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“ No, no; no estamos satisfechos

y no quedaremos satisfechos hasta que la justicia ruede como el agua

y la rectitud como una poderosa corriente”

Martin Luther King Jr.

Tres grandes tendencias marcan el perfil del protestantismo contemporáneo: el protestantismo político iniciado por el reverendo José Miguel Torres Pérez; el protestantismo académico del Dr. Benjamín Cortes Marchena, y el protestantismo social del Dr. Gustavo Parajón Domínguez (22 de Nov. 1933 - 13 de Marzo del 2011).

En el contexto del cuarenta aniversario del Consejo Evangélico Pro ayuda al Desarrollo (CEPAD), el Lic. Rolando Escobar Doña ha publicado la obra: Gran Águila, el Ministerio del doctor Gustavo Parajón, desde la perspectiva del CEPAD (Managua, 2012); obra en la que se destaca la labor de Parajón como iniciador de un amplio movimiento institucional y social de diaconía comunitaria, teología práctica y pastoral social que va desde el año 1966 hasta el 2011.

En la lectura de la vida del Dr. Parajón se pueden apreciar ocho grandes momentos: su nacimiento hasta su huerfanidad (1935-1954). Su bachillerato hasta la obtención de su maestría en salud pública en la Universidad de Harvard (1955-1968). Su radicación definitiva en Managua hasta el terremoto (1968-1972). La fundación del CEPAD hasta la Revolución Sandinista (27 de diciembre de 1972-96, 19 de julio de 1979). La década del ochenta (1979-1989). Su labor en la Comisión de Reconciliación Nacional (1989-96, 1992). La celebración del XX aniversario del CEPAD y la fundación del Proyecto de Vacunación y Desarrollo Comunal de Nicaragua PROVADENIC (1993-2002). Su retiro de la presidencia del CEPAD, su jubilación de PROVADENIC, el reconocimiento de los Derechos Humanos por la Alianza Bautista Mundial, la medalla Francisco Morazán otorgada por el PARLACEN, la distinción de ciudadano destacado por la Alcaldía de Managua, su muerte y el otorgamiento de la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío por parte del Presidente de Nicaragua (2002-2011).

En la década del 50 al 70 fueron los momentos claves de su vida: la muerte de su mamá y su papá; su declaración de amor y su matrimonio con Joan Morgan; su graduación como químico y médico; el primer proyecto de PROVADENIC, la co-fundación de la UPOLI, el origen del CEPAD, el no haberle aceptado a doña Hope Portocarrero la cartera del Ministerio de Salud, el haber comparecido ante el general Anastasio Somoza Debayle con el único propósito de exponerle las violaciones de los Derechos Humanos, las atrocidades de la Guardia Nacional y el haber rechazo la solicitud de ir al Congreso de los EU para hablar a favor de la dictadura y cuidar de sus hermanos en plena insurrección.

En la década del ochenta se destacó en co-liderar la Acción Permanente por la Paz, en haber despejado la denuncia de que un miembro de la Junta Directiva del CEPAD era de la Contra, su solidaridad en el contexto de la Navidad Roja con las comunidades afectadas, el movilizarse en zonas de guerra con la confianza de que siempre regresaría; gestionar que muchos seminaristas y pastores fuesen exonerados del Servicio Militar Obligatorio y el Servicio Militar de Reserva En la década del noventa hasta su muerte, son matices de su vida el brindar acompañamiento espiritual, pastoral, asistencial y social, la labor de reconciliación y paz compartida con su Eminencia el Cardenal Miguel Obando y Bravo, su anuencia de ayudar ante el impacto de los huracanes, deslaves y las profundas crisis sociales.

El Dr. Parajón ejerció como presidente del CEPAD del año 1972 al 2001, y como presidente honorario del 2001 al 2011. Durante sus 39 años de Presidencia manejo no menos de 200 a 250 millones de dólares, sin embargo, lo único que uno puede recordar de él es su amabilidad, el espíritu de servicio y el haber inspirado dentro del protestantismo la diaconía social que hoy atraviesa la misión integral de muchas iglesias y organizaciones de iglesias en todo el país. Su diaconía es invalorable. Quizás la frase lapidaria por la que puede ser mejor recordado el Dr. Parajón sea: “hay que dar no menos de siete abrazos al día”.

* El autor es teólogo.