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Un argumento que parece sensato difundido entre muchos ciudadanos es, “que las fuerzas de oposición deben unirse para triunfar sobre el Orteguismo, que el Orteguismo es una minoría, y todos los demás representan la mayoría, por lo tanto, todos los demás deben unirse y actuar de forma monolítica para vencer al Orteguismo”.

El problema del argumento anterior es que Alemán, uno de los supuestos “aliados” de la oposición, tiene un pacto viejo y macizo con Ortega, y su único interés político es fortalecer ese Pacto. Alemán e incondicionales del PLC han hecho varias reediciones de ese Pacto con Ortega, para controlar los Poderes del Estado e implantar un bipartidismo que los resguarde de la persecución de la justicia, por todos los delitos que han practicado contra el pueblo de Nicaragua. Ambos pactistas se necesitan mutuamente para sobrevivir. El uno sin el otro perece.

¿Cómo inició ese oprobioso Pacto Alemán-Ortega? En lo más pestífero de la corrupción y el delito. Todo fue hecho con premeditación y alevosía después de la tragedia del huracán Mitch, cuando Nicaragua recibió millones de dólares en ayuda internacional, lo que despertó la voracidad de los cabecillas políticos para robarse ese dinero. Como hubiera sido muy descarado meter la mano directamente en el saco de dinero del Mitch, los ladrones, que entonces mandaban desde arriba y “desde abajo”, diseñaron el plan de hacer el robo vía la quiebra de los bancos.

Es de sobra conocido cómo algunos bancos quebraron al no poder recuperar los cientos de millones de córdobas prestados sin garantía a unos cuantos testaferros. Así, Interbank fue arruinado por sus mismos directivos y gerentes (ligados al FSLN) al concederle préstamos sin garantías a fichas de los cabecillas políticos. Un caso connotado es el de los hermanos Centeno Roque. Igual sucedió con el Banco Nicaragüense, donde Alemán tenía sus propios testaferros. Esta operación también se repitió en algunos otros bancos.

¿Cómo pagarle a los ahorrantes que perdieron sus depósitos por la quiebra de los bancos? La respuesta planificada por los cabecillas políticos para cubrir el robo fue vía certificados (Cenis) emitidos por el Banco Central. Así se robaron cientos de millones del dinero del pueblo y de los fondos provenientes de la ayuda del Mitch.

Obviamente esta operación exponía a Alemán como co-responsable de este robo. Para protegerse de futuras acusaciones, exige a su cómplice Ortega que asegure su inmunidad. Ortega se dispuso a concederla, pero a un precio, y así se consolida el Pacto Alemán-Ortega. Siendo presidente de Nicaragua en el año 2000, Alemán otorgó a Ortega, su socio en la quiebra de los bancos, el 35% de los votos para ser electo presidente del país, a cambio de la inmunidad; de ahí que ahora los ex presidentes son automáticamente diputados.

Esa concesión del 35% de los votos para ser electo presidente de la República, que Alemán otorga a Ortega, también lo beneficia directamente a él mientras sea cabecilla del PLC, pues le sirve para extorsionar y engañar a la oposición a unírsele por miedo a que gane el FSLN con tan bajo porcentaje.

Este chantaje que impone el Pacto perturba, distorsiona y confunde ahora a la oposición en estas elecciones municipales. Montealegre, quien hace solo un año atrás denunciaba el Pacto y la corrupción, presionado ahora por el gran capital (acomodado y temeroso del poder) se sometió al chantaje de Alemán, ingresó a la casilla 1 del PLC y se doblegó por completo bajo su autoridad.

¿Es que algunos cegados por sus intereses mezquinos no ven que si Alemán e incondicionales del PLC se fortalecen, se refuerza más el Pacto Alemán-Ortega, el bipartidismo, y con ello Ortega se oxigena y se perdura en el poder? ¿Acaso no hay conciencia de que para salir de Ortega antes debemos de separar a Alemán de la oposición, puesto que Alemán es cómplice incondicional de Ortega?
Para impedir que Ortega avance en sus planes de instaurar una dictadura en el país, las fuerzas de oposición deben ser una sola, maciza, íntegra, sin traidores que pacten con el enemigo. Primero lo primero: Alemán debe ser separado de la oposición cuanto antes, puesto que es cómplice y aliado de Ortega. La oposición no tiene posibilidad de ganar mientras Alemán forme parte de ella.