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La sensible desaparición física del comandante Tomas Borge Martínez, fundador del FSLN, constituye un elemento importante y necesario para reflexionar sobre la división, desde el punto de vista ideológico y político, de la sociedad nicaragüense. Esta reflexión es producto de la actitud de una ciudadana quien, ante el duelo nacional, por la pérdida de un nicaragüense que dedicó toda su vida a la causa revolucionaria, al aporte con su esfuerzo y sacrificio para que Nicaragua volviera a ser República, expresó, sin sonrojarse, con una alegría y felicidad en su rostro: “uno menos”.

Esta expresión refleja el odio que todavía existe en muchos nicaragüenses respecto al sandinismo, desconociendo que el FSLN es el instrumento político-ideológico que nació de las entrañas del pueblo pobre cuyos hijos dejaron, a lo largo de la lucha contra el oprobio, la vergüenza y la abominación, su sangre y su vida por el ideal libertario, de independencia, soberanía, autodeterminación y desarrollo.

No se trata de que toda la sociedad piense igual y que militen en un 100% en el sandinismo, lo cual es un completo absurdo, sino por lo menos, reconocer los méritos y aportes al desarrollo del país de cualquier ciudadano nicaragüense, independientemente de su signo zodiacal, político–ideológico y partidario. Se trata de que como ciudadanos debemos ser cultos, respetuosos, cívicos, tolerantes e inclusivos con aquellos que no comulgan con las ideas sandinistas, que son las ideas más avanzadas políticamente respecto a la nación y a la sociedad en su conjunto. Debe ser una nueva forma de pensar.

Solamente los fanáticos ideológicos son capaces de no reconocer y aceptar la estatura política–ideológica y de sensibilidad social del comandante Borge, independientemente de los errores que como ser humano haya cometido, ya que por eso, porque somos seres humanos, somos imperfectos. Solamente los pusilánimes, los abyectos, quienes tienen el corazón carcomido por el odio, el resentimiento y el desprecio obcecado, pueden pensar y expresar “uno menos”.

El comandante Borge transciende en su accionar a Nicaragua. Es parte de esa generación de revolucionarios latinoamericanos que han logrado conducir a sus pueblos de la mano en el combate a muerte contra los enemigos de la humanidad.

Cuando los hermanos Castro, Fidel y Raúl (no los músicos mexicanos), llevaban adelante el asalto al cuartel Moncada, el comandante Borge daba sus primeros pasos en la lucha contra el fundador de la dinastía. Mientras Fidel, Raúl, el Che y otros revolucionarios cubanos surcaban las aguas del Atlántico en el Granma, el comandante Borge sufría las primeras torturas de los descendientes del fundador de la dinastía. Cuando el sacerdote revolucionario Camilo Torres Restrepo era asesinado por las balas norteamericanas usadas en los fusiles del ejército colombiano, el comandante Borge sufría de lepra de montaña, hambre, sed y soledad en las montañas del norte de Nicaragua.

El odiado ex Ministro del Interior, centinela de la alegría del pueblo, no permitió que la CIA lograra llevar a cabo, durante casi una década, los atentados terroristas cuando Nicaragua era asediada por la estrategia de guerra de baja intensidad.

Los conductores políticos de mayor jerarquía en el FSLN deben hacer un gran esfuerzo ideológico y político partidario para divulgar masiva e internacionalmente el pensamiento y la acción del comandante Borge. Sus obras y discursos deben ser editados de manera cronológica por la imprenta de la ALBA para que puedan llegar a millones de manos laboriosas que no tiene acceso económico para la adquisición de libros.

Así como el comandante Borge siempre puso en alto el nombre del comandante Carlos Fonseca Amador, el sandinismo y la ALBA tienen la obligación política partidaria e ideológica de profundizar la divulgación del pensamiento de un prócer latinoamericano. Este debe ser el homenaje a la memoria de otro de los muertos que nunca mueren. El conocimiento masivo de su vida, lucha, tenacidad, su ternura, solidaridad y escultor del hombre nuevo debe ser divulgado, estudiado y analizado para avanzar en la formación de la conducta humanista y revolucionaria de la sociedad nicaragüense.

Este debe ser el compromiso con Tomás.

* Catedrático. Universidad Paulo Freire

Carlosmcorea@yahoo.es