste a la Secretaría de la Cámara de Compensación Centroamericana.

Bajo el mecanismo del Sucre habría que analizar el tratamiento que se contempla para el pago a los exportadores nicaragüenses, la forma de pago de los importadores nicaragüenses y el papel que jugarían la banca comercial y el Banco Central de Nicaragua.

Adicionalmente, habría que considerar si los saldos netos a cargo de Nicaragua con el resto de países del ALBA suscriptores del Sucre, serían documentados a corto plazo o pagados de inmediato en dólares, ya que un riesgo latente es la creación de una nueva Deuda Externa por un monto equivalente a los saldos deudores netos a cargo de Nicaragua, tal como ocurrió con la Deuda Externa del Banco Central de Nicaragua con los Bancos Centrales de los otros cuatro países de la región.

* El autor es exgerente del Área Internacional del Banco Central de Nicaragua y Consultor Empresarial.