•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En los años 50, 60 y 70 del siglo pasado, una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, se  celebraron reuniones  de países del tercer mundo  para crear  el movimiento de los países  contra el colonialismo, el anticolonialismo y por la independencia nacional. En estos encuentros  hubo varias declaraciones sobre la paz, el desarrollo, la cooperación y la democratización. La lucha contra la pobreza y la independencia estaba dirigida contra los grandes consorcios internacionales de Europa y Estados Unidos.

Sobre ellos recayó  la responsabilidad del atraso de los países de África, Asia y América Latina. Más adelante se constituyó el Movimiento de los Países No Alineados, dando carácter a un nuevo sistema económico, político y social; crear un régimen fuera del capitalismo monopolista de grandes sociedades y corporaciones del mundo desarrollado. Era un cambio profundo de las nuevas relaciones sociales internacionales en medio del contexto histórico de sujeción y control de países poderosos. Sin embargo, no se pudo explicar el nuevo sistema económico, pues ni socialista ni capitalista era el proyecto de estos países.

Traigo a cuento esto porque han pasado una serie de organismos políticos y económicos en el país, desde que se instaló el somocismo como burguesía feudal, para continuar con las dictaduras del pasado, o sea la continuación del sistema. No hay que perder la perspectiva histórica  del proyecto de algunos  demócratas y republicanos de esos momentos. En Nicaragua, sin embargo,  los revolucionarios, los socialistas, los sandinistas del Frente,  aunque  no se cobijaban con la misma  manta,  mantenían contradicciones. No obstante, se unieron con el tiempo para derrocar a la tiranía y con ella el viejo sistema económico, que desgraciadamente no ha concluido.

El triunfo de la Revolución Sandinista el 19 de Julio de 1979, parte de un programa de alianzas, pero en realidad el tiempo nos marcó otra cosa. El contenido del programa de 1967, que era socialista, fue sustituido por uno de amplia coordinación de todas las fuerzas económicas y políticas democráticas para obtener el triunfo contra la dictadura. Esa victoria creó un compromiso a través de la revolución.

La oposición antisandinista jugó un papel de importancia en las elecciones para evitar que el sistema socialista se proyectara. Además, no solo era el hecho de Nicaragua y su revolución; era el ejemplo para América Latina, no solamente por la influencia en la región, sino también por el  impacto. Mientras  tanto, el gobierno del FSLN se aliaba con Cuba y la URSS. Estas no fueron  alianzas para forjar o consolidar el sistema socialista en Nicaragua, al contrario, nos confundió, y esos países nos dieron el No. De manera que el Frente, después de  la derrota electoral, no estudió el futuro. Y aquí estamos divagando.

No  hemos examinado el valor del triunfo de la Revolución Sandinista. Hay que entender que tiene una trascendencia histórica y social, independientemente de los programas de ese momento. El Frente Sandinista concluyó su etapa  de cambios en el momento que pierde las elecciones en febrero de 1990; a pesar de eso, no se entendió que el proceso de la revolución fue interrumpido. No obstante, se podría haber continuado con la revolución, aun con la pérdida electoral, de acuerdo con una realidad cambiante.

EL MRS tiene 17 años de fundación; sigue siendo una organización sandinista, no obstante, es  distinta al Frente Sandinista actual. Hay ciertas enseñanzas de la historia  que no se pueden borrar, y es que coinciden en cuanto al cambio revolucionario o las reformas que se esperan; que deben estar en relación directa con  la continuación de la estrategia inicial de 1979.

EL MRS  aconseja en su  VII Convención Nacional la democracia efectiva con justicia social; ampliar  la influencia en la sociedad y sectores económicos, y por último las alianzas políticas  para establecer la democracia y la plena vigencia de la constitución. Son principios  fundamentales, sin embargo, el problema estriba en la lucha: si va a ser en la calle, en las instituciones, en la Asamblea Nacional o en cualquier lugar del país como en los viejos tiempos de los años 60 y 70 para derrocar una dictadura y otra que está instalada: Ya

El FSLN ya anunció su legalidad dentro de la ilegalidad: apoya a  medias a la burguesía comercial e industrial, y en la Asamblea Nacional el grupo económico del danielismo apunta su propia victoria: el control de todo el país: política, económica  y socialmente, es decir: la dictadura del danielismo.

* Escritor