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El “do ut des” de los romanos, o sea: “te doy para que me des”, es el principio de reciprocidad que debe de existir en las transacciones, y fue recogido por el emperador Justiniano I, en su Digesto contenido en el Corpus Iurus Civiles (539 d.C.).

Ese “do ut des” ha trascendido al quehacer de la política a nivel mundial, y en especial a nuestros políticos locales, quienes erróneamente han creído que ese intercambio de valores en la mesa de negociaciones es de prebendas personales, olvidando que ese “dame que te doy” debe ser pro Nicaragua, no pro caudillo y cúpulas políticas.

En la política nicaragüense la palabra “negociar” se ha estigmatizado. Nadie confía en las negociaciones entre políticos, pues se perciben turbias y se miran sospechosas debido a los altos índices de corrupción que la clase política ha demostrado en el país. En la historia, un enjambre de zancudos siempre ha cubierto el escudo patrio.

No podemos olvidar que para que una negociación sea exitosa depende de la existencia de premisas tales como: que el asunto en juego es negociable, que los negociadores estén de acuerdo en el intercambio de valores, que exista un mínimo de confianza entre ellos y que exista la predisposición a colaborar para alcanzar un acuerdo, y todo eso sin olvidar que en la actualidad el ciudadano quiere participar cada vez más en las decisiones a tomar, pues ellos son los más afectados.

Si las futuras negociaciones del FSLN con el PLI serán pensando en la Patria y no en beneficios personales o partidarios, la pregunta a hacerse es: ¿se dan todas las premisas anteriores en las negociaciones entre estos dos partidos?

El objetivo del FSLN en estas negociaciones es producir legitimidad y legalidad para su exportación, y no para el consumo nacional, pues internamente su demanda se encuentra racionada con el apoyo de una oposición que hasta el día de hoy no ha logrado consolidarse y mucho menos establecer los canales necesarios y correctos de distribución para que esos commodities de legalidad y legitimidad sean demandados a nivel nacional por obreros, empresa privada y pueblo en general. A lo mejor son productos que estos sectores actualmente creen que no es necesario su consumo y su demanda es mínima.

¿Es negociable para el FSLN lo que pide el PLI? ¿Es el PLI el representante de la voluntad nicaragüense o tendrá que haber otros negociadores en la mesa? ¿Están de acuerdo las partes en el intercambio de valores necesario para que el “convenio” sea de beneficio para el país? ¿Existe un mínimo de confianza entre el PLI y el FSLN? ¿Hasta dónde está dispuesto el FSLN a colaborar para que exista este acuerdo?

Todo lo anterior nos lleva a la pregunta clave: ¿Qué tiene el FSLN que dar en beneficio de la Patria, qué desea recibir y, suponiendo que el PLI representa a la otra parte del pueblo, qué tienen ellos que dar y qué pretenden recibir?

Si de Patria se trata, los valores que el FSLN tiene que dar son incalculables y resumibles en un solo concepto, “un Estado de Derecho”, y si así fuera, el PLI estaría en la obligación de otorgar lo único que puede otorgar: los valores de legitimidad y legalidad que tanto necesita su contraparte.

Los valores de legitimidad y legalidad que el PLI puede aportar a su contraparte en estas negociaciones pasan por las posiciones que la Asamblea Nacional tiene que nombrar en el actual gobierno y únicamente se le otorgarán si funciona el “do ut des”.

El problema para el PLI se origina en la percepción que el pueblo tenga de que los valores entregados de legitimidad y legalidad, se correspondan con los valores entregados por el FSLN, y que estos valores son en beneficio de la Patria y no de una persona o un partido.

De no sentirse esta simetría de valores, los resultados de estas negociaciones serán vistas por el pueblo como un “Kupia Kumi” más.

Un número de puestos para los allegados al liderazgo del PLI, a cambio de la consolidación político-jurídica de la otra parte. La historia se habrá vuelto a repetir. “do ut des”. ¿Quién diría que Justiniano influiría tanto en el futuro del país?

* Abogado.
gareas@cablenet.com.ni