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Se denomina “Efecto Mariposa” al principio del que parte la “Teoría del Caos”, también conocida como “Teoría de las estructuras disipativas”.

Ese principio señala que en determinados sistemas naturales, cambios pequeños en las condiciones iniciales dan lugar a enormes cambios o grandes efectos en los resultados finales, en un momento futuro.

Por ejemplo, en meteorología, la naturaleza no lineal de la atmósfera ha dado lugar a la afirmación metafórica de algunos científicos, de que el aleteo de una mariposa en cierto lugar y momento puede ser la causa de un violento huracán en el otro extremo de la tierra, en un tiempo posterior.

Algo similar, pero en un tono más poético, dijo Einstein: “Hasta la más pequeña gota de rocío caída del pétalo de una rosa al suelo, repercute en la estrella más lejana”.

Análisis realizados utilizando técnicas de computación y sistemas de ecuaciones diferenciales permitieron comprobar que, a diferencia de un sistema “normal”, del cual se puede conocer su comportamiento y la estructura en la que desemboca (atractor) con sólo conocer la ecuación que lo caracteriza y los valores iniciales de las variables, hay otros sistemas cuyo comportamiento caótico converge en una estructura atípica (denominada “atractor extraño”), en los que resulta imposible predecir en su totalidad su comportamiento.

Este resultado permitió concluir que nuestro Universo no es absolutamente determinista, como lo concebía el paradigma científico newtoniano, sino más bien de naturaleza caótica.

Algunos de los sistemas caóticos descubiertos abarcan diferentes ámbitos, como: el clima; el vuelo del colibrí; los latidos del corazón; la agitación de la superficie del agua; el vuelo de una mosca; el crecimiento poblacional; el comportamiento de las placas tectónicas; la evolución de la economía; y muchos otros.

La referencia al “Caos” no implica desorden total, sino un tipo de orden impredecible que sin embargo es susceptible de descripción de manera concreta y precisa. Diversos estudios han demostrado que aunque un proceso puede ser caótico y por tanto impredecible, sí puede ser controlable.

La Teoría del Caos nos revela que en el Universo coexisten el caos y el orden y que la entropía no es sólo un proceso degenerativo por el cual se pasa del orden al caos, como generalmente se lo concibe, sino que puede generar una nueva estructura organizativa, pasándose del desorden a un nuevo orden.

Un campo donde la aplicación de la Teoría del Caos se reveló prometedor es el del modelaje econométrico. La aplicación de dicha Teoría a la Economía se inició en 1986 con un trabajo de Broca, que evidenció el carácter no lineal de las cifras trimestrales del PIB de los Estados Unidos, en el período analizado de 1947 a 1985.

Un modelo macroeconómico es un conjunto de ecuaciones que sintetizan las relaciones entre las principales variables agregadas de la economía, y algunos indicadores de precio relevantes, tales como: PIB, consumo, precios de consumo, inversión, tipos de interés, etc.

Algunos autores sostienen que al modelarse el proceso económico, se debe considerar la posibilidad de que existan oscilaciones y fluctuaciones erráticas e impredecibles (caóticas), por lo cual los métodos no lineales y de dinámica compleja proveen un paradigma más apropiado para entender mejor el proceso económico.

Los promotores de la Teoría del Caos opinan que la Economía sería mejor entendida bajo el nuevo paradigma del comportamiento “no lineal” o caótico, ya que nos permite modelizar las fluctuaciones económicas, tanto los “schoks” exógenos como los modelos deterministas caóticos.

Aun cuando queda mucho camino por recorrer para una aplicación amplia de la Teoría del Caos en el análisis de los problemas económicos, es claramente evidente que esa aplicación se ha iniciado con buen suceso y que aumentará en un mundo donde cada vez más la incertidumbre y el caos se revelan como los materiales de que está hecha buena parte de la realidad.

* Economista