•  |
  •  |

En estos días pasados del paso a la eternidad del Comandante Tomás Borge Martínez se han publicado muchas opiniones e información, tanto escrita como televisiva, radial y en las redes sociales sobre su trayectoria revolucionaria y su genialidad de escritor, poeta y orado. Sería redundante volverlas a mencionar, por lo que en este escrito deseo dejar constancia de mi agradecimiento personal al Comandante Borge por haber liberado a mi tío que estuvo preso por una mal intencionada denuncia, y bastó solamente que lo llamara al Ministerio del Interior, atendiéndome directamente, sin ningún intermediario, demostrándome su gran calidad humana.

Por haber montado en los 80 (a pesar de la guerra impuesta) el Departamento de Video en el Ministerio de Interior, contratando a los directores de cine mejicanos Miguel Necoechea y Margarita Zuzan para filmar cortos de cuatro o cinco capítulos que trataban sobre la delincuencia, la contrarrevolución y la CIA, siendo oficiales de la Policía Nacional el apoyo técnico, logístico, así como actores en las series y también contratando a actores y músicos nicaragüenses. Participé en dos de ellas tituladas “Mala semilla” y “Nieve”, ganando esta última “Mejor video de ficción” y premio como “Mejor actriz” a la suscrita en el “Primer Festival de Video Nicaragüense” llevado a cabo del 18 al 23 de enero de 1988.

Por haber traído en 1984 a tres profesores de teatro de la prestigiosa escuela “Lecou de París”, especialistas en La Gran Comedia, Mimo e Improvisación para impartir un taller que duró tres meses en la Escuela Nacional de Teatro recién fundada y cuyo director era el director de teatro y dramaturgo, Alfredo Valessi.

Por haberme siempre tomado en cuenta en los 90 como artista para participar, ya sea como maestra de ceremonia o cantante, en las celebraciones de los 19 de Julio durante el tiempo en que fue coordinador de dicha celebración; y por haberme dado trabajo en la Fundación La Verde Sonrisa como secretaria, traductora de documentos del inglés al español y como artista.

Por invitarme a varias de las celebraciones de su cumpleaños, siendo la última, la de sus 80 años con la presentación del video de entrevista concedida al cineasta Marcio Vargas Arana en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío.

Y quiero finalizar mi escrito con un extracto de uno de los tantos vibrantes discursos de él en los años 80 que sintetiza su ser valiente, leal y genial y que he conservado visible en mi casa desde entonces:
“Luchemos contra las frases aprendidas, contra el disparo mortal y aburrido de los lugares comunes, contra los ojos que esquivan los ojos que los miran, contra el elitismo y la vanidad; contra la desunión; luchemos por la belleza, la ternura, la audacia y la creación”.

*Primera Actriz Nacional. Orden Independencia Cultural Rubén Darío