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Bajo la asistencia de múltiples reporteros de todos los medios de comunicación en una supuestamente improvisada rueda de prensa, el viernes recién pasado previo a la semana santa (END, 31/03/12. Nacionales P-4), sin ninguna vergüenza, la distinguida señora de la tercera edad, la doña del poder ciudadano que impone justicia en la Nicaragua del Alba Solidaria, la señora abogada Alba Luz Ramos, con el cargo de facto como Presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), con gesticulaciones propias de poses en alfombra roja, de esas mismas  que utilizan los actores para recibir los premios Grammy en correspondencia con sus actuaciones; con una mirada coqueta adornada bajo un mechoncito de pelo que al caerle bajo su faz resaltada por unos abultados pómulos ayudados quizás con unos gramos de botox; en un anhelo como de muchacha pícara y de “yo no fui”, en voz alta pero en espera de una graciosa respuesta positiva, preguntó: “¿Usted me ve muy vieja para reelegirme?”.

¡Vaya cosas de esta Nicaragua Nicaragüita, la musa del canto de los Mejía Godoy!
Por lo anterior, a lo inmediato recordé lo que un modesto amigo, recién me envió por Internet en relación a todos esos que no aceptan que cuando la vejez llega, esta llega y se queda y lo demás es solo una “juventud extendida” muy a pesar de que se reconoce que “todo te duele y lo que no te duele, no funciona”.

De ahí que es muy cierto lo afirmado por un especialista reflexionando sobre la vejez, cuando decía que “a menudo hay un sentimiento de vergüenza en admitir la edad avanzada y muchos son aquellos que insisten en aparecer jóvenes a pesar de que los medios para disminuir y engañar son infructuosos”.

Pero el asunto anterior sería cosa sólo de mujeres, a resolverse en un salón de belleza, sino fuera porque la abogada, doña de la tercera edad que nos ocupa, tiene su incidencia fundamental en el predominio de la justicia que se imparte en la sociedad nicaragüense, ya que la susodicha señora abogada hoy ostenta, de facto, el cargo de Magistrada Presidenta de la CSJ, aspirando a que el Espurio Presidente dentro del régimen que impera a partir del fraude del 6 de noviembre del 2011, le mantenga en sus funciones, volviéndole a reelegir como ya en anterior ocasión ocurrió, desde que fue nombrada originalmente por la Asamblea Nacional, allá por el año 1998, para después ser la primera mujer en el cargo en la historia del Poder Judicial.

“¿Usted me ve muy vieja para reelegirme?”.

Se hace preciso recordar y reconocer que para presidir un Poder del Estado como lo es el Poder Judicial, el Magistrado en principio debe estar revestido de un sentido de ecuanimidad e imparcialidad sujeta solo a la Constitución Política de la Nación, con miras a velar el Estado de Derecho, lo que le obliga profesionalmente a desestimar actuaciones contra ley expresa y más aún actuaciones aberrantes como seudo-sentencias que tildan de inconstitucional a la propia Constitución de la Republica, solo para favorecer un mezquino interés de un ilegal candidato a la Presidencia.

La caballerosidad se impone, pero la verdad es una realidad innegable: a usted la veo vieja.

* Administrador de empresas.

Miembro del Movimiento contra la Reelección y el Fraude (MCRF).