•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El desarrollo económico de China implica la compra de materias primas para procesos industriales y un aumento de las importaciones de alimentos para el consumo, dada la aguda escasez de tierra arable y mayor consumo en una sociedad con una clase media creciente.

Esto explica su enorme interés por el comercio con Sudamérica, que ofrece minerales, petróleo y un preciado grano en la dieta china: la soya.

La producción y venta del frijol de soya y de aceite es uno de los pilares del gigantesco comercio de China con Brasil y Argentina, el segundo y el tercer productor mundial, respectivamente. Después de Estados Unidos, es a Brasil y su vecino del Sur a quienes la República Popular China, RPC, más compra cargamentos de frijoles de soya.

La demanda china es a uno de los factores claves en la formación de los precios del mercado global de esa “commodity”.

En 2009, la importación china de frijoles de soya se distribuyó así, siendo el total 42.55 millones de toneladas: 21.8 millones de toneladas desde Estados Unidos (51.3%), 15.99 millones de toneladas desde Brasil (37,6%) y 3.74 millones de toneladas desde Argentina (8,8%), según datos aduaneros chinos.

En cuanto a aceite de soya, la RPC importó 500,523 toneladas de Brasil ($530 millones), 413,188 toneladas de Argentina ($471 millones), y 228,111 toneladas de EU ($275.8 millones).

China, la Unión Europea, Japón y México son los principales importadores mundiales, según un estudio de la ONG Nature Conservancy.

Brasil es el principal socio comercial de la RPC en América Latina y una de las pocas naciones continentales a las cuales Pekín ha conferido el estatus de “socio estratégico”, que indica una relación político-comercial privilegiada. La RPC es el socio número uno de la economía brasileña (15% de sus exportaciones totales y 14% de sus importaciones totales, solo detrás de Estados Unidos). El hierro, la soya y el petróleo son las tres materias primas que dominan el comercio brasileño con el dragón asiático (tres cuartas partes).

En 2000, apenas el 16% (1.8 millones de toneladas) de la producción de frijoles de soya brasileña fue exportada a China. En 2009, el mercado chino importaba el 56% de la cosecha del grano brasileña (16 millones de toneladas). Mato Grosso es el estado con la mayor producción de soya, habiendo aumentado en 27 veces su exportación a China en el periodo mencionado.

Una ventaja de Brasil es la posibilidad de dedicar aún más tierras cultivables a la siembra de soya, aunque un serio problema es el mal estado de una buena parte de los caminos y de la infraestructura para sacar la producción hasta los puertos en el Atlántico, lo cual resta competitividad.

En varias ocasiones, Pekín ha anunciado grandes planes de inversión en la nación sudamericana, en parte asociados con el cultivo de soya; la mayoría de ellos no se ha materializado. En abril de 2011, las autoridades chinas anunciaron un acuerdo de la estatal Sanhe Hopeful con cooperativas de Goias para invertir $7.5 mil millones en la producción, almacenamiento y transporte del grano, apuntando a la compra de 6 millones de toneladas; en la práctica, toda la producción del estado. Además, la firma Chongqing Grain planeaba invertir $2.5 mil millones en una planta de procesamiento en Bahía.

En el caso de Argentina, la soya y sus derivados – aceite, harina -son el sector estrella de su agricultura. En 2011, la nación sudamericana obtuvo entradas de divisas de $19 mil 785 millones por la soya y sus derivados, según cifras del Gobierno argentino.

En 2004, Argentina cubría el 23% de las importaciones de productos de soya de la RPC, un porcentaje que ha bajado por diversos factores como la caída de la demanda china a veces, sequías en el Cono Sur o por la guerra comercial corta que ambos países libraron en 2010 y que produjo un boicot chino a la soya argentina.

El caso de la soya ilustra en mi opinión dos cosas. Una, indica donde está el interés comercial prioritario de China en el continente. Y dos, esta relación afianza el carácter exportador de materias primas – tradicionales- de Latinoamérica.

* Periodista, analista. international Master’s Program in Asia-Pacific Studies, Universidad Nacional Chengchi, Taipei