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Respecto al análisis del largo recorrido de la universidad nicaragüense (1812-2012), que con el apoyo de EL NUEVO DIARIO realizáramos entre el jueves 19 de enero y el jueves primero de marzo del presente año, es posible derivar al menos cuatro tópicos, para comprender por qué nuestras Casas de Estudios Mayores, en el año del Bicentenario, son como son.

Estos tópicos son los siguientes: uno, la intrínseca relación entre el régimen económico, político y social con el tipo de universidad existente en cada momento de nuestra historia; dos, la relación existente entre las universidades y los procesos de modernización de la sociedad en los años 60, en especial el surgimiento de las clases medias; tres, la debilidad interna de las universidades nicaragüenses en cada etapa de su existencia, frente a las influencias venidas del exterior, y que no han impedido que estas se establezcan y consoliden como partes fundamentales de la vida de las mismas, y cuatro, y más endógenamente, la evolución del concepto de universidad, y por ende la consolidación del modelo académico dominante en cada época.

Obviamente, la selección de estos cuatro temas para el estudio de nuestras universidades es personal y basada en la periodización propuesta por quien escribe para la universidad nicaragüense. Seguramente otros autores, desde otros puntos de vista, tendrán otros tópicos. Desde las demandas del mercado y de los empresarios, por ejemplo, los temas de estudio serán aquellos relacionados con las carreras necesarias para hacer negocios; las críticas de estos sectores a las universidades son sobre las brechas y desencuentros entre demandas empresariales y ofertas de fuerza de trabajo calificadas según sus necesidades.

Las llamadas universidades privadas centrarán sus estudios de mercado y perspectivas de crecimiento, en función de esas demandas.

La sociedad neoliberal de consumidores, el mercado y los centros privados de enseñanza terciarios, llamados comúnmente universidades conforman una unidad sistémica sin fisuras. Cualquier disfunción entre ellas hay que atenderlas so pena de ser castigadas por el mercado universitario.

La relación entre universidad y formación económica, política y social, y la dependencia de la primera respecto a la segunda, en Nicaragua es, sin mediaciones de ningún tipo, directa y transparente. La universidad colonial nicaragüense fue el reflejo casi idéntico de la sociedad colonial de que era parte: “una institución -decía José Coronel- conservadora, reaccionaria y tradicionalista, enteramente arraigada en la mentalidad colonial y florecida bajo la sombra de la Iglesia”.

La universidad napoleónica nicaragüense, por su parte, igual al resto de universidades de este tipo en América Latina, fue producto de la Revolución liberal para la modernización y reproducción de las repúblicas cafetaleras y de los sectores medios de nuestros países. La universidad desarrollista, la universidad popular y la universidad neoliberal, tienen en Nicaragua, hoy, no solo muchos testigos, sino que además muchos actores que pueden contar mejor que nosotros sus historias de relación entre desarrollo económico y universidad.

El “boom” algodonero de los 50, la Alianza para el Progreso y el Mercado Común Centroamericano de los años 60, la Revolución sandinista de los 80 y los TLC, el mercado y la privatización de lo público, de la actualidad, son algunos de los espejos y crisoles donde se han reflejado y fundido, y se reflejan y funden, algunos de los tipos de universidad nicaragüense de los últimos 50 años.

Si la relación formación económico-social y universidades es obvia -y hay muchas evidencias empíricas para demostrarlo-, la relación entre clases sociales y universidad al estar determinada por muchas mediaciones, como objeto de análisis se torna mucho más compleja, en especial para las clases altas, cuya formación universitaria ha sido casi siempre en el extranjero. La formación de las clases medias producto de los procesos de movilidad social, especial y particularmente en los años 60 tuvieron en la UNAN (León, Managua, Jinotepe), la UCA, la Upoli e Incae, las matrices del origen y desarrollo de este proceso.

Un estudio a profundidad sobre las clases medias en Nicaragua y de la misma modernización de la sociedad nicaragüense y la evolución de las ideas sobre el Estado, la democracia y las formas de hacer política de los años 60, sin duda alguna, tienen mucho que ver con el crecimiento y desarrollo de la universidad nicaragüense de esos años, especialmente de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, heredera de la bicentenaria Universidad de León, y de la cincuentenaria Universidad Centroamericana, UCA, fundada en 1960, dos años después que la Universidad Nacional alcanzara su autonomía.

*Sociólogo y docente universitario