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En junio, mes de otoños, lluvias y soles candentes, conmemoramos al padre y a los educadores de Nicaragua. El magisterio, noble profesión de hombres y mujeres, dedicados a desarrollar el pensamiento, la creatividad y la imaginación de los niños y jóvenes nicaragüenses, sigue siendo una pequeña república olvidada.
Se sabe que el 9 de noviembre de 1977, la Cámara de Diputados y la Cámara del Senado de Nicaragua, declaró Día del Maestro Nicaragüense, el 29 de junio de cada año, para conmemorar la gesta patriótica del maestro y héroe nacional Enmanuel Mongalo y Rubio, el 29 de junio de 1855.
Enmanuel Mongalo y Rubio nació en Rivas el 21 de junio de 1834, siendo sus padres, Bruno Mongalo y Francisca Rubio, miembros de la sociedad rivense, que tuvieron en el maestro Mongalo y Rubio a un digno representante del magisterio nacional.
En esta ocasión, quiero celebrar el magisterio de la abnegada maestra, doña Amanda Espinoza Rueda, quien ejerció la docencia durante más de 30 años en distintas escuelas del municipio de Telica.
Ahora, a sus 91 años de edad, merece la atención, el recuerdo y la admiración de la ciudadanía de Telica por su loable labor.
Amanda Espinoza Rueda nació en Telica el 4 de enero de 1921, hija del señor Rafael Rueda y la señora Ángela Espinoza, procreó a 4 hijos: Gloria, Marvin, Xiomara y Álvaro, este último ya fallecido. Cursó estudios de primaria en la escuela La Municipal, que se ubicaba donde se fundó la Escuela Miguel Larreynaga, hoy Santiago Apóstol, situada de la Casa Cural una cuadra arriba. Entre sus profesoras recuerda a Niña Julia Bolaños y Niña Juanita Rueda Parajón.
Entre 1946 y 1947, probablemente, se inició como maestra en la escuela de la comarca Los Cocos, luego pasó a la escuela de Pueblo Redondo, más tarde a la del Jicarito, para regresar, posteriormente, a la escuela de Los Cocos, donde terminó su carrera magisterial que duró aproximadamente unos 35 años, pues recibió su jubilación de maestra de primaria en los años 80. Entre los alumnos que recuerda, menciona a Bartolo Chavarría Olivas, Eduardo Castro, Porfirio Meza, Lucas Olivas, Mauricio Guido, Nieves Gómez y el músico destacado Ezequiel Baca Martínez.
La profesora Amanda Espinoza Rueda se siente muy satisfecha de haber sido maestra a tal punto que si pudiera regresar al pasado, volvería a ser maestra con todo gusto y esmero. De sus labores de ese tiempo, no recuerda faltas cometidas en su trabajo ni haber solicitado subsidios por razones de salud. Siempre fue cumplida en su misión educativa.
Ojalá las autoridades del municipio reconozcan la labor de esta noble maestra y las de otras profesoras como Sara Lucrecia Membreño Torrez, María del Carmen Herrera Martínez, Gladys Chévez Flores y Cristina Arbizú Arauz, entre otras. Y a la vez, el Ministerio de Educación, ponga nombres a las escuelas con el nombre de estas nobles maestras que forman parte de la identidad cultural de Telica.
* Educador y escritor
pedroalfonso_13@yahoo.es