Jorge Eduardo Arellano
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María Teresa Crespín
Las organizaciones integrantes del Movimiento Contra el Abuso Sexual que trabajamos día a día en la prevención, atención y búsqueda de justicia para las víctimas, consideramos de suma importancia que organizaciones de mujeres de Paraguay y Honduras se hayan pronunciado en respaldo de Zoilamérica Narváez, quien interpuso demanda contra su padrastro Daniel Ortega en la Corte Interamericana de Justicia, luego que en Nicaragua Ortega fuera absuelto por los tribunales.

Vemos con esperanza el comunicado suscrito por asociaciones de mujeres, intelectuales, grupos de derechos humanos, varios gremios profesionales femeninos y organizaciones no gubernamentales, que repudiaron “la presencia en calidad de invitado oficial” en Asunción (capital de Paraguay) “del violador Daniel Ortega Saavedra, que por 20 años esclavizó sexualmente a la hija de su esposa”.

Compartimos el comunicado de las mujeres paraguayas, particularmente cuando se refiere que les “duele comprobar” que las cuestiones de género “ceden ante las cuestiones políticas y públicas”.

Al igual que tantas y tantos nicaragüenses, creemos en la palabra de las víctimas y sabemos que con frecuencia el sistema libera a los culpables, como ocurrió recientemente con varios abusadores, lo que pone en evidencia la corrupción, la falta de valores que imperan en el sistema judicial, y la complicidad que en medio de una cultura machista existe para favorecer a los agresores.

Es inadmisible pretender que se trate dignamente a un presidente con antecedentes de denuncia por abuso sexual. Y al igual que Zoilamérica, quien no se ha retractado de su acusación, y demandamos a la Corte Interamericana que se pronuncie sobre un caso que mantiene atención nacional e internacional, no sólo en los grupos de mujeres, sino de toda la ciudadanía que condena los delitos de abuso sexual.

No se puede, ni se debe fingir olvido, ya que en los medios de comunicación se conoció ampliamente la denuncia y la gravedad de sus alcances.

Reiteramos, el Movimiento contra el Abuso Sexual respalda las voces que denuncian el abuso sexual; respaldamos la lucha de las familias y sobrevivientes que exigen justicia y exigimos la condena de los abusadores sexuales, sea quien sea.

Una vez más les invitamos a que unamos nuestras voces y nuestras voluntades para trabajar juntos y juntas contra el abuso sexual en Nicaragua y el mundo, a denunciar sin desistir, aunque el abusador sea un poderoso de la política o la familia; a prevenir el abuso sexual teniendo como principal reto ver a nuestros niños y niñas como personas con derechos, no como objetos de las y los adultos.

*Este artículo responde a la opinión oficial del Movimiento Contra el Abuso Sexual --MCAS-- Nicaragua.

hablemosde.abusosexual@gmail.com