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El pensamiento vivo de Sandino se halla en sus cartas, sus manifiestos y proclamas, sus partes de guerra, comunicados y boletines, sus entrevistas y en uno de sus cuentos para niños que escribió casi en los albores de la guerra en Las Segovias. A pesar de sus treinta y nueve años vividos encontramos una vida en plenitud y llena de grandeza humana de este general de la libertad de Nicaragua.

Fechado el 10 de marzo de 1929, un cuento segoviano titulado “La historia de Rin y Roff” y con el epígrafe de “para los niños y jóvenes de la América Latina, Continental y Antillana”, Augusto C. Sandino escribió su pensamiento político, su ternura y su amor a los adolescentes de Nicaragua y el mundo libre. Lástima que es un cuento que no se lee en las escuelas, pero bien pudiera esta pieza servir de forjadora del pensamiento infantil y de amor a Nicaragua desde la infancia.

Llamado General de Hombres Libres por Henri Barbusse, Augusto C. Sandino fue un obrero de procedencia campesina, nacido en Niquinohomo, Masaya, el 18 de mayo de 1895, trabajó en el campo, donde “su natural inteligencia le permitió aprender a leer y escribir pese a la hostilidad del medio social”, según palabras de Carlos Fonseca Amador.

Augusto C. Sandino y su pensamiento de luchador no sólo dejó como legado parte de la identidad cultural de Nicaragua, sino que experimentó con La historia de Rin y Roof, un cuento de la literatura infantil en el país que refleja la gesta de su lucha, expresada casi como profecía del héroe nacional.

Rin como personaje representa, por un lado, el pensamiento del guerrillero, un autorretrato de su acción y de su palabra, pues “RIN dedicaba la mayor parte de su vida a predicar la moralidad y el patriotismo a sus conciudadanos” y por otro, Roff, el pensamiento que combatió el guerrillero de Las Segovias, porque “ROFF vivía en frecuentes francachelas y bailes, edificaba palacios por docenas y llegó a tener más de mil de mármol y oro”.

En algún modo, la historia de Rin y Roff es una premonición de la historia del legendario luchador continental.

Observe las frases del cuento de Augusto C. Sandino, como si se refiriera al fatídico 21 de febrero de 1934, noche en que lo mató Somoza. Dice así: “Después de la guerra ganada a favor de la libertad, pasaron los años y RIN murió a mano de uno de esos que querían hacerlos esclavos, y  a quien RIN le echó en cara tan ruin aspiración. ROFF continuó viviendo muchos años más entre bailes y banquetes”.

Augusto C. Sandino, igual que Rubén Darío, supo afrontar el tiempo que le tocó vivir y actuó con la decencia que la Nicaragua de entonces exigía de sus mejores hijos en la libertad. Rin y Roof vivieron hace miles de años, según el cuento, pero están ahora en cualquiera de los países de la América nuestra. Sandino estaba tan seguro de que si vive un anacrónico Roff, justo es que busquemos su nuevo Rin para preservar la libertad.   

Telica, 21 de febrero, 2012.
* El autor es escritor y docente universitario.