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La Biblia es el único libro escrito por inspiración de Dios escrita en un período de 1600 años por hombres de diferentes niveles de vida y profesiones. Es cierto que Dios empleó hombres, pero estos, bajo la guía de Dios produjeron los 66 libros que forman la Biblia. Aunque escrito por humanos, es un mensaje de Dios hacia el hombre, y no un mensaje del hombre para el hombre.

La Biblia describe con claridad y autoridad cosas del cielo como de la tierra, visibles o invisibles, revela hechos acerca de Dios, los ángeles, los hombres, del tiempo y de la eternidad, de la vida y la muerte, del pecado y salvación, del cielo y del infierno. Semejante libro no podría haber sido escrito por el hombre al margen de Dios. Por lo tanto, la Biblia, aunque escrita por hombres, es un mensaje de Dios, con la certeza, la seguridad y la paz que sólo Dios puede proporcionar.

Si este Libro no hubiese sido inspirado por Dios, hace tiempo que los hombres lo hubieran destruido. Los ateos (Voltaire) han pronosticado que la Biblia sería un libro olvidado, lo cierto es que continúa publicándose en número creciente y en mayor número de lenguas. Otras religiones han sobrepasado a la cristiandad en prosélitos, pero no han sido capaces de ofrecer ninguna revelación escrita comparable con la Biblia.

Hoy, a pesar de sus enemigos y detractores, ningún otro libro ha sido jamás publicado y vendido en millones de copias en tantas lenguas e idiomas, por y para diferentes pueblos y culturas, y no hay una sola lengua escrita que tenga al menos una porción impresa de la Biblia.

Hay muchas evidencias para afirmar que es inspirada por Dios. La unidad de la Biblia es solo una razón entre las muchas que apoyan su inspiración divina, a pesar de haber sido escrita por diferentes hombres y en diferentes épocas.

Otra evidencia se encuentra en su poder, que ha manifestado en las vidas transformadas de millones de personas que han puesto su confianza en las palabras y las promesas de la Escritura. Nunca una vida pecaminosa ha sido transformada por la lectura de un libro de matemáticas, filosofía, ciencia o los escritos de aquellos que se creen “sabios”.

La mejor evidencia es que revela la persona y la gloria de Dios manifestada en su Hijo Jesucristo, que jamás pudo haber sido un invento de un hombre mortal. Los profetas inspirados por el Espíritu Santo profetizaron su nacimiento, la época, las circunstancias, ministerio, sufrimiento y muerte.

Dios por boca de Moisés dijo: “Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare” (Dt.18:18). Esta profecía anunciada más de 700 años antes de que Isaías revelara el milagro del nacimiento virginal. Unos 742 años después de Isaías sus palabras se cumplieron. (Mateo 1:20-23).

La Biblia permanece intacta y permanecerá hasta el final, incluso después de la destrucción del cielo y la tierra: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. (Lucas 21:33)

El orgullo humano impide aceptar la Biblia como Palabra de Dios, pero Dios nuestro Salvador quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad que es Jesucristo. (1ª Timoteo 2:4). ¡A Dios sea la Gloria por su bendita Palabra!

 

* Miembro 1ª Iglesia Bautista Managua.

ocalero@gmail.com