•  |
  •  |

Casi en todos los países de América Latina se celebra el día del abogado. En Cuba está destinado el 8 de junio, en homenaje a que en esa fecha, pero de 1865, Ignacio Agramante y Loynaz desarrolló su tesis de grado para recibirse como Licenciado en Derecho Civil y Canónico. Como jurista participó en la redacción de la primera constitución de Cuba en Armas, la de Guáimaro, y fue elegido secretario de la Asamblea Constituyente.

En Argentina es el 29 de agosto, en honor del nacimiento del jurista porteño Juan Bautista Alberdi, padre de la Constitución, autor -entre otros- del libro “Bases y puntos de partida para la organización de la Nación Argentina”, y de frases tan antológicas como ciertas: “No necesitamos abogados, sino técnicos”.

Venezuela tiene el 23 de junio como el día del abogado. Ese día del año de 1772 fue precisamente cuando nació José Cristóbal Hurtado de Mendoza y Montilla, conocido como Cristóbal Mendoza. Fue doctor en Derecho Civil y Canónico, político y licenciado en Artes. Se le considera el primer gobernante de Venezuela debido a que, a los 29 años de edad, presidió el Triunvirato del Poder Ejecutivo que estableció el Congreso de 1811.

En Chile se celebra el 21 de mayo, recordando al destacado jurista y militar Arturo Pratt Chacón. En Perú, el dos de abril se celebra el día del abogado, en homenaje al natalicio de Francisco García Calderón, un eminente jurista, un investigador del derecho, además de docente y académico por excelencia; su gran contribución fue el monumental “Diccionario de la Legislación Peruana”, cuya primera edición es de 1860-1862 en dos tomos, anexándose en 1864 un suplemento. En sus páginas se desarrolla en forma pormenorizada un análisis jurídico de cada figura legal, apoyándose en la doctrina y los escritos de los juristas más destacados de la época. Fue considerado por Jorge Basadre como la obra cumbre del Derecho Peruano decimonónico, por su erudición, originalidad, riqueza de información y análisis comparativo, habiendo merecido en 1862 una medalla de oro del Congreso de la República.

En Panamá se celebra el 9 de agosto, fecha en que nació el abogado Justo Arosemena, uno de los hombres más brillantes de su época, así como “padre de la nacionalidad” de ese país. La Academia de Abogados de Quito instituyó el veinte de febrero de cada año, como el Día del abogado ecuatoriano, en homenaje al doctor Luis Felipe Borja.

El 12 de julio de 1539 se establecieron en la Nueva España, las primeras cátedras para la enseñanza del Derecho y se dictaron las primeras Ordenanzas de Buen Gobierno, lo que trajo como consecuencia que Carlos V, por cédula expedida el 21 de Septiembre de 1551, ordenara el establecimiento en la Ciudad de México de un Estudio de Universidad de Todas Ciencias, inaugurándose en consecuencia la Real y Pontificia Universidad de México el 25 de enero de 1553, siendo Virrey don Luis de Velasco y creándose al ser fundada las Facultades de Cánones y de Leyes.

Un 12 de julio de 1553 en México, Bartolomé Frías Albornós y Francisco Cervantes de Salazar impartieron la primera cátedra de derecho en el Continente Americano; es por ello que en esa fecha se celebra el día del abogado en ese país.

En Nicaragua, por mi iniciativa y coincidiendo en la pretensión con el doctor Ulises Carballo, director de la Escuela de Derecho de la UNAN-Managua, propusimos ante la Comisión de Facultades de Derecho (CONADER), presidida en ese momento por Angélica Toruño, que se celebre el día del Abogado y Notario Público el 9 de enero de cada año, en honor a Tomás Ruiz, el primer  indio en graduarse de abogado en Centroamérica. La iniciativa fue respaldada por la junta directiva, y me fue encargada la redacción de la propuesta, que ya ha sido entregada a la Asamblea Nacional.

Consideramos que cada año, en esa fecha, además de rendir homenaje a los abogados que contribuyen a la construcción de un Estado de Derecho en Nicaragua, debemos reflexionar sobre los problemas que presenta esta profesión en la actualidad; las formas de enseñanza, los problemas de la masificación, la falta de regulación, la tardanza en la incorporación, entre otros.

Y pidámosle a San Ivo, santo patrono de los abogados, que ilumine a los diputados para que aprueben pronto esta iniciativa.

* El autor es Abogado y Notario Público.