•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

“Por eso brindo yo, dejad que llore

que en lágrimas desflore

esta pena letal que me asesina;

dejad que brinde por mi Madre ausente;

por la que llora y siente

que mi ausencia es un fuego que calcina”.

El Brindis del Bohemio

(A la memoria de mi madre Amanda y mi esposa Olga)

Con mucho sentimiento y todo regocijo espiritual presento este extracto de un ensayo que mereció calificado premio en el Concurso de Amor a la Madre, que a nivel centroamericano se celebraba en Masaya con mucho reconocimiento intelectual, y que el suscrito en el año 1974 lo hizo concursar para obtener en la premiación, diploma, medalla de oro y dinero en efectivo.

Estimo muy oportuno en estos momentos en que la situación de la vida familiar sufre muchos altibajos, en que están de por medio los intereses de los hijos y los sagrados de las madres, con resultados tristes, dolorosos y gravosos, y todo por la complejidad que ofrece el infortunio en que están colocados algunos hijos faltos de fe cristiana y divorciados del respeto y al fértil vivero del amor que guarda la Madre con mucho celo en su corazón.

En verdad, debemos enfocar con todo fervor y pleitesía este tema a la mujer que como Madre es un puerto seguro y regazo o refugio de consolación a tiempo completo.

Tanto la sociología, la psicología y las bellas artes encuentran en esta mujer madre un ciclo de inspiraciones muy especiales y singulares. Coinciden los prestigiados maestros Herbert Spencer y Antonio Caso de que en este perfil que proyecta el valer y valor de la familia con los padres a la cabeza, la Madre es culminante vivencia en razón de los vínculos de sangre con los suyos, y lo que corresponde a las claras leyes y reglas de la moral.

Y tenemos como auxilio en este desarrollo con las limitaciones del extracto el fomento fervoroso de la religión, la función educativa, el trabajo, la economía, la salud y la correspondencia que brinda la política como ciencia.

Resulta importante anotar aquí lo que enseñaba Platón, expresando: analizar el panorama que se divisa y que se siente como objetivo individual del hombre en su vida interior a saber: la agresividad, los instintos, y en fila la timidez, lo mismo que el afecto, el odio, el dolor como lo pasajero del placer que se profundiza ampliamente en lo que corresponde a la psicología.

Es preciso y es cabal en su punto medio que la falta de amor en el hogar tiene como víctimas a los padres, a los hijos y parientes cercanos… Es vital conocer el proceso de la psicología de los menores y Dios ha querido como un presente divino otorgar a la Madre la capacidad de entendimiento y alcance de lo natural en el crecimiento y avance intelectual de los citados menores.

Surge así el cuadro vergonzoso de “el niño” y “la niña” interesados en actuar como muy liberados y se visten de rebeldes con el resultado lamentable del desequilibrio social y moral del hogar y familia.

Por otro lado, no neguemos que la Escuela no realiza su rol de contacto directo con los familiares de los alumnos, y entren en este camino los religiosos y las autoridades constituidas. Vale la pena repetir de que esta crisis de valores facilita la rebeldía de los hijos; es que los que gobiernan el país brindan cada día malos ejemplos y encontramos tanto ayer como hoy, funcionarios venales y lo pecaminoso, el tráfico de influencias y la irritante compra-venta de conciencias.

No neguemos el significado real de lo que es la libertad, y el vicio del libertinaje, y en eso nuestra juventud anda muy desorientada… En fin de cuentas esta juventud fabrica su propia cruz y así va por los caminos y veredas sin metas fijas.

En este Día de la Madre elevo para las madres difuntas una plegaria a Dios para que cuide el sueño eterno que llevan y a las madres de esta bella Nicaragua les prodigue día y noche bendiciones. Invito como padre de familia ya abuelo y bisabuelo, a los menores de mi querida Patria a leer y aprender de memoria y darle vida a este pensamiento: “El verdadero amor es la dulzura incomparable de vivir con quienes se ama y de amar con quienes se vive”.

* El autor es miembro del Instituto de Estudios del Modernismo, Valencia-España