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Se celebraron 172 años de existencia, desde que Masaya fue elevada a ciudad aquel 2 de septiembre de 1839. Era conocida como “Lugar de venados”, y a sus habitantes les dicen “Come-yuca”. Fue nombrada por la Asamblea Nacional como Capital del Folclore de Nicaragua el 23 de octubre del 2000, y como Patrimonio Cultural de la Nación, por Decreto-Ley 61, el 9 de octubre de 1989.

Posee una privilegiada ubicación geográfica, se localiza entre dos lagunas y es co-propietaria de majestuosos volcanes y parques nacionales protegidos. Giran sus actividades económicas en torno a la producción agrícola, frutal, artesanal; se labora en cuero, madera, tejidos, bordados, y en especial se fabrican hamacas en talleres familiares de tradición.

En su historia se registran extraordinarias personalidades que destacan y sobresalen  nacional e internacionalmente. Sin menoscabo del orden de importancia por sus legados menciono entre otros a:
políticos y personajes de la administración pública:

Carlos Brenes Jarquín,  Presidente de la República; Enrique Bolaños Geyer, Presidente de la República; Ignacio Padilla,  ministro; Manuel Maldonado, ministro; Gregorio Abaunza, ministro; Rigoberto Cabezas, General y artífice de la incorporación de la Reserva Mosquitia; Hernaldo Zúniga Padilla, padre e hijo, ministro, diputado y magistrado; Alejandro Abaunza, alcalde, ministro; Cornelio Hueck, diputado; Enrique Peña Hernández, magistrado; Humberto Alvarado Vásquez, diputado; Andrés Vega Bolaños, historiador y diplomático; Juan Huembes y Huembes, magistrado;  Iván Escobar Fornos,  diputado, magistrado; Alejandro Serrano Caldera, embajador y magistrado.

Dentro de los poetas, folcloristas, educadores e historiadores, contamos con

Ana Ilce Gómez, poeta; Mario Cajina; poeta y periodista; Julio Valle-Castillo, historiador; Alejandro Bermúdez,  literato; Jerónimo Pérez. Historiador; Alejandro  Dávila Bolaños, médico e historiador; Víctor de la Traba, poeta; Cristóbal Rugama, educador; Ernesto Mejía Sánchez, literato;  Manuel F. Zurita, diputado; Manuel Coronel Matus, periodista; Juan Ramón Avilés, periodista; Carlos Vega Bolaños, educador.

Existieron y trabajan grandes profesionistas y obreros como: Aarón Tuckler, médico; Humberto Caldera, pediatra; Julio César, médico; Nicolás Arrieta, ideólogo; Federico Kuhn, empresario; “El Chele” Cisneros, cochero; Santiago Fajardo, fotógrafo; Leonel Kuant, ortopedista; Margarita Fernández, empresaria; Bosco Monge, trabajador del volante; Adán Sánchez Vega, barbero; Miguel Bolaños Garay, abogado y periodista; Kutufai, barbero; Los Sozas y Bernardo Fuentes, talabarteros.

Este municipio también cuenta con músicos y compositores, entre los que se destacan: Trinidad Dávila, marimba; Alejandro Vega Matus, compositor-músico; Carlos y Lisandro Ramírez Velásquez, compositores; Ramiro Vega, compositor–músico; Carlos y Elías Palacios, folcloristas; Andrés Sánchez, guitarra; Hernaldo Zúniga Gutiérrez, cantautor; Venancio Calvo, compositor; Amado Quinto, violín; Encarnación “Canchín” Putoy, compositor; Alcides Gutiérrez Barreto, estudio de grabación; Omar Suazo, guitarra; Daniela Alvarado, profesora de música.

En disciplinas deportivas y cronistas veo a: Cristóbal “Chifer” Pineda, maratonista; Agustín Castro, béisbol; Alberto “Guaracha” Castellón, béisbol; Alfonso “El serpentinero” Solórzano, béisbol; Domingo Bolaños Geyer, hípico; Gonzalo Sirias, natación; Julio “Canana” Sandoval, béisbol; los hermanos Macías, Norman Cardoze, los hermanos Bolaños Jones, Carlos Aranda, Mariano López, todos beisbolistas; Nicolás Bolaños, béisbol; Róger Bolaños, béisbol; Mauricio Aranda Guido y Ronni Villavicencio, ciclismo). Como trasmisores de eventos deportivos contamos con la narración y genialidades de Sucre Frech Frech y Enrique “Papi” Bolaños.

No están todos los que deben estar; trato aquí de consignar sus obras, que de una u otra manera conozco y de las cuales tengo referencias; hay omisiones y se me debe disculpar por ello.

Con este artículo me refiero exclusivamente a la ciudad  de Masaya, que es Tata Chombo, el San Fernando, Monimbó, el Toro Venado, la fiesta de San Lázaro, de La Cruz en la Laguna de Apoyo; el Malecón, las fritangas, el Baile de Negras, Los Agüizotes, El tiangue, el  Mercado de Artesanías,  El Coyotepe y La Barranca.
Rubén Darío escribió el 7 de diciembre de 1907:

Por doquiera donde vaya
el recuerdo irá conmigo
del corazón de Masaya,
tal hidalgo y tan amigo.

Son retorno y despedida
juntos en este momento;
más de Masaya florida
el nombre en mi pensamiento
irá por toda la vida.

A esta región hechicera
no quiero decir adiós
que la vea antes que muera
que esté siempre en primavera
y que la bendiga Dios.

* Licenciado en Derecho y Relaciones Internacionales