Jorge Eduardo Arellano
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La sufijación es un procedimiento de gran vitalidad en los hablantes nicaragüenses, particularmente por la creación de muchos neologismos, utilizando la misma raíz o lexema.

Un gran número de nombres de profesiones y oficios, tendencias, inclinaciones, preferencias y debilidades del espíritu tienen el sufijo –ista. Algunos, invariables para el masculino y el femenino como bromista y cuentista, en Nicaragua se hacen concordar con el sustantivo masculino: No le hagás caso a mi primo que es bromisto. En Nicaragua llaman “cuentisto” al varón dado a los chismes o cuentos: Tenele miedo a Robustiano porque tiene fama de cuentisto.

El DRAE de 1992 ya incluye modisto (“hombre que tiene por oficio hacer prendas de vestir”), y en su última edición (2001) registra campisto como nicaragüensismo (“jinete encargado de arrear y cuidar el ganado”). Burlista (“persona dada a hacer burlas o poner en ridículo a alguien o algo”) no figura en el Diccionario académico, pero en nuestro país se usa también la forma para el masculino: burlisto.

Los nicaragüensismos alborotista (“provocador de alborotos”), marañista (“enredista”) y papelista (“que gusta de plantear o hacer de todo un problema o dificultad donde no lo hay”) figuran también en masculino en El habla nicaragüense de Mántica: alborotisto, marañisto, papelisto.

Pero chafista (dado a las bromas o burlas), chonista (que gusta de vivir a costa de otros) y pajista (“haragán, indolente”) es indistinto para ambos géneros: Ni le pidás ayuda a este tipo que es un gran pajista; Ella es una pajista: sólo echada pasa en la cama sin hacer nada. Lo mismo ocurre con dos términos empleados por nuestros adolescentes: pianista (ladrón) y violinista (persona que acompaña a una pareja de enamorados). O el caso de florista, que en el léxico del pandillero designa indistintamente a la persona homosexual.

El oficialista es el “partidario de un gobierno”: Se dice que la “oficialista” bancada Azul y Blanco se apunta por la disidente del FSLN. (BdeN/26/05/03). Y el pactista es el individuo dado a los pactos o convenios con fines políticos e intereses personales: El daño que los pactistas están nuevamente haciendo con sus cuchubaleos, no es a Enrique Bolaños… (LP/18/06/03).

Pero populista es la persona que actúa con demagogia: … no queremos pecar por protagonistas ni populistas, queremos ser objetivos. (LP/30/05/03).

El individuo aspaventoso, que hace demostración excesiva de espanto, admiración o sentimiento se denomina aspavientista: La verdad se está deteriorando en la emergencia juvenil y aspavientista de un periodismo videosonoro. (END/24/06/03).

Como lo explica el Diccionario académico, el sufijo –ista es usual en adjetivos que se sustantivan y significan “partidario de” o “inclinado a”. Así, el partidario del guerrillero Augusto C. Sandino es el sandinista, término limpio del sentido peyorativo que sí alcanza a frentista (partidario del FSLN): ¡No es lo mismo sandinista que frentista! (LP/27/07/03, Suplemento EAS). Danielista (partidario o simpatizante de Daniel) a menudo se carga de un matiz despectivo, como se advierte en este ejemplo: Somos sandinistas pero no danielistas. (END/18/07/03); o este otro: Rechaza que “danielistas” le hayan “doblado el brazo”. (LP/30/08/03).

En verdad, este sufijo no está exento de expresiones cargadas de desprecio o rechazo, como arnoldista (partidario o simpatizante de Arnoldo: “Convivio navideño” entre arnoldistas y vicepresidente José Rizo, que se realizó ayer en la vivienda del doctor Rizo en Managua. (END/16/12/03); comandandista (partidario o simpatizante de un comandante: Sí, pero nunca fui comandantista. (END/07/12/03)
El conferenciante es una persona que pronuncia una conferencia. Pero en nuestro país se prefiere el americanismo conferencista: Los conferencistas invitados para este seminario son personajes nacionales e internacionales. (LP/21/07/03).

Una persona irresponsable o indiferente ante sus propios deberes y compromisos es yoquepierdista: Somos unos “yoquepierdistas” de primera. Tan acostumbrados estamos a que los funcionarios hagan mal las cosas o no hagan nada, que celebramos cuando hacen las cosas a medias. “Peor es nada”, decimos… Fabián Medina: “En Letra Pequeña”. LP/24/05/07).

Y un yoquepierdista es lo mismo que un valeverguista: La raíz, la esencia del nicaragüense de PAC deviene casi en su totalidad del Güegüense o de libros de notas de viajeros, como Squier, Bovalius, Levy, Mark Twain, Gage, PAC funciona como arqueólogo o etnógrafo, valora objetos: tiestos, tinajas, piedra de moler, sonajeros, camastro y otros, y mide y compara colores, detalles estéticos e infiere rasgos y matices de un nicaragüense yoquepierdista, valeverguista… (Manuel Martínez: “La identidad del nicaragüense en Rubén Darío y Pablo Antonio Cuadra”. END/24/07/06)
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